Real Sociedad
Actualidad
REAL SOCIEDAD
Los dos equipos guipuzcoanos sólo han sido rivales como consecuencia del descenso a Segunda de la Real
10 de abril de 2009
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Un derbi que no lo es tanto
Las dos aficiones, juntas. /APREA
FERNANDO BECERRIL.-

DV. Llamarle derbi al partido de mañana en Ipurua es utilizar mal un término desgastado por un uso excesivo. La palabra derbi define encuentros de la máxima rivalidad circunstancia que se da habitualmente entre vecinos. Ahora hemos acuñado el término clásico para encuentros de gran rivalidad en los que no entran relaciones de proximidad geográfica. Así el Madrid-Barça sería un clásico aunque no se puedan ni ver, mientras que un Real-Eibar resulta ser un derbi, aunque no exista la menor rivalidad entre ellos. Son cosas del lenguaje que a duras penas pueden ocultar la realidad.

La Real y el Eibar sólo pueden ser rivales por circunstancias concretas que bien pudiéramos calificar de excepcionales. Lo hubieran sido en circunstancias mucho más felices si los eibarreses hubieran ascendido cuanto tanto lo merecieron en 2005 y lo han terminado siendo porque la Real cayó al pozo en 2007 después de coquetear años y años con el abismo. Pero rivalidad no se puede decir que exista.

Los rivales históricos de la Real son el Athletic y el Real Madrid. Para el Eibar es más rival el Real Unión y Osasuna es probablemente el vecino que peor cae desde una última jornada de hace ya algunos años en la que los azulgranas se quedaron sin ascenso y sin premio de consolación. Para los seguidores realistas, el Eibar es un equipo entrañable que ha vivido años y años por encima de sus posibilidades económicas gracias a una administración ejemplar. Para la afición eibarresa que no es rojiblanca, mayoría entre las generaciones jóvenes, la Real es sencillamente su equipo. Porque para quienes hemos ido a menudo a Ipurua, ser de la Real y del Eibar es perfectamente compatible.

Hasta que llega un partido como éste y los dos equipos se tienen que jugar tres puntos vitales con el cuchillo entre los dientes. Para la afición eibarresa los dos empates de Anoeta serán siempre un buen recuerdo, igual que lo es el de aquella eliminatoria copera que ya tiene más de veinte años. Para los realistas, los partidos con el Eibar sólo sirven para hacer palpable la pérdida de la Primera División. Razón de más para querer la victoria.

Lo que pasa es que además de quererla, la victoria de mañana es necesaria para los dos equipos. Pese a la importancia de los tres puntos, Ipurua registrará un ambiente festivo en el que todos querrán antes ganar que derrotar al rival. Ya ven que esto no es un derbi. Es otra cosa.

TAGS RELACIONADOS
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios

FACEBOOK

HEMEROTECA
Marzo 2009
L
M
M
J
V
S
D

Vocento