Real Sociedad

A Juanmi siempre le quedará Vigo

Talismán. Juanmi volvió a ser decisivo en Balaídos al marcar el gol del empate. / ACERO
Talismán. Juanmi volvió a ser decisivo en Balaídos al marcar el gol del empate. / ACERO

La Real se mostraba gris, como su equipación, y entonces apareció el andaluz para no fallar con su cita con el gol en Balaídos |

IMANOL TROYANO

Tres goles en tres partidos. Desde que Juanmi comenzara a vestir la camiseta de la Real Sociedad allá por 2016, no ha dejado de faltar a su cita con el gol en Balaídos. Sus tantos, además, siempre han sido de importancia máxima. El 21 de mayo de 2017 nació este idilio entre el jugador y el campo de fútbol, con una diana en el tiempo de descuento que valió la clasificación para la Europa League. Unos meses después, ya en agosto y en la temporada 17/18, el andaluz volvió a anotar para poner el 2-2 en el marcador, aunque a diferencia de la campaña anterior, la Real acabaría ganando el partido 2-3. Ayer, a pesar de comenzar el choque en el banquillo, el jugador celebró de nuevo un gol de enorme valor.

Al final, Juanmi siempre acaba apareciendo. A sus 25 años, el delantero blanquiazul juega como un auténtico veterano. Aunque no es menos cierto que cumple su décima temporada en la élite debido a su tempranero debut, con 16 años, en Primera División. Tiempo suficiente que le ha servido para aprender que tan importante es saber lo que haces con el balón como sin él. El de Coín no destaca en exceso por su manejo con la pelota entre los pies, pero es innegable que se mueve entre líneas y encuentra los huecos precisos entre las defensas rivales que le convierten en un atacante a temer. Mientras Willian José centra la atención de la zaga rival, Juanmi se mueve como nadie entre las sombras.

Así llegó su gol ayer. En el momento en el que Elustondo se adentraba en el área del Celta, Juanmi ya se había deshecho de su par con un simple movimiento. En vez de buscar el pase adelantado, el andaluz esperó unos segundos para recibir el envío hacia atrás. Un tiempo que se convirtió en tesoro y que significó que su defensor nunca llegara a tapar su disparo. Sobre su maestría en el lanzamiento poco queda ya por decir. Ha dejado testimonio de su efectividad ante la portería rival. Ni siquiera le hace falta preparar el golpeo. Le basta con un toque.

Dos zurdas que prometen

El tanto del malagueño no sirvió para ganar, pero sí para que la Real vuelva a Donostia con un resultado positivo para la vuelta. Sobre todo, después de ver el partido del equipo de Asier Garitano, tan gris como la equipación que vistió ayer en la lluviosa tarde de Vigo. El técnico de Bergara apostó por los jugadores que no fueron de la partida en el último duelo del Metropolitano. Alineó a Sandro como hombre más adelantado, a Oyarzabal por la izquierda y a Januzaj por la derecha. El belga se estrenó como titular en la presente campaña y dejó una colección de detalles técnicos. No se le ha olvidado desbordar, pero se le vio falto de rodaje. Quien también reapareció fue Theo Hernández. El francés es un portento físico. Hubo ratos que parecía un juvenil entre alevines por la facilidad que demostraba para desbordar rivales. Tanto la zurda de Januzaj como la de Theo tendrían que dar grandes alegrías a la parroquia txuri-urdin.

El regreso de Diego Llorente también fue otra de las buenas noticias para los realistas. El madrileño se mostró agresivo y junto a Héctor Moreno controló de manera notable las acometidas de Iago Aspas, que no es poca cosa.

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