Real Sociedad

Montanier: «Aún me da pena haber dejado la Real, pero tiene un gran técnico; Imanol hará una buena labor»

Philippe Montanier posa tras la entrevista./O.O.G.
Philippe Montanier posa tras la entrevista. / O.O.G.

El extécnico txuri-urdin es feliz en el banquillo del Racing Club Lens, al que tiene en zona de playoff de ascenso a la Ligue 1, pero está al día de la Real

Oskar Ortiz de Guinea
OSKAR ORTIZ DE GUINEALens

«Arratsalde on! Zer moduz?». Así nos recibe sonriente y con los brazos abiertos Philippe Montanier (Vernon, 54 años) en las instalaciones de La Gaillette, donde ejerce desde el pasado verano. El normando dirige un club histórico al que tiene en la quinta posición. Los dos primeros ascienden directo y tercero, cuarto y quinto jugarán un playoff entre sí; el que gane, disputará el ascenso con el 18º de la Ligue 1. Es su tercer equipo en la zona tras Boulogne y Valenciennes.

– ¿Cómo se encuentra en Lens?

– Muy a gusto, tengo un reto importante porque es un gran club que ha estado habitualmente en Primera División, ha ganado la Liga, la Copa, ha jugado la Champions… Lleva cuatro años en Segunda y el reto es subir a Primera en dos temporadas.

– En su presentación asumió que el objetivo era el ascenso.

– Sí. Todo el mundo lo desea, pero es un año especial, dado que se fueron 19 jugadores y vinieron 15. Cuesta engranar eso y el reto era en dos años. Lo intentaremos a la primera.

– Lens tiene 31.000 habitantes, pero el último sábado hubo 30.000 espectadores en el estadio y el lunes anterior, 22.000...

– La ciudad es pequeña, pero vienen aficionados de los alrededores. El año pasado fue difícil para ellos (el equipo coqueteó con otro descenso). Este estadio es una referencia en la Ligue 2. Tenemos uno de los mejores públicos de Francia, como Marsella, PSG, Saint-Etienne… La mentalidad aquí es similar a Inglaterra. Quizá en España haya una mayor identificación regional, algo que en Francia se da en dos o tres clubes. Este año no tenemos un gran nivel, pero sí una gran mentalidad. Esperamos poder mantenernos en el top 5 para pelear el ascenso.

– Los dos primeros, Metz y Brest, se han escapado algo en la tabla.

– Sí, pero aún debemos jugar contra ellos… En el fútbol todo va muy rápido. Lo vimos en la Champions entre el Manchester United y el PSG.

– Le iba a preguntar más adelante por ese partido. El PSG lidera el fútbol francés, que no acaba de rematar en Europa. ¿Qué le falta?

– Una vez puede ser por falta de suerte, pero cuando pasa dos o tres veces debe de haber algo más. El PSG tiene buenos jugadores, pero no una gran plantilla. Falta consistencia, un instinto matador para batir al rival. El PSG dominó el partido, pero el final fue increíble. No sería casualidad. Quizá es un problema de mentalidad del club. En España o Inglaterra la institución es más grande que las estrellas del fútbol. El PSG es un club nuevo y no sucede eso...

– La entidad del RC Lens sí que parece estar por encima del plantel...

– El club es importante y tenemos una de las plantillas más jóvenes del campeonato. Muchas veces tengo tres o cuatro jugadores sub 20 en el once. Hemos tenido tres lesionados graves: los tres con ligamentos cruzados y los tres, centrales. Increíble. Para hacer una gran campaña necesitas algo de suerte. Por eso de momento solo está siendo un buen año.

«Todos pensábamos que el bueno era Vela; es bonito ver a Griezmann con los mejores del mundo»

– Esta temporada han tenido dos rachas de tres derrotas en noviembre y enero, varias ante equipos de la zona baja. ¿Teme echar en falta esos puntos, lo lamenta, es de los que no miran mucho atrás?

– De las derrotas sacamos consecuencias para tratar de mejorar e ir al siguiente partido con la confianza de retomar la buena dinámica. Podemos hacer un buen partido en casa como ante el Niort (4-1) y que el siguiente sea dramático como el que perdimos en París (2-0). Repetí equipo los dos días. Fue un horror.

– Ese día se mostró enfadado como pocas veces le vimos en Donostia...

– Sí. Analizamos lo ocurrido y el equipo reaccionó y ganó al Auxerre 2-0.

– La ciudad deportiva impresiona.

– Es lo que te decía sobre la dimensión del club: está en Segunda, pero es de Primera. Su proyecto es muy interesante. En La Gaillette hay doce campos de entrenamiento, un restaurante, 50 habitaciones… Los jóvenes residen aquí. Solo la orografía es diferente a Zubieta, donde no puede haber tantos campos por el monte. Aquí hay lo que llamamos 'la plaine' (llanura).

– En el RC Lens trata de hacer un juego ofensivo, como desarrolló durante su etapa en la Real. No debe de ser fácil en Segunda…

– Aquí gusta el juego ofensivo. Quizá jugamos más directo que en la Real, porque la calidad de aquellos jugadores permitía un juego más técnico que en la Segunda División francesa no puedes. No hay un Xabi Prieto, un Griezmann o un Carlos Vela. Tengo buenos jugadores, pero no podemos tener la misma forma de jugar que en España o en la Real.

– En lo que va de año les han programado partido cinco lunes por la noche, un horario prohibido recientemente por LaLiga. En Segunda y con los hábitos de vida en Francia, será un horario criminal...

– Los partidos de la Ligue 2 suelen ser el viernes, salvo uno el sábado y otro el lunes a las nueve de la noche. Es una mierda, pero la realidad es que tenemos 22 o 25.000 personas en el campo. La Liga española obtiene mucho dinero de las televisiones, que mandan los horarios. Recuerdo un partido en Mallorca en agosto a las doce del mediodía. Hacía tanto calor que había que parar a beber cada 20 minutos.

– ¿Sigue a la Real en la distancia?

– Sí, sí, sí. Y estoy muy contento por Imanol, que en mi época estaba en los equipos de la cantera. Tengo una buena relación con el club. El año pasado, mientras trabajaba en la Federación Francesa, el presidente de la Real me invitó al partido contra el Valencia en septiembre. Estuve dos o tres días en San Sebastián y vi el partido. Me gustó volver a Anoeta, los jugadores, la gente de la Real... Siempre les sigo.

– (...)

– Me alegra que a Imanol le vaya bien. El año pasado ya hizo un gran trabajo cuando cogió el primer equipo y ahora, también. Perdió contra un Atlético que defiende muy bien y Griezmann resuelve. Luego ante el Sevilla en una segunda parte extraña (la entrevista está hecha antes del empate ante el Levante). Estoy convencido de que Imanol va a hacer una buena labor.

– En Gipuzkoa no nos conformamos con estar en mitad de la tabla.

– Es difícil competir con los grandes clubes de la Liga. Hay seis o siete más importantes, pero lo esencial es que la Real conserve su identidad y haga todo lo posible para mantenerse en el top 10. Y el año que coincidan varios factores, entrar en Europa. La Real tiene un buen presupuesto pero menor que Barcelona, Real Madrid, Atlético, Valencia, Sevilla… Está bien mantener la mentalidad de mirar para arriba, pero también la paciencia. No es fácil.

«La Real debe mantener su identidad, pelear por el top 10 y cuando se den unos factores, ir a Europa»

– Lo de tener paciencia lo conoció de primera mano en Donostia, donde salvó algún match-ball...

– El primer año fue difícil. Bueno, los primeros dieciocho meses (sonríe). Sabemos que el entrenador depende de los resultados, pero cuando hay una intención de hacer algo, necesitamos un poco de paciencia.

– O un Griezmann que resuelva... ¿Esperaba que el de Macon alcanzaría su nivel actual?

– Cuando estaba en la Real, todos creíamos que el bueno era Vela (ríe). Cuando estuve en la Federación Francesa, pude hablar con Griezmann y Ousmane Dembélé, con el que tuve el honor de ser su primera entrenador en Primera en el Rennes. Es bonito ver a dos de tus niños entre los mejores del mundo.

– De su Real quedan Illarra, Zurutuza y Pardo. ¿No parecen pocos?

– En cinco o seis años cambian muchas cosas, quizá más en otros clubes que en la Real. Pero la verdad es que en la Real ha habido una gran rotación en cinco o seis años. Lo importante es mantener la identidad

– Hablemos de su trayectoria tras la Real. En Rennes empezó con un contrato para tres temporadas que amplió a cinco, pero estuvo tres.

– Entonces no hubo en el club una voluntad de invertir en jugadores como ha habido este año. Hace dos había que jugar con los jóvenes: (Tiemoué) Bakayoko, ahora en Milan; (Abdoulaye) Doucouré, en Watford; Dembélé… Había un equipo muy joven, con grandes talentos, pero no para jugar en Europa. En mi tercer año teníamos al equipo en la quinta plaza de la tabla a tres puntos de la tercera, pero me echaron.

– De ahí, al Nottingham Forest, su única incursión en Inglaterra.

– Fue una experiencia corta pero interesante, porque es un club mítico que en su día fue campeón de Europa. Luego trabajé un tiempo en la Federación Francesa y ahora en Lens.

– Antes del Nottingham Forest, su nombre se asoció al AEK griego.

– Sí, y a Olimpiacos. Pero yo no veía claro entrenar en Grecia y en el camino surgió la opción del Nottingham. No es fácil tener la oportunidad de entrenar en Inglaterra.

– Por cierto, observo que en Lens cuenta con un preparador físico.

– Es la primera vez que tengo uno. Yo soy licenciado en Educación Física y siempre me ha gustado planificar el aspecto físico. Ahora le hago orientaciones al preparador. Es algo nuevo para mí, pero tengo 54 años y quería probar. Es una forma de evolucionar. En la Real tenía a Troin de ayudante, que continúa en el Rennes.

– ¿Mantienen el contacto?

– Tenemos buena relación. Quizá podamos volver a trabajar juntos, pero tiene 63 años y quizá quiera estar más tiempo con su nieto (ríe).

– Fue nombrado entrenador de la temporada en su segundo año en la Real, pero no ha vuelto a la Liga.

– Si soy sincero, no he tenido muchos contactos con clubes de la Liga. Y es una pena, porque la Liga es el mejor campeonato del mundo. Otros dirán que lo es la Premier, pero el nivel de un campeonato no es el de un partido entre City y Tottenham. Hay que ver un Southampton-Burnley. Pienso que en la segunda mitad de la Liga hay más calidad de juego que en la Premier. En los últimos años, los clubes españoles han dominado la Champions y la Europa League. El año pasado, ganaron Real Madrid y Atlético.

– ¿Le gustaría volver a la Liga?

– Sí, por la calidad de fútbol y la calidad de vida. Me gusta ver gente en la calle. Sobre esto, recuerdo que Zurutuza se fue a vivir de Hendaia a Irun, dos formas de vida completamente diferentes pese a que solo están separadas por un río y el clima es el mismo. Algo habrá (ríe).

– Por lo que he comprobado, en Lens no se ve a mucha gente en la calle. ¿Dónde vive?

– En Arras (a quince minutos en coche). Es una ciudad pequeña pero muy típica del Norte. Es bonita, tiene una gran plaza, vida comercial... Te recomiendo visitarla y tomarte una cerveza, que aquí es tan importante como en Bélgica.

«¿Hacerle la cama a Asier Garitano? El vasco es fiel, yo viví 18 meses difíciles y el equipo estuvo conmigo»

– ¿Valoraría regresar a la Real?

– San Sebastián es la ciudad más bonita de España (sonríe).

– ¿Y le gustaría volver?

– ¿Para las vacaciones? (ríe) La Real ahora tiene un gran entrenador. Todos los años voy tres o cuatro días a San Sebastián para ver a los compañeros, los amigos…

– ¿Suele estar con Aperribay?

– Tengo una buena relación con Jokin. Para el partido del Atlético en Anoeta necesitaba dos entradas para un expresidente del Boulogne que pasa temporadas en Biarritz y se las pedí. Mi amigo quedó encantado con el ambiente de ahora en Anoeta. Tengo ganas de ver el campo.

– ¿A qué jugador de la Real se llevaría siempre a su equipo?

– A muchos: Zurutuza, Illarramendi, Carlos Vela, Antoine, Xabi Prieto… Había muchos jugadores de calidad y con una mentalidad fantástica para jugar, para entrenar...

– Pues hubo quien se planteó si los jugadores le hicieron la cama a Asier Garitano. ¿Es eso posible?

– En mi época pasé por momentos difíciles, pero los jugadores estuvieron a tope conmigo. Tengo gran recuerdo de la plantilla. Es la mentalidad de los vascos: trabajadores, fieles, respetuosos. Antes no lo he mencionado, pero Mikel Aranburu fue un gran capitán con una personalidad excepcional. ¿Qué hace Mikel?

– Suele dejarse caer por Zubieta en las categorías inferiores.

– Es un gran embajador que puede transmitir valores a los jóvenes.

– Sabrá que Mikel Labaka está de segundo con Imanol Alguacil.

– Te voy a contar una anécdota de Mikel Labaka, para mí una persona increíble. Cuando llegué a la Real, le dije que no iba a jugar porque me gustaban más otros jugadores. Me pidió que esperara a hacer la pretemporada. Para él era muy duro dejar la Real porque es el equipo de su vida, y para mí fue difícil decírselo, pero era una decisión profesional. Se fue al Rayo y, pese a que le saqué de Zubieta, me regaló su camiseta del Rayo. Tengo un gran recuerdo de él pese a que nunca le entrené en la Real. Como persona me impresionó por su valores. No me sorprende que sea entrenador, tiene personalidad y capacidad.

– Y Jagoba Arrasate tiene a Osasuna líder de Segunda.

– ¡Jagoba! Me alegro mucho por él. Es muy buen chico. Seguro que está más preparado y es mejor entrenador ahora que cuando cogió la Real. Quizá entonces fue algo precipitado. El tiempo pasa rápido. En mi época jugábamos amistosos con el Eibar, que estaba en Segunda B e íbamos con jugadores del Sanse...

– ¿Cuándo nos volverá a visitar?

– En mayo o junio. Vivo en Cannes, cerca del aeropuerto de Niza, y nos es muy cómodo viajar a Bilbao o Biarritz. A mi mujer y a mí nos gusta mucho ir a San Sebastián. Visitamos amigos, vamos al pintxopote de Gros... Vivíamos en la zona de hospitales, donde veía Anoeta desde la habitación, pero nos gustaba la vida de Gros, donde no hay tanto turista como en la Parte Vieja.

– ¿Qué retos se fija como técnico?

– Ninguno. En el fútbol es difícil programar nada. Cada vez que voy a un club trabajo como si fuera a estar diez años, pero a los tres meses igual ya te han echado. En el fútbol moderno es difícil ser entrenador.

– Nunca se ha arrepentido de dejar la Real, ¿no?

– (Reflexiona unos segundos). Me da pena. El presidente me propuso seguir un año, que era lo que él podía ofrecerme, y yo entendí que no era suficiente. Y a decir verdad, tampoco suponía un gran problema porque en Boulogne siempre firmé contratos de un año o dos y pasé cinco.

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