Real Sociedad
Actualidad
REAL SOCIEDAD
La Real firma una vez más un mal partido en Mallorca y se vuelve de vacío
2 de septiembre de 2012
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Vela disputa el balón
MIGUEL GONZÁLEZ | ENVIADO ESPECIAL A PALMA DE MALLORCA | .-

Hasta ahora creía que era la ensaimada ese producto gastronómico típico con el que uno se vuelve cuando visita Palma y quiere hacer un detalle a un amigo. Pero en el caso de la Real parece que ese souvenir es la empanada, porque no hay forma de sacar algo positivo de un campo que entra por deméritos propios en la lista de malditos para los blanquiazules.

Sabemos que las visitas a Mallorca no han resultado fáciles históricamente. El bagaje es aterrador: 15 derrotas en 25 partidos, siete empates y sólo tres victorias en los duelos disputados en suelo mallorquín. Pero es que, además, estaban presentes las heridas de guerra de la pasada temporada, sobre todo por la forma en las que se produjeron. La derrota liguera, después de ir por delante en el marcador con aquel gol de Agirretxe que fue remontado por los de un siempre oportuno Víctor Casadesús y Chory Castro, ausente éste anoche en la que hubiera sido su vuelta a casa después de cinco años en la isla. Aquel día lo peor fue la sensación de impotencia que dejaron los tres balones estrellados en la madera. El episodio copero fue aún peor, si me lo permiten, ya que desperdiciar una renta de tres goles en la eliminatoria en apenas seis minutos es un caso único en el fútbol mundial. Los realistas eran conscientes de esos precedentes cuando pisaron el césped del Iberostar Estadio. Y parece que se notó.

Había también otro elemento a tener en cuenta, la presencia de Joaquín Caparros en el banquillo contrario. El de Utrera es un técnico que saca buenos resultados allá donde va a base de exprimir a tope las virtudes de su equipo y limitar los defectos al mínimo apreciable. Sus números ante la Real tampoco presagiaban nada bueno. El juego del Mallorca se basa en una defensa sólida en la que han entrado el joven Ximo y el veterano Antonio López, ex del Atlético, en las bandas, y dos mediocentros, el exespanyolista Javi Márquez, que se salió en la segunda parte, y Pina, que nunca pierden el sitio en la medular, lo que impide que el rival pueda montar el contragolpe con asiduidad al estar los bermellones siempre con superioridad numérica atrás. Pero es que, además, robarles el balón en la zona ancha es harto complicado, porque apenas transita por ese espacio de creación. Su apuesta es el juego largo buscando la rapidez de los dos hombres de banda, Nsue y Pereira. Una vez controlado el balón en campo contrario, progresa el resto de las líneas para acompañar el ataque y proteger una posible pérdida de la pelota. Hemed, arriba, es el complemento ideal para un equipo que trata de ponerle balones desde las esquinas y tiene buenos centradores.

Un solo cambio en el once

Philippe Montanier alineó un once bastante parecido al de la jornada pasada frente al Celta, con la única novedad de la entrada de Rubén Pardo por Griezmann, renqueante durante la semana -el primer entrenamiento que hizo con el grupo fue el del jueves- y que se quedó en el banco. Hay que tener en cuenta que en el centro del campo no disponía tampoco de Elustondo y que Zurutuza sólo llevaba cinco días ejercitándose con el grupo. Markel e Illarramendi acompañaron al riojano en la zona ancha, mientras que defensa y en la línea de ataque no hubo cambios respecto al último once liguero. Estrada, Ansotegi, Mikel y De la Bella repitieron atrás, y Prieto, Agirretxe y Vela, arriba.

El comienzo del choque no presagió semejante desenlace. De hecho, se podría decir que los primeros veinte minutos de la Real fueron buenos. Se adueñó del balón en la zona ancha y con Illarramendi y Rubén Pardo como directores de orquesta el Mallorca bailaba al son que éstos imponían. Pero el bermellón sí es un equipo que se encuentra cómodo sin balón, no así el blanquiazul, como quedaría demostrado posteriormente. Sin embargo, esa mayor superioridad en el centro no se tradujo en ocasiones ante la meta de Aouate, porque ni Prieto ni Vela pudieron profundizar por las bandas y Agirretxe se quedó demasiado solo para sacar petróleo ante Nunes y Conceiçao.

Pasados esos primeros fuegos de artificio, el Mallorca comenzó a mandar. No por un trato exquisito del balón, sino por una mayor intensidad de sus acciones. Y fue mejor que la Real. Antes del descanso ya pudo adelantarse en dos acciones de Conceiçao y Víctor, pero fue en la reanudación cuando su dominio resultó más intenso.

Es cierto que faltaban hombres importantes como Griezmann, Zurutuza o Elustondo, que Vela aún no ha cogido su punto de forma y que Illarramendi se había perdido varios entrenamientos esta semana. No sé si todo esto influyó en lo que se vio sobre el campo, pero conforme pasaban los minutos la balanza se veía que caía del lado local. El blanquiazul es un conjunto que se disuelve como un azucarillo cuando no tiene el balón y sus jugadores no paran de correr de un lado a otro para buscar refugio en el compañero. Porque entrega no se les puede negar. Pero esta vez el centro del campo mallorquín fue muy superior, con Javi Márquez como maestro de ceremonias, Pina de escudero y Pereira y Alfaro en las bandas como puñales una vez que éste entró por Nsue. Víctor se colocó de delantero con Hemed y el asedio se veía que iba a tumbar la muralla visitante. Así lo hizo a falta de un cuarto de hora el exrealista Víctor, como sucediera también en la pasada campaña. No es que el Mallorca hiciera un partidazo, pero sí que fue mejor.

Quizás ahora entiendan porque servidor no vio semejante partidazo ante el Celta el sábado pasado. Porque a esta Real le falta mucho camino aún por recorrer hasta ser un conjunto fiable, en el sentido de que sus actuaciones puedan mantener un cierta regularidad de un partido a otro. Anoche pudo haber sumado un punto en Mallorca, bien porque Bravo se hubiera disfrazado de héroe o porque hubiese entrado esa de Prieto, pero muy poco hubiese cambiado. En el fútbol hay que dominar más aspectos que la posesión del balón. Hay trabajo por delante.

TAGS RELACIONADOS
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios

FACEBOOK

HEMEROTECA
Marzo 2009
L
M
M
J
V
S
D

Vocento