Real Sociedad

Meho Kodro: «En la Copa, como en todas las competiciones, hay que estar al 100%»

El exrealista Meho Kodro trabaja en la gestión de grupos./PEDRO MARTÍNEZ
El exrealista Meho Kodro trabaja en la gestión de grupos. / PEDRO MARTÍNEZ

Asegura que tiene «confianza en que Garitano va a ayudar mucho a la Real Sociedad para conseguir los objetivos que se ha marcado»

Axel Guerra
AXEL GUERRASAN SEBASTIÁN.

Finalizada su etapa en el Servette suizo, Meho Kodro (Gubavica, 1967) espera en Donostia una oferta que le permita ampliar su recorrido en los banquillos. Mientras tanto, observa a la Real y trabaja en otra de sus inquietudes: la gestión de grupos y la mejora psicológica del rendimiento. Su discurso es reflexivo, analítico y constructivo.

- Ha regresado a San Sebastián, su «segunda» casa.

- La verdad es que no sé si considerarla así. Mi mujer está aquí y dos de mis tres hijos han nacido aquí. He pasado más tiempo en Donostia que en mi propia tierra, Bosnia, y muchas veces me preguntó donde está mi primera casa.

- Su último equipo fue el Servette suizo.

- Cuando llegué en 2017 firmamos un contrato por un año y medio. Unos meses antes de que finalizara veíamos que los objetivos no se iban a cumplir y nos sentamos a hablar. Al final, optamos por separarnos. Ha sido una etapa preciosa de mi vida.

- ¿Su intención es seguir ligado al mundo de los banquillos?

- Me gustaría. Ha habido algunos contactos, ofertas de lejos, pero no me apetece afrontar algo así. Me gustaría encontrar algo más cercano. LaLiga es difícil para mí porque hay gente nueva y buena.

- Mientras aparece esa oportunidad. ¿Sigue formándose? ¿Le siguen gustando los temas de gestión de grupos?

- Me encanta. El fútbol tiene sus problemas, pero la vida es un poco eso. Me gusta pensar y analizar las cosas. Los deportistas se preparan física y técnicamente, pero saben que hay algo más que hacer. Me interesa su formación integral. Cuando se pierde un partido me gusta ver por qué; cuando tengo una relación con un jugador, analizarla.

- La Real ha iniciado un proyecto nuevo. ¿Qué balance hace hasta ahora?

- Ha habido mucho cambio con la entrada de Olabe y la llegada de Garitano. Se ha realizado una reestructuración muy importante . Hay ideas nuevas, caras nuevas y hay que darle tiempo. El fútbol, como otros muchos aspectos de la sociedad en la que vivimos, depende sobre todo del resultado. Si aparecen en un futuro próximo podremos decir que ese cambio ha sido exitoso.

- ¿Qué es lo más importante cuando se inicia un proyecto así?

- Hay que fijarse en la identidad, pensar en los valores culturales e institucionales que siempre ha tenido la Real. A partir de ahí, un proyecto tendría que encajar alrededor de los futbolistas que tienes. Hay que sacar el máximo de los jugadores que tenemos. Otra opción es fichar en función de lo que pensamos que podría funcionar. Pero yo me identifico más con lo primero, que es un pilar filosófico de la Real.

- La idea de juego de Garitano es diferente a las de las últimas campañas...

- Primero hay que entender que para implantar un estilo nuevo, una forma de jugar, hace falta tiempo para poder trabajar y que cuajen las ideas. Tenemos un entrenador que está buscando el equilibrio entre sus ideas y los jugadores. Es la forma de avanzar de una manera compartida.

«El último partido en casa sirvió para ver el juego del Celta, pero cada día es diferente»

«Illarramendi es un jugador diferente y el juego de la Real gira a su alrededor»

- Más allá de los resultados, Garitano destaca de su labor en el Leganés que cambió la mentalidad del equipo y la afición. ¿Lo conseguirá en la Real?

- Es un aspecto importantísimo. A Garitano le he visto dos o tres veces en mi vida. Es un tipo sensato que no habla mucho, pero cuando lo hace demuestra que sabe de lo que habla. Tengo confianza en que va a ayudar mucho a la Real para conseguir los objetivos que se han marcado.

- Lo difícil es construir mientras se compite, ¿no?

- La palabra clave es competir. Si no fuese por el resultado, el fútbol no tendría sentido. Y Garitano lo sabe. Se trata de ser competitivos. La exigencia reside ahí. Si uno no es capaz de competir, mal lo tiene. Hoy, con el talento no llegas lejos. Igual te resuelve algunas barreras, pero si no eres competitivo, si no tienes el carácter adecuado, lo tienes más complicado.

- El reto más inmediato es el partido de Copa contra el Celta mañana en Anoeta.

- Estoy seguro de que la Real va a a superar la eliminatoria (rotundo).

- Lo dice muy seguro.

- En el último partido de Liga en Anoeta, precisamente contra el Celta, se logró una victoria que de alguna manera reconcilió al equipo con la afición. Hay que seguir en eso, convencidos de que el camino que se ha elegido es el bueno.

- Garitano dijo que fue un partido «completo». ¿Sirve de referencia?

- Aquel día sirvió para ver cómo juega el Celta, pero hay que tener en cuenta que cada partido es diferente, aunque te enfrentes al mismo rival. Dependes de la dinámica del equipo, de cómo empiece el choque... El partido anterior en Anoeta puede valer para tener una referencia del contrario y poco más.

- Históricamente, la Copa ha jugado malas pasadas al equipo.

- Puede ser que a la Copa se le diera en algún momento un poquito menos importancia de la que merecía. En el fútbol hay que estar al 100% en todas las competiciones. Quizá en otras ocasiones se ha entrado pensando que la Copa importa menos que la Liga. A mí me ha pasado en algún momento.

- Entonces, ¿es una cuestión de mentalidad?

- El entrenador hace la misma labor ante todo los partidos. Quiere ganar siempre. Es una mentalidad casi general. La competición adquiere atractivo cuando se han avanzado varias ronda. Por ejemplo, a un partido de Copa acuden 10.000 personas y a los de Liga 30.000. Todo esto de alguna manera llega al jugador.

- En este aspecto, una de las novedades es la incorporación de un coach para el primer equipo. ¿Conoce a Imanol Ibarrondo?

- He oído hablar de él y además bien. Va a ayudar al futbolista a mirar de otra forma. Al jugador nadie le ha enseñado a gestionar el fracaso cuando falla, a superar la vergüenza de no meter un penalti o qué hacer con el miedo a repetir algo que no le está saliendo bien. Esa es un poco su función, pero no sé cómo lo abordan. Creo que mirará un poquito más el proceso. La acción la vemos todo. Qué es lo que ha pasado para que una determinada situación se resuelva de esa forma.

- ¿Es más difícil gestionar el éxito o el fracaso?

- Son dos extremos. El fútbol son emociones. ¿Qué pasa por la cabeza de los jugadores de 20 años que ganan un millón de euros? El éxito es tan peligroso como el fracaso, o más.

- Mendilibar decía que se está perdiendo la sencillez del fútbol

- Estoy de acuerdo. Me gusta ese tío. Es sensato y sincero. No se cómo trabaja, pero me gustan cómo juegan sus equipos. Cuando él habla presto atención. Me parece auténtico.

- El equipo vive un relevo generacional. ¿Lo ve preparado?

- En los últimos años ha entrado mucha gente joven y parece que los que toman las decisiones tienen claro los pasos a seguir. Tienen que encontrar líderes entre los nuevos.

- ¿Qué líderes hay en el vestuario?

- No lo sé, sería necesario estar dentro y ver cómo se comportan.

- A algunos jugadores los conoce bien. De su época en el Sanse hay tres jugadores en la primera plantilla.

- Pardo, Illarramendi y Zaldua. De los tres, el primero no ha terminado de romper y no me lo explico. Pensaba que iba a marcar una época. Era buenísimo, pero no sé por qué se ha estancado. Es un futbolista que necesita cariño, sentir la confianza del entrenador y de los compañeros. Es un jugador sensible.

- Illarramendi es el capitán.

- Es bueno. Hay liderazgos y liderazgos. Quizá no tenga uno relacional, pero sí uno muy importante en el terreno de juego. Lo está desarrollando muy bien. Hace ya unos años que el juego de la Real gira a su alrededor. Todo lo que ocurre depende de cómo se expresa él. Es un jugador diferente, muy inteligente, que sabe adaptarse a la marcha del partido, que interpreta muy bien los momentos de cada encuentro.

- El comienzo de temporada ha estado marcado por contratiempos como la retirada de Agirretxe o lesiones graves. ¿Cómo afectan?

- El fútbol es un deporte colectivo. El equipo es fuerte porque los jugadores son fuertes. Los futbolistas están acostumbrados. Estas situaciones muchas veces se las toman con mucha más naturalidad que la gente que está fuera, aunque el percance de Sangalli se sale de lo normal. Confío en que salga adelante.

- En el otro lado, aparecen los jóvenes de la cantera que se han incorporado como Le Normand. Roberto López o Barrenetxea.

- Es lo que siempre ha sido la Real. Aunque Barrenetxea solo tiene 16 años, se trata de algo que lo marca el propio jugador. Hay que hablarle desde la realidad. La suya es que está con los jugadores del primer equipo. Hay que prepararle de una forma normal.

- No es habitual que con 16 años se encuentre en esta situación.

- Se ha dado esta circunstancia y hay aceptarla.

- ¿Dónde ve a la Real al final de temporada?

- En la parte media alta. Es lo que le corresponde en base a su historia, presupuesto y capacidades.

- ¿Volverá a trabajar en la Real?

- No estoy pensando en eso. Cuando salí de la Real pensaba que mi época en el club se había acabado. En cuanto a entrenador me veo más fuera. Ahora, estoy trabajando en otro aspecto. Cuando fui futbolista sentí muchas cosas y he iniciado esta etapa para averiguar.

Más

 

Fotos

Vídeos