Real Sociedad

«Asier Garitano me llamó antes de fichar y me hizo sentir importante»

Mikel Merino posa sonriente en la grada del campo principal de Zubieta. / LOBO ALTUNA

«No nos obsesionamos con Europa, el objetivo es ser un equipo competitivo capaz de hacer frente a los mejores», explica el centrocampista navarro

Axel Guerra
AXEL GUERRA

Mikel Merino (Pamplona, 1996) llega a la Real con ambición. Despuntó en Osasuna el año del ascenso rojillo y aunque las cosas no marcharon como era su deseo en el Borussia Dortmund ni en el Newcastle, el internacional sub-21 está dispuesto a demostrar que es un jugador más completo tras su paso por la Bundesliga y la Premier League.

- Para llegar hasta aquí ha recorrido un largo camino en poco tiempo. ¿Cuándo empezó a jugar?

- Mis primeros recuerdos son de cuando mi padre militaba en el Ceuta y vivíamos allí. Yo jugaba en un equipo que se llamaba Natación Ceuta, aunque era muy pequeño y toda aquella época está un poco borrosa para mí.

- ¿Practicaba algún otro deporte?

- La primera opción siempre era el fútbol. Estaba todo el día pegado a un balón. También jugaba a tenis, baloncesto o ping pong. Me pasaba el día corriendo alrededor de la casa y hacía que mi madre me cronometrara, aunque luego me mintiera con los tiempos. La cuestión era hacer deporte. Así era feliz.

- Y en Pamplona, ¿en qué equipo jugaba?

- En el de mi colegio, el Luis Amigó. Los recuerdos que tengo son fantásticos porque mis amigos de ahora son los que hice entonces.

- ¿Cómo fichó por Osasuna?

- Entré con once o doce años en fútbol 7 de segunda categoría. Recuerdo una sensación extraña porque no me quería separar de mis amigos, pero al mismo tiempo llegaba a un sitio nuevo, más serio y profesional. Entonces jugaba en banda.

«Elegí la Real porque comparto sus valores y apostó por mí desde el primer momento»

- ¿Se fijaba en algún futbolista?

- No me gustaba mucho ver partidos, pero sí seguir a jugadores en los entrenamientos. Era la época de Raúl García, al que tengo como un referente por su estilo de juego y su personalidad.

- Esta temporada serán rivales...

- Personalmente tengo buena relación con él, aunque deportivamente todavía no nos hemos enfrentado. Sé que jugamos el derbi el primer fin de semana de octubre y ganar este tipo de partidos siempre es importante.

- Llegó al primer equipo de Osasuna casi sin pasar por el Promesas.

- Apenas estuve media temporada en el filial. Todo pasó muy rápido y me vino muy bien, porque aprendí de jugadores más experimentados y me obligó a madurar rápido.

- ¿Fue entonces cuando se comenzó a tomar el fútbol en serio?

- Desde pequeño siempre tuve claro que quería ser futbolista, pero mis padres me pedían que me centrara en los estudios. Los llevaba a la par, pero cuando subes al primer equipo te dices a ti mismo 'estoy aquí y es de verdad. Hay que darlo todo'.

- ¿Cómo asimila un chaval de 18 años ese salto?

- Tuve la suerte de tener a mis padres a mi lado, que habían sido deportistas y pasaron por situaciones similares. Tenerlos cerca me ayudó y son parte de mi éxito.

«Me ha sorprendido la idea general que hay en el equipo de querer jugar la pelota»

- Su padre jugó en varios equipos de Primera, ¿qué consejos le da?

- Los mismos que para la vida cotidiana: que trabaje, sea humilde y profesional.

- Cuando se habla del último ascenso de Osasuna siempre se cita a Mikel Merino...

- Ese año puede ser el mejor de mi carrera, no solo futbolísticamente sino por lo que representa ascender con el equipo de tu tierra y el club que amas. Que mi nombre aparezca en su historia es algo que me llena de orgullo.

- Pudo debutar en Primera con Osasuna, pero salió a la Bundesliga.

- No te lo puedes pensar mucho cuando te llama un grande de Europa que juega la Champions League y con la historia del Dortmund. Tenía claro que quería aceptar ese reto de verme con los mejores.

- ¿Cómo fue la experiencia?

- Muy bonita, pese a no haber contado con los minutos que me habría gustado ni la confianza del míster. Entrenar cada día con jugadores de primer nivel hace que aprendas mucho.

- ¿Y qué aprendió?

- Sobre todo, a valerme por mí mismo. Era la primera vez que salía de mi entorno. Futbolísticamente, el Dortmund tenía una filosofía sagrada en la que el balón era oro y tenías que cuidarlo como si fuera tuyo, no lo podías perder. Es el estilo que me gusta a mí.

«No me afectan las expectativas de la gente. Soy ambicioso y quiero dar el máximo»

- ¿Acusó su juventud?

- No, fue un tema deportivo. Había compañeros incluso más jóvenes que yo. En Alemania vivía muy bien. Estaba con un par de amigos y mi familia venía mucho a verme. Y en el equipo había un grupo de jugadores que hablaban español como Bartra, Gonzalo Castro, Adrián Ramos, Sahin, Socratis o Aubameyang.

- Tuchel retrasó su posición.

- Nunca había jugado de central. Es complicado adaptarte a una nueva posición en una nueva liga, pero es algo que me abrió nuevas puertas. En la selección sub-21 también he jugado ahí y para mí es un matiz más para enriquecer mi juego.

- Benítez le fichó para el Newcastle de la Premier League.

- Ahí sí que noté un cambio futbolístico enorme. Sobre todo a nivel físico por la intensidad con la que se empleaban los equipos. Juegan a la contra y corren mucho. Cuando tienes minutos en una liga tan potente, te das cuenta de la exigencia que hay y hasta dónde has llegado. Evolucioné mucho, sobre todo en aspectos como el ritmo de juego.

- Comenzó siendo indiscutible pero los minutos disminuyeron según avanzaba la temporada...

- Fue un año muy bonito del que tengo un gran recuerdo. Empecé fuerte y lo hice bastante bien. Había llegado cedido del Dortmund y a los seis o siete partidos el Newcastle ejecutó la opción de compra. Las cosas marchaban bien, pero tuve una pequeña lesión en la espalda. Cuando llegábamos al tramo complicado de la temporada el entrenador apostó más por los jugadores veteranos que por los jóvenes.

- Tiene 22 años y ha pasado por cuatro equipos y tres de las ligas más potentes de Europa...

- Gracias a estas experiencias tengo la madurez que otros jugadores a mi edad no tienen. He pasado por casi todas las posibilidades que hay en el fútbol. De luchar por no descender a subir de categoría. De un año sin jugar y estar con los mejores en un equipo de Champions, a fichar por otro de la Premier. Son vivivencias que me hacen mejor futbolista.

«El entrenador quiere que los mediocentros mejoremos físicamente y seamos contundentes»

- En todo este tiempo no le han faltado las ofertas...

- Supone un reconocimiento al trabajo que hago cada día y es una señal de que tengo que seguir por el mismo camino.

- Entre las que recibe se decanta por la de la Real. ¿Por qué?

- La Real es un club que siempre me ha gustado y al que he seguido desde pequeño. Me siento identificado con los valores que tiene y me representan. Desde el primer momento apostaron por mí y demostraron que me querían. Es el sitio idóneo para mí.

- Económicamente la oferta de la Real no era la más importante...

- Ya he explicado las razones por las que he venido. Buscaba un entorno en el que sentirme un jugador importante con gente joven, parecida a mí y me alegra estar con ellos cada jornada.

- Urrutia negó que el Athletic hubiera querido ficharle.

- No me preocupa que hablen de mí, ni para bien ni para mal.

- Después de las dos experiencias anteriores, ¿sentía que tenía que acertar en el nuevo paso que daba?

- Siempre sientes que tienes que acertar. Estoy tranquilo porque estoy seguro de que las decisiones que tomé entonces fueron las adecuadas, igual que la que he tomado ahora. Las cosas pueden salir bien o mal, pero las razones por las que eliges el equipo al que vas te hacen tener la conciencia tranquila.

- Su fichaje es la tercera inversión más alta en la historia del club y ha levantado mucha expectación.

- Tengo muchas ganas de poder jugar y demostrar qué tipo de jugador soy y, sobre todo, de competir. No me afectan las expectativas de la gente en mí. Soy muy ambicioso y lo que quiero es dar el máximo. Me gusta la responsabilidad y no me achico ante los retos.

- ¿Qué tipo de jugador es?

- Me considero maduro, siempre tengo una actitud positiva e intento ayudar a mis compañeros.

- ¿En qué debe mejorar?

- En todo. Siempre se puede progresar. En las disputas, en el juego aéreo, en las fases defensivas... Va a ser un año importante para seguir creciendo como futbolista y demostrar lo que he aprendido estas dos temporadas en Inglaterra y Alemania. Quiero demostrar que soy un jugador más completo.

- ¿Qué referencias tenía de la Real y de Zubieta?

- Muy buenas. He vivido 19 años al lado y sabía cómo funciona. Con algunos de los que ahora son mis compañeros ya me había enfrentado en categorías inferiores, con otros he coincidido en las selecciones sub-19 y sub-21, y a los nombres más grandes de esta plantilla todo el mundo los sigue.

- ¿Habló con alguno antes de tomar la decisión de venir?

- No mucho. Con el que más relación tengo es con David Concha de la época de la sub-19, pero me mantuve a mi aire y cuando vine aquí fue un poco sorpresa.

- ¿Zubieta tiene algo que envidiar a las instalaciones del Dortmund o el Newcastle?

- Es de primer nivel. Los campos están perfectos, tienes todo a tu disposición y el personal te ayuda en todo lo que haga falta. Mejor no podíamos estar.

- ¿Le ha sorprendido algún compañero en particular?

- Más que eso, la idea general que tienen todos de querer jugar la pelota. Después de dos años fuera y de llegar de la Premier ha supuesto un cambio grande para mí.

- ¿Una de las motivaciones para venir era jugar junto a Asier Illarramendi?

- Es una gozada de mediocentro. Poder jugar al lado de un jugador internacional absoluto, que me puede enseñar tantas cosas, siempre llama la atención. Zurutuza, Pardo y Zubeldia tienen mucha calidad y la competencia va a ser alta. No hay espacio para la relajación porque cada día todos empujan al máximo, cada entrenamiento un pelín más, y esto hace que el equipo crezca.

- ¿Qué ha hablado con Garitano sobre su papel en el equipo?

- Me llamó antes de fichar. Habla claro y sabe conectar. Que un entrenador te conozca y te transmita confianza como lo hace él te hace sentirte importante, aunque al final el puesto te lo vas a tener que ganar tú. Quiere que los mediocentros seamos contundentes y mejoremos físicamente para estar al máximo y poder competir con los mejores.

- ¿Conocía Anoeta?

- Había estado con las pistas y sin ellas todos vamos a estar mucho mejor. Los jugadores y los aficionados. Tenemos muchas ganas de jugar y ver qué ambiente se crea. Queremos empezar fuerte para construir una identidad y un vínculo importante entre todos. Vengo de jugar en unos estadios en los que el ambiente es una locura y que el público esté cerca suma para un equipo y resta para el otro. Vamos a agradecer tener al estadio encima.

- ¿Entiende la inquietud por los resultados de pretemporada?

- La época de preparación es para lo que es. Obviamente siempre quieres ganar, pero lo más importante ahora es coger tono físico y los conceptos del entrenador. Los resultado serán importantes a partir del día 18 en Villarreal.

- ¿Dónde ve a la Real?

- Nos hemos propuesto entrenar cada día como si fuera el último. Vamos a ir día a día, partido a partido. Luego ya veremos dónde acabamos. No nos obsesionamos con Europa, queremos disputar cada encuentro sabiendo que somos un equipo competitivo capaz de hacer frente a los mejores.

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