La tranquila vida de Odegaard en San Sebastián

Odegaard posa durante los primeros días de su estancia en Donostia. /Unanue
Odegaard posa durante los primeros días de su estancia en Donostia. / Unanue

Familia y fútbol centran las 24 horas del noruego en la ciudad, una estabilidad clave en su excelente rendimiento. Su hermano Kristoff ha sido un apoyo básico, y da mucha importancia a las clases de castellano y a haber completado la pretemporada

Raúl Melero
RAÚL MELERO

Una columna con capitel jónico, una llave y una espada son los tres elementos que componen el escudo de Drammen. La ciudad noruega donde nació hace 20 años la actual estrella de la Real Sociedad y la sensación en estas primeras seis semanas de Liga que se han disputado. No deja de ser curioso que esas sean tres de las cualidades que ha demostrado el escandinavo en el mes y medio de competición que lleva de blanquiazul. Es la base de la organización ofensiva, tiene la llave para abrir las defensas más cerradas y empuña una espada letal cuando circunda el área. Además, Martin Odegaard (17 de diciembre, 1998) y Donostia se han convertido en un maridaje que sería la envidia de los mejores chefs. El club y la ciudad casan perfectamente con la forma de ser del jugador cedido por el Real Madrid, que lleva una vida discreta, centrado en aprender castellano, entrenar y recibir visitas familiares.

Pilares personales Su hermano mayor Kristoff y Bjorn Kvarme

Que las cosas salgan tan bien en los noventa y tantos minutos que dura un partido suele ser la consecuencia de algo. En el caso de Odegaard hay dos aristas fundamentales. Por un lado está su representante, Bjorn Tore Kvarme, excentral del cuadro txuri-urdin. El que portara el dorsal '2' y alcanzara el subcampeonato con la Real en la temporada 2002/03 solo tuvo buenas palabras sobre el club, las instalaciones y la ciudad para el joven Odegaard. Comprobó in situ lo que le había trasladado su compatriota y no lo dudó. El otro pivote en el que se apoya el mediopunta es su hermano Kristoff, un par de años mayor que él y personaje fundamental para que Odegaard esté viviendo lo que es triunfar en una gran Liga. A diferencia de su etapa en Madrid, donde Odegaard vivió con su padre, en esta ocasión ha elegido a su hermano para que pase la mayor parte del tiempo con él. Obviamente sus progenitores tienen un papel fundamental dentro de la vida y lo que ha sido la educación del internacional noruego, pero el apoyo constante de su hermano mayor en estos primeros meses en la ciudad ha sido básico. No se entiende, y más en una familia como la de Odegaard, que si no hay un buen ambiente de puertas hacia dentro, pueda haber éxito en el césped. En Donostia, eso se está cumpliendo.

Vida tranquila Un vecino ejemplar en la zona de Hospitales

Martin Odegaard reside en la zona de Hospitales, una ubicación elegida por muchos jugadores de la Real Sociedad en los últimos años. De hecho ha ocupado la casa donde vivió Héctor Moreno y su familia antes de que el mexicano partiera hacia Qatar. Es el vecino perfecto. Puede que hasta le hagan presidente de la comunidad. Ni un ruido, poco tránsito de gente, aunque sí recibe visitas, pero sin alterar el orden de la zona, ya de por sí tranquila. Maneja el mismo coche que Lewis Hamilton, la marca no el modelo, pero no juega mucho al F1. Prefiere hacerlo al Fortnite o al FIFA. Poco se parece la localidad natal de Odegaard a Donostia. Drammen se encuentra en un fiordo (una extensa entrada de agua sobre el interior) y está a 47 kilómetros de la capital del país, Oslo. Sin embargo lo que le ha prendado al escandinavo de la capital guipuzcoana es su tranquilidad. Da mucho valor a que pueda pasear, aunque es cierto que no se prodiga mucho, sin ser avasallado por los fans. Ha aceptado de buen grado las fotos y los autógrafos que le han solicitado, pero lo que agradece es que sabiendo que es un personaje popular, se le respeta su intimidad en un alto grado.

Idiomas Cada vez más clases de castellano en Zubieta

Por ahora, una de las personas con las que mejor ha casado es con su compañero de equipo Alexander Isak. Vivieron sus primeros días como txuri-urdines en el mismo hotel y acudían juntos a Zubieta hasta que a cada uno le llegara su coche. Ambos son jóvenes, escandinavos y hablan un puñado de idiomas. En el caso de Odegaard, cuatro: noruego, inglés, holandés y castellano. De hecho no será complicado que en breve chapurree varias expresiones en euskara. Alguien con esa facilidad de dominar cuatro idiomas tan distintos, no lo tendrá difícil. Precisamente en el idioma ha puesto mucho empeño el jugador de la Real. Acude en Zubieta a muchas más clases de castellano de lo que lo hacía en Madrid porque considera que debe introducirse y adentrarse mucho más en el idioma del entorno en el que vive. Tiene muchas ganas de dominar la cultura también y el territorio es perfecto para que poco a poco se convierta en un donostiarra y guipuzcoano más.

Actitud Centrado en el fútbol, no quiere distracciones

Además de sus habilidades demostradas ya cuando se viste de corto con el '21' a la espalda hay dos aspectos fundamentales para que Odegaard haya exhibido el nivel que se le ha visto en este mes y medio de competición. Por un lado está su 'modus vivendi', absolutamente profesional. Hay que recordar que Odegaard saltó al estrellato apenas con 16 años y que la cultura de su país es realmente estricta en ese sentido. No le importa meter muchas horas entrenando, vive el fútbol 24 horas al día y a todo esto hay que sumarle la madurez que le ha ido dando la edad. Apenas cuenta con 20, pero no son los 16 con los que el Real Madrid anunció su fichaje a bombo y platillo. Ha rechazado participar en reportajes que han pedido medios noruegos para no distraerse. Y de momento le va bien. Salvando las distancias, porque son jugadores distintos, su rendimiento puede asemejarse al de Carlos Vela. El de Cancún lo tenía todo para triunfar en el Arsenal y lo hizo en la Real. Odegaard lo está haciendo de blanquiazul y nadie sabe el rendimiento que dará cuando vuelva de su cesión a Chamartín. En el entorno del noruego se da mucha importancia a que ha podido completar la pretemporada casi en toda su extensión. Algo que, por ejemplo, no pudo hacer la pasada campaña en el Vitesse holandés, pero con el que terminó haciendo buenos números: 11 goles y 12 asistencias en 39 encuentros, que aspira aquí a repetir.

Nivel deportivo Ha dejado pases y acciones para el recuerdo

El pase a Portu en el 0-2 ante el Espanyol o cómo desbarató la presión de cuatro jugadores en el choque ante el Alavés, tras caño a Pina, antes de que Oyarzabal batiera a Pacheco; han entrado en los higlights de medio mundo. Como también la contra de libro que firmó junto con Portu e Isak en el gol del triunfo contra el Mallorca. Además de eso, le marcó al Atlético de Madrid y a punto estuvo de hacerlo en San Mamés, en las postrimerías del partido. Aunque estuvo por debajo de su nivel en Sevilla, propició que la Real acortara distancias después de una buena conducción de balón que terminó en pase a Portu para que el murciano marcara. El mago de Drammen está impartiendo sus mejores clases en Donostia. Solo queda aprovecharlo y disfrutarlo porque con lo demostrado hasta ahora está entre los mejores foráneos que ha tenido la Real Sociedad desde que fichara en 1989 a John Aldridge.

En Noruega se sigue a diario lo que hace en la Real Sociedad

Martin Odegaard se ha convertido en una estrella en su país. Ha sido llamado por la selección para jugar los dos encuentros de clasificación para la Eurocopa 2020 que le medirán a España (12 de octubre en el Ullevaal Stadion de Oslo) y Rumanía (15 de octubre en el Arena Nationala de Bucarest). Odegaard ya se vio las caras conAlexander Isak y es posible que se pueda a enfrentar a Oyarzabal o Llorente si son convocados con la selección española.La popularidad del jugador realista ha crecido como la espuma en el país de los fiordos e incluso ha superado a Ole Gunnar Solskjaer, como estrella mediática. El actual entrenador del Manchester United junto con Tore Andre Flo, fueron las estrellas de la selección escandinava. Ahora es MartinOdegaard.