Real Sociedad

Una Real Sociedad blindada en teoría para disuadir a los gigantes

Llorente, Rulli, Portu y Kevin, ayer en Zubieta en la sesión de entrenamiento. /Jose Mari López
Llorente, Rulli, Portu y Kevin, ayer en Zubieta en la sesión de entrenamiento. / Jose Mari López

El valor de la plantilla de acuerdo a las cláusulas de los jugadores supera los 1.000 millones de euros. Los futbolistas con más proyección de la cantera y los recién llegados tienen compromisos largos con el club

Álvaro Vicente
ÁLVARO VICENTE

Ahora que Antoine Griezmann ha pagado su cláusula de rescisión para firmar por el Barcelona haciendo inútil cualquier esfuerzo del Atlético para poder retenerle, en la Real Sociedad, a algo más de un mes de que se cierre el mercado de fichajes, sus figuras están más o menos atadas con contratos de larga duración y cláusulas que deberían ejercer un efecto disuasorio sobre los potenciales compradores. El valor de la plantilla, de acuerdo a sus cláusulas, supera los 1.000 millones de euros. La tranquilidad de la Real Sociedad para el futuro por tanto parece garantizada porque los jugadores con más proyección de la cantera y los recién llegados tienen compromisos largos con el club y una cláusula de rescisión desalentadora para posibles depredadores.

Eso en la teoría porque ni la Real Sociedad y casi ningún club en LaLiga está libre de ser torpedeado por alguno de los grandes de Europa. Si ponen su punto de mira en alguna pieza y el jugador está por la labor de cambiar de aires, es difícil que no se termine abonando su cláusula. A veces hasta la armadura más gruesa se rompe con facilidad. El último movimiento lo ha protagonizado el Barcelona al pagar 120 millones por Griezmann, pero antes el Real Madrid ya pagó 100 por Hazard. Y las que vendrán.

Datos

310:
El valor de la plantilla en el mercado es de 310 millones solo por detrás de Real Madrid (1.230 millones de euros), Barcelona (1.114), Atlético de Madrid (910) y Valencia (472). En 2010 era de 50,9 millones.
Cláusulas.
Más altas: Oyarzabal, con 75 millones, es el canterano que tiene la cláusula de rescisión más elevada. A la par de Willian José se sitúa Illarramendi, con 70. Januzaj, con 60, está en un tercer escalón, y, con 50, a la misma altura se sitúan Llorente, Aritz, Zubeldia, Zurutuza, Zaldua, Merquelanz, Sangalli y Bautista.

En la Real, despejados los expedientes de los jugadores de la cantera que son el presente y futuro, se está pendiente de conocer qué idea tienen Willian José y Januzaj. Si están por la labor de seguir en el club sabiendo que tienen más competencia que nunca o si tienen alguna oferta que presentar en Anoeta. En la Real están con la luz de alerta encendida porque por muy altas que puedan parecer sus cláusulas -Willian José (70) y Januzaj (60)-, el peligro de salida siempre existe cuando los poderosos del continente quieren un jugador.

En la Real Sociedad se entiende como algo lógico como consecuencia de la progresión que han demostrado en las últimas temporadas. Es ley de vida porque cualquier equipo desearía tener en sus filas a la mayor parte de los futbolistas que a día de hoy juegan en la Real. Y eso empezando por el portero, siguiendo por los laterales y centrales, por sus centrocampistas y por el demoledor tridente ofensivo. Es fácil que los millonarios extiendan sus cheques generosos por más que la Real hoy esté en una posición de fuerza por varias razones, todas ellas consecuencia del buen trabajo realizado en los últimos tiempos. En el aspecto económico, el Consejo ha logrado equilibrar en los ejercicios más recientes el balance de ingresos y gastos. Tiene sus números en orden, pero ni por esas.

Willian José, con una cláusula de 70 millones, es el segundo más caro tras Oyarzabal, con 75

En Portugal apuntan a Trapp por delante de Rulli como posible sustituto de Casillas en el Oporto

Hoy el dinero está en la Premier League y en ligas de segunda fila como la china o la japonesa. Desde allí pueden echar las redes a Anoeta. Ahí están los últimos casos de Álvaro Odriozola al Real Madrid (30 millones más cinco en variables), de Iñigo Martínez al Athletic (32 millones) y de Yuri Berchiche al PSG (13 millones) que dejaron una fortuna en las arcas realistas. Mucho antes, fue Xabi Alonso quien salió al Liverpool a cambio de 19 millones y Darko Kovacevic el que se marchó a la Juventus previo pago de 18 millones.

Willian José es uno de los jugadores de la Real que más interés despierta en el mercado. Sus cifras en estas temporadas como blanquiazul han sido notables y su rendimiento no ha pasado desapercibido para clubes importantes de Europa, varios de ellos de la Premier League, que tienen su nombre marcado en rojo en sus agendas. En su caso, el 30% de sus derechos pertenecen a una agencia inglesa de representación de jugadores que siempre tendría algo que decir en el caso de que llegase una oferta. En el supuesto de que Willian José muestre su deseo de cambiar de aires y se presente con una oferta convincente en la planta noble de Anoeta, la Real activaría la opción de Borja Mayoral.

En la portería se ha actuado incluso antes de tiempo al incorporar a Remiro cuando Rulli pasaba por su momento más bajo en la Real. Hoy está en la rampa de salida. El diario deportivo 'A Bola' apuntaba ayer que el Oporto está decidido a cubrir la baja de Iker Casillas con Kevin Trapp por el que estarían dispuestos a pagar seis millones de euros al Paris Saint Germain por lo que la posibilidad de que Rulli acabe en el equipo de los dragones aparentemente decae.

En Liverpool miran a Oyarzabal

Los números dicen que ahora mismo Willian José, con una cláusula de 70 millones de euros, es el segundo jugador más caro de la plantilla por detrás de Oyarzabal, con 75. Precisamente, algunos medios de Liverpool se hacían ayer eco de un presunto interés del club red por el de Eibar. A la par del brasileño se sitúa Illarramendi. Son cifras en apariencia respetables aunque cada verano que pasa se van haciendo más pequeñas. Januzaj, con 60, está en un tercer escalón, y, con 50, a la misma altura se sitúan Llorente, Aritz, Zubeldia, Zurutuza, Zaldua, Merquelanz, Sangalli y Bautista. Son cifras perfectamente asumibles por muchos clubes europeos. Por más que la Real ponga una cifra para ahuyentar, son los jugadores los que deciden qué camino tomar. De ellos depende.

Por eso habrá que esperar. La Real Sociedad ha hecho los deberes a tiempo, ha blindado a sus jugadores, ha confeccionado una plantilla con competencia en todos los puestos, a la que se han sumado Remiro, Isak, Sagnan, Odegaard y Portu, pero hasta que no se cierre el periodo para fichar no podrá dar por cerrada su plantilla. Y es que la capacidad de defenderse ante una OPA hostil de uno de los más grandes sigue siendo mínima. El poderío económico no entiende de barreras si viene a por uno de tus jugadores. La Real Sociedad permanece atenta para evitar cualquier sorpresa desagradable en este verano. O, cuando menos, para tener una rápida capacidad de respuesta.

Quinta plantilla más valorada

La apuesta por dar continuidad a un bloque con contratos largos y bien remunerados ha permitido que los jugadores, en su mayoría, no cambien de aires. La Real es hoy un club atractivo, con jugadores jóvenes, en el que hay estabilidad. En el apartado deportivo, la apuesta y continuidad por una política de cantera ha dado como resultado un ramillete de grandes futbolistas de proyección a los que, además, se ha sabido adaptar a tiempo sus contratos para evitar situaciones desagradables con una finalización temprana de los mismos.

También ha ayudado mucho el hecho de que la Real Sociedad se ha convertido para los jugadores de nuestra cantera en un club en el que apetece vivir y jugar. Hace bien poco cualquier oferta era una tentación, aunque supusiera un fracaso. Ahora todos quieren seguir aquí y las tentaciones tienen que ser siderales.

El resultado es que prácticamente todos los jugadores se han revalorizado en los últimos años. El valor de la plantilla en el mercado es de 310 millones, solo por detrás de Real Madrid (1.230 millones de euros), Barcelona (1.114), Atlético de Madrid (910) y Valencia (472). En 2010 era de 50,9 millones.

Son datos que confirman la progresión experimentada en los últimos años y que hacen más difícil que un jugador decida cambiar de aires. Hay más factores. El primero es el nivel deportivo. Saben los jugadores que la plantilla aún tiene margen de crecimiento y están comprometidos con un grupo. La no participación en Europa es la pega y lo que podría llevar a un jugador a moverse. Por otro lado, no sólo los jugadores entienden que su futuro más inmediato pasa por la Real, sino que su entorno y agentes también lo ven así, una situación que transmite tranquilidad al club. Así que si alguien está interesado en pescar alguna de las perlas blanquiazules ya sabe cuál es el camino: pagar la cláusula.

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