Isak y Carlos Fernández son dos de los delanteros sobre los que la Real construirá su línea de ataque de la próxima temporada. / ARIZMENDI

Real Sociedad Mohamed-Ali Cho, primer paso para reconstruir el ataque

Las bajas de Januzaj y Portu y las lesiones de Oyarzabal y Barrene dejan cuatro huecos por cubrir en este mercado de verano

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

La inminente llegada de Mohamed-Ali Cho representa el primer movimiento de la Real Sociedad en la reconstrucción de su línea delantera, que sufrirá una profunda transformación la próxima temporada. Sobre todo en los tres primeros meses, cuando hay que afrontar hasta 21 partidos oficiales antes del Mundial de Catar sin apenas descanso. Entre ellos, los seis de la fase de grupos de la Europa League que dictaminarán si el conjunto txuri-urdin accede o no a las eliminatorias de febrero. Demasiado en juego en tan poco tiempo.

Que la primera parte del curseo sea tan condensada condiciona los planes de la Real en su planificación de la plantilla por el estado físico de varios de sus atacantes. Oyarzabal lleva tres meses de recuperación desde que se rompiera el cruzado a mediados de marzo pero no estará listo en condiciones de competir hasta 2023 si todo va bien. Barrenetxea sigue convaleciente de la rotura del aductor que sufrió en enero en Mendizorrotza y que le obligó a ser intervenido en Finlandia por el especialista Lasse Lempainen, por lo que no arrancará la pretemporada en las mismas condiciones que el resto. Y no hay que olvidar que Carlos Fernández se habrá pasado un año en el dique seco por su grave lesión de rodilla cuando reaparezca en los amistosos de verano.

A estos tres jugadores que han sido castigados por las lesiones, hay que añadir la decisión tomada sobre la salida de otros dos que responden más a motivos estructurales, como son los casos de Januzaj y Portu, los dos inquilinos de la banda derecha en las tres últimas temporadas. Al primero se le retiró la oferta de renovación y el segundo hará las maletas rumbo a Getafe en cuanto se cierre su traspaso.

Dos decisiones estructurales. Januzaj ha estado cinco años en la Real. Llegó con Eusebio en la 17/18 procedente del Manchester United y, a pesar de que siempre ha demostrado estar dotado de un talento especial, nunca ha terminado de plasmarlo en unos números acordes a su calidad. Aun así su renovación estaba acordada hasta que ambas partes se dieron cuenta a última hora de que lo mejor era separar sus caminos por muchos lazos sentimentales que les unieran.

Imanol no le concedió un papel relevante en el tramo final de Liga con un ataque seriamente mermado por las bajas. Apostó por juntar a arriba a Isak y Sorloth y poblar el centro del campo con un hombre más a costa de sacrificar a un extremo como él. La cosa salió bien y su suerte quedó echada. La Real busca recobrar esa profundidad que exhibió hace dos años en la 19/20 con la llegada de Portu, Isak y Odegaard y que ha ido perdiendo con el paso del tiempo. Y Januzaj, un futbolista de balón al pie, representaba el concepto contrario de la idea, más ligado al pasado que al futuro.

La historia de Portu ha surgido del propio jugador, disconforme con haber jugado solo 17 partidos de titular en la Liga y con haber pasado más veces de las que deseaba por el banquillo. Quería jugar más y cuando encontró un equipo como el Getafe que le ofrece esa posibilidad de tener un rol más importante, el club se mostró receptivo a negociar si le llegaba una propuesta interesante.

Además de Ali Cho y la opción de Djouahra, que gusta a Imanol, faltaría otro jugador con un perfil que complemente al del Angers

Banda derecha

La Real tiene ahí a Isak, Carlos Fernández y la alternativa de Karrikaburu, por lo que no acude tan necesitado al mercado

Delantero centro

Así las cosas, la Real necesita dos jugadores nuevos en la derecha y el primero será Ali Cho, un atacante muy potente que es poderoso en el juego al espacio a pesar de sus escasos 18 años. Aunque por su condición de zurdo se le podría comparar con Januzaj, no tiene nada que ver y destaca por su verticalidad. En ese sentido, se le podría tomar más como el recambio de Portu que del belga.

Cuando se cierre el fichaje del francés faltaría un hombre más en esa posición, es de suponer que de un perfil diferente para tener distintas alternativas en función del guion de partido y las características del rival. Esa variedad de recursos en la plantilla ha sido clave en los últimos años para superar los momentos de mayor dificultad.

Tampoco hay que olvidar de que la Real tiene en esa posición a Nais Djouahra, un chaval de 22 años con un regate eléctrico, rápido y buen disparo con ambas piernas. Cuando ha salido siempre lo ha hecho bien y ha sido capaz de acelerar el juego. Pertenece al grupo de nueve jugadores que entrenarán a las órdenes de Imanol desde el 27 de junio en ese periodo de adaptación a la pretemporada que se ha diseñado para los jóvenes.

Oyarzabal no estará hasta 2023 y Barrenetxea iniciará pretemporada a menor ritmo, por lo que vendrá un refuerzo como mínimo

Banda izquierda

Tres delanteros centro. Es la posición mejor cubierta, ya que en estos momentos hay tres efectivos, aunque uno de ellos, Karrikaburu, estará a prueba en pretemporada. Isak se perfila como el gran referente en ataque para la próxima temporada después de tres años en la Real. El último curso le costó más que los anteriores ver puerta pero a sus 22 años se trata de uno de los delanteros con mayor proyección de la Liga y está plenamente adaptado al club y la competición, lo que invita a pensar que podemos estar ante el momento de su confirmación.

En Carlos Fernández hay puestas muchas esperanzas. La Real pagó 10 millones por su fichaje al Sevilla en enero de 2021 y solo una desgraciada lesión se ha cruzado en el camino. Pero con 26 años tiene toda la carrera por delante. Jugador de buen remate en área, también sabe moverse fuera de ella con soltura gracias a un buena interpretación del juego, lo que le permite jugar de enganche o incluso caído a una banda. La temporada pasada, la 20/21, jugó un papel importante en el tramo final como segundo punta acompañando a Isak cuando Silva estuvo lesionado. Tiene gol, es polivalente y sin balón es agresivo en el trabajo defensivo, una cualidad que aprecia mucho Imanol.

Karrikaburu es la gran esperanza de Zubieta para tomar el relevo de Agirretxe y volver a tener un goleador de la casa. Viene de marcar 11 tantos en Segunda División con el Sanse, cuatro de ellos de penalti, una cifra que no está nada mal para tener 19 años. Gracias a ello se ha ganado la oportunidad de soñar en pretemporada, aunque Imanol manifestó públicamente hace un par de meses que aún le falta mucho para estar preparado para jugar arriba. Pero tiene gol y eso es algo que distingue a los buenos delanteros.

El oriotarra acabó contento con el trabajo y la aportación de Sorloth pero tras concluir su cesión regresará al Leipzig a la espera de que se defina su futuro. A él le gustaría seguir pero parece difícil que la Real asuma una operación de semejante envergadura como la que supondría su fichaje teniendo necesidades más acuciantes en las que invertir en otras posiciones.

Condicionados por las lesiones. La banda izquierda es una de ellas con Oyarzabal de baja hasta 2023 y Barrenetxea saliendo de una lesión complicada. Necesita hacerse en el mercado con un jugador mínimo y lo normal sería que el segundo sea alguien que pueda manejarse en las dos bandas, de forma que estaríamos hablando de Ali Cho y otros dos futbolistas ofensivos que se desenvuelvan por fuera.

Ahí también está Ander Martín, una de las revelaciones del Sanse y que forma parte de los jóvenes que empezarán a entrenar el 27 de junio. Con el filial ha jugado más de lateral que de extremo pero es un chaval fiable que podría echar una buena mano en caso de necesidad en verano y en el tramo inicial del curso si hace falta.

La zona de enganche se queda solo con Silva tras finalizar la cesión de Rafinha por el Paris Saint-Germain. Queda por saber el papel que jugará Robert Navarro, que estuvo en la primera plantilla hasta diciembre pasado y que bajó al filial en la segunda vuelta. También está citado como Djouahra, Karrikaburu y Martín para comenzar a entrenar a finales de junio.

No está descartado tampoco que alguno de los fichajes de banda sea un jugador que se maneje también en la mediapunta, algo que es cada vez más habitual, por lo que con un sombrero podrían cubrirse dos cabezas. Olabe habló de tres o cuatro fichajes y las necesidades ahora serían de cinco huecos en el ataque, dos por cada banda y ese enganche que cubra las espaldas de Silva.

Con todo, no hay prisa por mover ficha en el mercado. La Real tiene muy claro lo que quiere y apunta alto como ha demostrado con Ali Cho, seguramente el mejor jugador de su edad en Europa. Pero va a ir despacio porque primero tiene que descargar la plantilla antes de fichar.