Real Sociedad
Actualidad
REAL SOCIEDAD
Montanier ha ideado un once distinto cada jornada y el domingo no será la excepción
25 de noviembre de 2011
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
A la decimotercera va la vencida
Charla. Montanier habla con la plantilla durante un entrenamiento en Zubieta. El míster deberá diseñar un equipo inédito para la inminente visita al Benito Villamarín. :: PEDRO MARTÍNEZ
JORGE F. MENDIOLA | SAN SEBASTIÁN..-

Doce partidos, doce alineaciones diferentes. Philippe Montanier sigue emborronando la pizarra en busca de un once tipo que le permita devolver a la Real la confianza perdida por el camino. El míster ha confeccionado un equipo nuevo cada jornada y el domingo (12 horas) no será la excepción. El Benito Villamarín también verá una Real de estreno. A la decimotercera va la vencida.

Encontrar un bloque de catorce o quince futbolistas con los que afrontar la Liga es una de las tareas pendientes en la agenda del entrenador. Hasta la fecha, Montanier ha optado por introducir cambios en función de las necesidades del momento, las características del rival y las exigencias del partido. Su objetivo era mantener en tensión a todos los integrantes del plantel, de tal forma que nadie pudiera relajarse al sentirse indiscutible o descartado por norma. La filosofía de fondo de este modo de proceder no es del todo desacertada, pero el problema de base es que la Real no dispone de una plantilla tan amplia, competitiva y equilibrada como para que no le afecten las rotaciones.

Montanier ha recibido el mensaje de la dirección deportiva y tratará de rodearse de un grupo no demasiado amplio de jugadores para los siguientes envites. En la preselección no pueden faltar los pesos pesados del vestuario, los hombres con más talento, los ídolos de la grada y los inquilinos de puestos sin recambio natural. El resto, suplentes.

La cuestión es que la plaga de lesiones que castiga a la Real impide conformar desde ya ese núcleo duro. En Sevilla faltarán Xabi Prieto, Asier Illarramendi y Alberto de la Bella, tres jugadores llamados a integrar la lista de preferidos. Prieto y De la Bella superan los ochocientos minutos sobre el césped, cifra que también habría alcanzado Illarra de no ser por los contratiempos físicos.

Atendiendo al reparto de minutos, el once tipo de Montanier sería el formado por Bravo (1.080); Carlos Martínez (866), Demidov (826), Iñigo Martínez (910), De la Bella (828); Illarramendi (629), Mariga (885), Zurutuza (778); Xabi Prieto (825), Agirretxe (701) y Griezmann (673). Por este orden, los jugadores doce, trece, catorce y quince serían Vela (615), Estrada (431), Mikel González (409) y Aranburu (406).

De corresponderse la realidad de lo visto en el campo con las cuotas de participación señaladas, éste es el equipo que los seguidores deberían tener en mente. Sin embargo, a día de hoy nadie sabría recitar de memoria la alineación de la Real, un lujo sólo al alcance de los grandes presupuestos de la Liga.

Montanier llega al punto límite de su trayectoria en el banquillo blanquiazul sumido en las dudas. Ha aceptado rebajar sus pretensiones futbolísticas para adecuarse a la materia prima que maneja, pero en la finalísima del Villamarín se verá en la obligación de rediseñar el equipo para paliar los efectos de la plaga de roturas musculares. Así las cosas, los únicos jugadores con el puesto garantizado son Bravo, Carlos Martínez e Iñigo Martínez.

En la sesión a puerta cerrada de ayer fue imposible apreciar pistas sobre las intenciones del míster. Parece que Estrada ocupará el lateral izquierdo, mientras que Demidov y Mikel González se disputarían la plaza de central diestro. Aranburu, Mariga y Elustondo, con permiso de Rubén Pardo, pugnan por entrar en el doble pivote. Y Vela, Agirretxe -si Llorente juega en punta-, Sarpong e Ifrán aparecen como alternativas para la banda derecha, toda vez que Griezmann y Zurutuza recuperarán su lugar en el frente de ataque.

A vueltas con el sistema

Lo que sí parece claro es que Montanier insistirá con el último esquema utilizado. El 4-2-3-1 es un dibujo clásico en el que los jugadores se sienten cómodos. Lo han desarrollado con éxito estos dos últimos años y conocen los automatismos que lo hacen funcionar. El proceso hasta alcanzar esta conclusión ha sido largo y tortuoso, con actuaciones dignas de olvidar contra Athletic, Zaragoza y Espanyol.

El de Vernon debutó con victoria en El Molinón (1-2) gracias a los goles de Agirretxe rompiendo desde la izquierda. Vela y Prieto completaban el tridente e Illarramendi, Zurutuza y Aranburu armaron el trivote del 4-3-3.

En la segunda jornada entraron Estrada, Griezmann y Mariga por Carlos Martínez, Aranburu y Vela para remontar al Barça (2-2) en la única noche mágica que Anoeta ha disfrutado en el presente ejercicio.

La Real cayó por la mínima en el Sánchez Pizjuán con un ultradefensivo 4-1-4-1 que surtió efecto hasta que Mariga perdió un segundo de vista a Kanouté. El keniano tenía por delante una línea de cuatro integrada por Prieto, Zurutuza, Aranburu y Griezmann, con Ifrán en punta. Carlos Martínez volvió al lateral en detrimento de Estrada.

El Granada se topó con un 4-3-3 en el que Mariga y Aranburu eran los escuderos de Illarramendi y Agirretxe. Vela y Griezmann estiraban el campo. El duelo se resolvió con un afortunado gol de Estrada, de nuevo titular en la zaga. Mikel González salió de inicio por Demidov.

La maldición de los postes comenzó en Mallorca (2-1), con Prieto, Agirretxe y Vela en ataque y Zurutuza por Aranburu como volante izquierdo. En el derbi, la Real naufragó y empezó a dar síntomas de agotamiento físico y mental frente a un Athletic que venía de desfondarse en Europa. Griezmann por Vela fue el único cambio de Montanier.

El despropósito de La Romareda (2-0) tuvo de actores principales a Markel Bergara, Zurutuza y Aranburu en la medular y Sarpong junto a la cal. Unos días después, ya en la octava jornada, el Getafe arañó un empate sin goles ante una inoperante Real que jugó 4-2-4 con Mariga y Zurutuza en el centro y Prieto, Agirretxe, Ifrán y Griezmann como cuarteto ofensivo.

Montanier volvió al 4-1-4-1 en el Ciutat de Valencia, escenario de uno de los mejores partidos del equipo. Mariga ejerció de pivote defensivo y entraron Estrada, Aranburu y Vela de nueve. Un libre directo en el descuento arruinó los esfuerzos realistas.

El 5-4-1 contra el Madrid fue contestado por crítica y público, pero impidió una goleada de escándalo como las sufridas por otros rivales de los blancos. Mikel González fue el tercer central, Markel Bergara acompañó a Mariga y Prieto se movió por la izquierda.

En su penúltima actuación, Montanier apostó nuevamente por el 4-3-3 y salió trasquilado de Vallecas (4-0), si bien las cosas se torcieron desde el minuto uno con dos lesiones, un penalti y una expulsión.

Contra el Espanyol, sólo cinco de los jugadores que firmaron la victoria en Gijón repitieron titularidad. Mikel González, Ansotegi y Cadamuro entraron en una retaguardia de circunstancias y a Agirretxe le tocó sustituir a Griezmann. Casi nada. Todos estos cambios han servido de poco. El domingo, un nuevo invento.

TAGS RELACIONADOS
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios

FACEBOOK

HEMEROTECA
Marzo 2009
L
M
M
J
V
S
D

Vocento