Mikel Oyarzabal e Imanol Alguacil. / rs

Celebración Mikel Oyarzabal: «Somos la hostia»

El capitán se muestra «orgulloso de todos los que formamos la Real» y avisa de que «volveremos a hacer historia»

Beñat Barreto
BEÑAT BARRETO

La Real Sociedad vive un momento de felicidad plena. Todas sus secciones y categorías funcionan a pleno rendimiento y los logros están encima de la mesa. El primer equipo ha sido capaz de sellar su billete a la Europa League por tercer año consecutivo sin probablemente su mejor jugador, Mikel Oyarzabal, que lleva de baja más de dos meses por una grave lesión en su rodilla. El valor y el mérito asciende considerablemente sin las prestaciones del capitán, que está viviendo una nueva etapa en su carrera deportiva.

El eibarrés ha querido mostrar su felicidad en redes sociales, justo dos meses después de la última vez que habló públicamente explicando que se había roto. Oyarzabal viajó junto al resto de lesionados a La Cerámica y vivió la remontada de sus compañeros desde uno de los palcos, con nervios y esperanza de que la Real remontara el encuentro. Apoyado en sus muletas, celebró a lo grande el sexto puesto tanto en el césped, como en el vestuario. «El fútbol me ha enseñado su peor cara esta temporada. En esos momentos es cuando mi equipo me demostró lo que intuía», reflexiona el capitán en Instagram, para redondear y decir sin miedo que «somos la hostia».

El '10' de la Real ha querido agradecer el esfuerzo de todos sus compañeros, así como todos los trabajadores que trabajan junto a ellos. «Estoy orgulloso de todos los que formamos la Real Sociedad». Si bien todavía le quedan meses de baja, el capitán confirma que tendremos Mikel Oyarzabal para rato. «Hemos hecho historia y volveremos a por más. AURRERA REALA!», finalizó su escueto mensaje en Instagram.

Su recuperación avanza sin contratiempos

Dos meses después de que se rompiera el ligamento cruzado de su rodilla izquierda, la recuperación de Mikel Oyarzabal va viento en popa. El capitán acude todos los días a Zubieta para realizar su particular recuperación y las sensaciones son buenas. Todavía necesita el apoyo de las muletas para caminar, tal y como se ha visto en Villarreal, pero está cerca de dejarlas a un lado.

Desde hace alguna semana Oyarzabal ya hace trabajo sobre la bicicleta estática, tal y como se pudo apreciar hace días en Zubieta. Con una sonrisa de oreja a oreja, el canterano disfrutó del entrenamiento de sus compañeros desde la distancia pero subido a la bicicleta. Ahora mismo uno de los principales esfuerzos es recuperar la musculatura lo máximo posible. Ya queda menos para que Oyarzabal vuelva, pero, de momento, la Real «es la hostia».