Real Sociedad

No hay manera de que los nuevos coincidan en el verde

Merino se retira cabizbajo tras lesionarse en la primera parte del encuentro. / JOSÉ MARI LÓPEZ
Merino se retira cabizbajo tras lesionarse en la primera parte del encuentro. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Sandro debuta como realista en un partido en el que Theo no juega por sanción y Merino abandona lesionado

BORJA OLAZABAL SAN SEBASTIÁN.

«No me lo puedo creer». Algo así pensaría Asier Garitano cuando Mikel Merino pidió el cambio. Un lesionado más. Otra vez, uno de los refuerzos de esta temporada fuera del terreno de juego por decisiones que no le pertenecen al técnico. Y da la casualidad de que, por diferentes dolencias o por sanción, el entrenador va a tener que seguir esperando para poder colocar a sus tres fichajes en el mismo once.

Merino y Theo sí que habían coincidido en el rectángulo. De hecho, el lateral asistió al centrocampista en el gol que marcó en El Alcoraz ante el Huesca, pero en ese mismo encuentro el de Marsella fue expulsado y sancionado para cuatro encuentros. Esta situación impedía ayer, día de la primera convocatoria de Sandro, que había estado lesionado, que los tres pudieran estar juntos para medirse al Valencia. Sí que podían haber jugado juntos Merino y Sandro, pero el pinchazo sufrido por el navarro dio al traste con esta posibilidad.

Una vez abandonó el navarro el terreno de juego, el de Las Palmas se quedó como el único de los fichajes en la convocatoria. Partió desde el banquillo, pero el jugador cedido por el Everton debutó como realista al entrar al verde tras el descanso, sustituyendo a Zaldua.

La entrada de Sandro provocó varios movimientos de fichas para que pudiera colocarse en zonas ofensivas. Aritz ocupó el lateral derecho, Zubeldia el puesto de central y Zurutza bajó al centro del campo para dejar libre un hueco al palmense.

La chispa que faltaba

El debut de Sandro como realista fue más que esperanzador. Él solo, en cuatro minutos, hizo más peligro que todo el que había hecho la Real durante la primera parte. De hecho, la primera que tuvo pudo acabar en gol.

Recibió el balón dentro del área, algo escorado, pero no se lo pensó y disparó a portería. La pelota golpeó en el lateral de la red, pero se llevó los primeros aplausos de su nueva afición, que ya le había recibido con una ovación cuando saltó a calentar en la primera parte.

Pero la acción que, sin lugar a duda, describe lo que puede darle Sandro a la Real, fue la que protagonizó un par de minutos después. Recogió la pelota en banda izquierda, y arrancó con potencia y velocidad para dibujar una diagonal en la que dejó atrás a cada rival que le salió al paso. La jugada acabó en los pies de Oyarzabal, que en buena posición para marcar, disparó por encima del larguero.

A esta Real le falta mucho fútbol para arrimarse a las posiciones cabeceras, pero también algo de suerte. Y es que en cada partido le pasa algo al equipo de Garitano. Ayer se lesionaron Merino y Zaldua, contra el Huesca fueron expulsados Theo y Juanmi, en Eibar se lesionaron Willian José y Merquelanz, contra el Leganés Llorente, Januzaj lleva en el dique seco desde el verano... Así es más difícil.

 

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