Fichaje

«A Modibo Sagnan se le veía algo desde niño»

Tamazouzt, entre Adrien Ekoka (Camerún) y Youcef Afafer (Argelia)./
Tamazouzt, entre Adrien Ekoka (Camerún) y Youcef Afafer (Argelia).

Mohand Tamazouzt, primer entrenador de Sagnan, le ve «preparado» para jugar en la Real Sociedad. El actual presidente del CS Villetaneuse y persona de confianza del central francés destaca el juego de pies del txuri-urdin

OSKAR ORTIZ DE GUINEAVILLETANEUSE. Enviado especial

Entonces no lo sabía, pero hace una década Mohand Tamazouzt abrió paso a la carrera futbolística de Modibo Sagnan, cuando el nuevo central de la Real Sociedad cedido en el Racing Club de Lens llamó con 8-9 años a la puerta del estadio Dian, en el que se entrena y compite el C.S. Villetaneuse. El presidente de este club del distrito de Saint-Denis, cercano a París, no recuerda el momento en el que por primera vez le estrechó la mano, como hace con cada niño que saluda en sus instalaciones, pero sí su talento. «Desde bien pequeño era muy técnico y hábil con los dos pies». Tanto que lo pusieron a jugar en el centro del campo.

Mohand Tamazouzt fue futbolista en su Argelia natal, de donde «en 1980» emigró a Villetaneuse, donde «vivían unos familiares». Su caso es el de muchos de los 13.000 habitantes de esta localidad con un censo siempre al alza. «Casi todo el mundo somos inmigrantes aquí. La mayoría, de África», apunta. Estudios demográficos revelan que el 65% de los vecinos menores de 18 años es de origen extranjero.

«Era demasiado joven cuando el Liverpool le quiso en verano; la Real es ideal para crecer»

Como Sagnan. Su ficha recoge su procedencia maliense. «En realidad, su madre es de Malí pero su padre de Burkina Faso», concreta Tamazouzt. El central txuri-urdin nació en la vecina Saint-Denis, pero con un año se trasladó con su familia a Villetaneuse, «a unos 200-300 metros del Stade Bernard Lama», el otro recinto con pistas de atletismo que también utiliza el CS Villetaneuse.

Acudía a entrenarse a pie, un paseo de casi 20 minutos que asimismo recorre su hermano, Souleymane, nacido en 2005 y que también «está en el club. Curiosamente comparten la misma demarcación, central izquierdo, pero Modibo es más potente. Son buenos chavales».

En realidad, cuesta imaginar a Tamazouzt criticando a alguno de sus pupilos. De vez en cuando asoma en la entrada del club alguno de sus pupilos, y el presidente interrumpe sus palabras para saludarles. «Ça va bien?». Recibe ya sea una sonrisa, una mirada al suelo por pura timidez o un simple «bien, bien». Nos presenta, y hasta el más canijo que no tendrá más de 10-11 extiende el brazo para un nuevo apretón.

Tamazouzt ejerce en el club desde 1990, los últimos 15 años como presidente. «Pese a que los niños proceden de familias inmigrantes de distintos países, jamás he vivido un problema de discriminación por su origen o su cultura. El respeto y la buena educación es la base de toda formación. Como educadores, es lo que les enseñamos desde el inicio».

Este argelino ejerce «de todo»: presidente, conserje, educador... «Lo que más me gusta es entrenar desde el césped». Ahí detectó a Sagnan. «No recuerdo su primer día. Tenemos 450 fichas de 6 a 35 años, así que acaban pasando cientos de niños. Modibo era callado, muy disciplinado y generoso. Era adorable y en el campo tenía algo. A un crío enseguida les ves si es zurdo o diestro con el pie, pero él era técnico con ambas piernas. Jugaba en el centro del campo por la izquierda. Aún hoy no tengo claro si tiene una pierna mejor que la otra. Es muy coordinado. Kakou, su entrenador, hace una gran labor con los jóvenes».

Crecer y estudiar en Lens

Su calidad le abrió otra puerta fuera de Villetaneuse. «Yo ejercía de ojeador del Lens, les hablé de Modibo y vino a verle Marc Westerlope, que fue muchos años su responsable de formación hasta que el año pasado fue al París Saint-Germain y ahora está en Rennes».

Según Tamazouzt, el club de Pas-de-Calais se adelantó al Saint-Etienne y al Le Mans, «donde se iniciaron Drogba, Gervinho, Sessegnon... Nos inclinamos por el Lens, que lo tenía todo para progresar en el fútbol y en los estudios», obligatorios en el club lensois hasta los 18 años.

Pese a su «carácter reservado» y que solo tenía 12 años, «se adaptó rápido en Lens», donde retrasaron su posición en el campo. «Le situaron en la defensa. Al principio de lateral izquierdo, luego ya de central». Un curso después que Sagnan emprendió el camino de Villetaneuse a La Gaillette Jean-Ricner Bellegarde, centrocampista en el equipo que dirige Philippe Montanier.

Tamazouzt habla con ambos a diario. «Me cuentan cómo están, cómo han entrenado, si comen y descansan bien... Son jóvenes y no se pueden despistar en los detalles», explica el técnico argelino, orgulloso de que en su club también se iniciara Yves Pambou, en las filas del Grenoble, en la Ligue 2 como el Lens.

«Solo cobramos 450 euros por sus derechos de formación; otros clubes han llegado hasta 5.000»

El dato nos lleva a preguntar por la cuantía de los derechos de formación en Francia. «Por Sagnan recibimos 450 euros». ¿450 o 450.000?, inquirimos. «No, 450 euros. Es una cifra habitual. Se dan casos de mil, dos mil... Hasta cinco mil euros, no más». Las arcas del CS Villetaneuse se nutren de la subvención municipal y las cuotas anuales que pagan las familias de los futbolistas: 160 euros por licencia. «Debemos pagar el material, los entrenadores, los viajes en autobús...», se justifica.

Tamazouzt confiesa «una gran amistad» con El-Hadji Sagnan, el padre de Modibo. Este electricista le encomendó el futuro futbolístico de su hijo. «Llámalo como quieras: su consejero, su mánager, su confesor...». Conviene recordarlo para comprender su fichaje por la Real, descartando a otros clubes con un poderío y un pedigrí mayores.

Doble negativa al Liverpool

«La temporada pasada el Liverpool quiso ficharlo en invierno y luego en verano. Dijimos que no porque Modibo era demasiado joven para ir a un club tan grande que puede fichar muchos jugadores». También concreta el deseo de «Juventus, Fiorentina y Genoa. Preferí que fuera a la Real Sociedad, un club muy serio que trabaja bien y da opciones a los jóvenes. Lo hablamos, y así lo decidimos. Montanier también le habló muy bien del equipo y la ciudad. Iremos a San Sebastián cuando acabe esta temporada. Modibo está muy ilusionado ante esta oportunidad».

Sagnan debutó en el Lens la pasada campaña, pero es en esta en la que había logrado hacerse con un puesto en el once, ante las lesiones de ligamentos de tres centrales. Se ganó la confianza de Montanier hasta que unas molestias en el pubis le impidieron acabar el encuentro del 4 de febrero ante el Breziers. Salió del campo y de las siguientes alineaciones, en las que se ha hecho fuerte otro joven canterano, Jean-Kevin Duverne, que en principio seguirá en el Lens el próximo curso.

Pese a que, en el último mes, Sagnan calienta banquillo en la Ligue 2, Tamazouzt no se plantea que pueda recalar en el Sanse. «No dudo de que está preparado para el primer equipo». Le solicitamos un modelo que refleje el tipo de futbolista que puede ser Sagnan. Su respuesta la oímos constantemente en Lens. «¡A Varane! Es técnico, alto, va bien de cabeza y también con los dos pies. Va a cuajar en la Real», un club al que ya seguía en las etapas de «Montanier, que le hizo jugar muy bien, y antes Denoueix. Modibo está en un sitio ideal para trabaja y crecer».

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