Real Sociedad

La lluvia no impide una tarde de fútbol en Zubieta

Los aficionados en las gradas de Zubieta. / PEDRO MARTÍNEZ
Los aficionados en las gradas de Zubieta. / PEDRO MARTÍNEZ

Numerosos aficionados de la Real acudieron ayer a las instalaciones del club y animaron a los jugadores cuando salieron al césped

BEÑAT ARNAIZ SAN SEBASTIÁN.

Como no podía ser de otra manera, expectación en Zubieta en la vuelta de la Real a los entrenamientos tras el parón de vacaciones por Navidad. Esta cita suele ser especial, con muchas familias acudiendo con los niños a las instalaciones de entrenamiento del club para ver a sus jugadores favoritos, pero la de ayer fue aún más especial porque suponía el reestreno de Imanol Alguacil como entrenador txuri-urdin. Los curiosos también se acercaron a ver su primera sesión e investigar qué puede cambiar en esta nueva Real.

El tiempo no acompañó, con frío y un sirimiri que no cesó, pero el campo José Luis Orbegozo presentó un buen aspecto. La mayoría de los txikis vestían la equipación blanquiazul, muchas de ellas relucientes y de estreno recién desempaquetadas del Olentzero. Camisetas, pantalones, zapatillas, bufandas, gorros, balones... El kit completo.

Empezaba a parecer una inocentada la convocatoria del entrenamiento, pero 23 minutos más tarde de lo previsto, cuando los chavales ya empezaron a impacientarse y formar barullo, comenzaron a salir los jugadores bajo los ánimos de los más jóvenes. El reformado cuerpo técnico posó para los medios gráficos y el graderío empezó a aplaudir y a gritar, como si estuvieran mandando el mensaje de «venga que esto hay que empezar a sacarlo adelante».

«Estamos con el equipo y les animamos, pero de ellos no recibimos lo mismo a cambio»

El que llevó la voz cantante de los gritos de ánimo fue Juanma, que junto a su amigo Ibai llegó desde Abadiño (Bizkaia) para ver el entrenamiento de su equipo. Preguntado por el tema candente, para él la destitución de Garitano ha sido temprana. «Se le debía haber dado más tiempo. En cuatro meses de competición prácticamente en ningún momento ha contado con todos los jugadores del primer equipo. Ha tenido muchas lesiones». La falta de resultados, según el vizcaíno, ha venido por la falta de gol.

Por otro lado, Ibai apeló a la falta de conexión que hay entre los jugadores y la afición. «Nosotros, el aficionado, estamos con el equipo y vamos a Anoeta a animarles. Pero no recibimos lo mismo a cambio. No hay conexión, los jugadores no dan motivos de ánimo a la afición». Añadió, en cuanto a los resultados, que «se perdieron tres partidos que se deberían haber ganado, y eso ha marcado mucho». Juanma, desde atrás, concluyó con que «si se hubiesen ganado esos partidos ahora mismo no estaríamos en la situación que estamos».

Más felices y sin preocupaciones vivieron el entrenamiento Enaitz, de siete años, y Xabat, de 4. Los hermanos coincidían en su jugador favorito: el portero, Miguel Ángel Moyá, que lo tenían entrenando enfrente. «También me gusta mucho Illarra», añadió el mayor. «La última vez que fuimos a Anoeta fue en el partido del Valladolid. Lo pasamos bien, pero perdimos», terminó Enaitz, que dijo estar disfrutando esta temporada con su equipo y que le gusta que el entrenador de ahora sea Imanol Alguacil.

Durante el entrenamiento hubo detalles de calidad que provocaron el «oh» del público presente, como un recorte y regate de Willian José a Moyá, que tampoco terminó en gol, esta vez porque no había portería en el ejercicio que estaba llevando a cabo el equipo. O un caño de Bautista a Zubiaurre en el otro lado del campo.

Al final del entreno, bajo una lluvia que se intensificó, los jugadores y también Imanol Alguacil se pararon antes de entrar en el túnel de vestuarios a firmar autógrafos y sacarse fotos con los aficionados.