Real Sociedad

Jagoba Arrasate: «Soy mejor entrenador que ayer y peor que mañana; el reciclaje es continuo»

Jagoba Arrasate pasea por Mutilva./JOSÉ MIGUEL ANDUEZA
Jagoba Arrasate pasea por Mutilva. / JOSÉ MIGUEL ANDUEZA

El exentrenador realista ha ascendido al club rojillo «a base de ser fiel a una idea, incluso en los momentos en los que las cosas no salían»

Gaizka Lasa
GAIZKA LASASAN SEBASTIÁN.

Disimula bien la resaca. Habla tan cauto, lúcido y paciente como siempre. Jagoba Arrasate (Berriatua, 1978) ha sido elevado a los altares en Pamplona tras subir a Osasuna a Primera, pero no se despega del suelo ni en sus declaraciones, ni en su modo de ser. Cero autocomplacencia.

- Al menos reconocerá que ha logrado el mayor éxito de su carrera como entrenador.

- Puede ser sí. He vivido momentos felices en otras situaciones, pero siempre han solido ser más puntuales. Lo de esta temporada está siendo una satisfacción más continuada en el tiempo y es verdad que ha tenido un colofón que no he vivido hasta ahora.

- ¿No habrá sido capaz de dejar las celebraciones a un lado por aquello de que todavía no ha terminado la Liga?

- No. Sí que he celebrado el ascenso durante un par de días. Pero también es verdad que esto no para y tenemos un partido importante este fin de semana. Es difícil pararte a disfrutar en el fútbol profesional. Pero esta vez ya tocaba, y sí que he estado de celebración durante un par de días.

- Cuénteme entonces cuál ha sido ese momento que no olvidará jamás.

- Ha habido muchos bonitos, pero el más especial es cuando sales al balcón del ayuntamiento y ves la plaza llena hasta la bandera. Mirar hacia abajo y distinguir a tu mujer y tus hijos entre la gente animándote y gritando tu nombre... eso no lo voy a olvidar. En general, han sido dos días intensos.

- ¿Solo dos?

- Sí, sí, ya te digo que nos quedan tres partidos y tenemos un objetivo bonito de ser campeones de Liga. No podemos bajar los brazos en este momento.

- Pero si jugando mañana en El Sadar, la victoria está garantizada, ¿no?

- Es verdad que el rendimiento del equipo en casa ha sido muy bueno durante toda la temporada. Hemos ganado quince partidos consecutivos en El Sadar, la comunión con la afición ha sido impresionante y ha habido momentos en los que nos hemos sentido invencibles en nuestro campo.

- Le iba a preguntar por la clave del éxito, pero creo que ya me ha contestado.

- Sí, todos los puntos que hemos sacado en casa nos han ayudado a ser fuertes y tener confianza. Sobre todo cuando no hemos estado bien del todo, que también nos ha pasado varias veces, hemos sacado adelante el partido de casa. Eso sí ha sido vital. Ganar cuando no estás bien. Y nos ha pasado en casa.

- Pero todos los rivales coinciden en que Osasuna ha hecho buen fútbol y ha sido el mejor de la categoría.

- Pero el inicio no fue bueno. No conseguimos encadenar buenos partidos y tampoco resultados. Si de algo estoy orgulloso esta temporada es de seguir trabajando en la misma línea, porque realmente creía en lo que estábamos haciendo incluso cuando las cosas no salían.

«Salir al balcón, ver la plaza llena y distinguir a tu mujer y tus hijos gritándote no se me va a olvidar nunca»

«Le doy mucho valor al hecho de que haya cinco equipos vascos en Primera con cinco técnicos de casa»

- Creer, querer... y poder.

- Lo más importante de la temporada ha sido que el equipo ha evolucionado con el paso del tiempo y con el trabajo del día a día. Eso es de lo más gratificante para el entrenador.

- ¿Osasuna es el mejor ejemplo de que la regularidad es indispensable para alcanzar los objetivos? Lo digo por que es justo lo que no ha habido en la Real a la que tan bien conoce.

- Está claro. Yo creo que hemos conseguido ser fiables y lo hemos conseguido a base de ser fieles a un mismo estilo de inicio a fin. Aún asumiendo que hemos tenido momentos mejores y peores, como todos, nos hemos mantenido en una línea con la misma idea y al final nos ha terminado dando el resultado que queríamos.

- Alguna parte del éxito habrá que atribuirle, aunque no le guste echarse flores a sí mismo.

- Bueno, el entrenador es el guía del equipo y el que tiene que intentar sacar el máximo rendimiento a los jugadores que tiene. A partir de ahí, el éxito es de todo el equipo.

- Del rendimiento de los jugadores, al de los entrenadores. ¿Es usted hoy mejor míster que cuando salió de la Real?

- Es evidente. Siempre lo digo. Mejor que ayer y peor que mañana. Esto es un aprendizaje constante. También en el fútbol el reciclaje es constante. Yo, al menos, estoy abierto a seguir mejorando.

- Hay quien dice que hay entrenadores que valen para Segunda y entrenadores que son de Primera. ¿Dónde se ve usted?

- Se habla mucho de esto y no queda otra que respetar las teorías que tiene la gente. No me detengo a pensar en eso. Estoy encantado de ascender con Osasuna y ahora me gustaría poder construir un proyecto competitivo para lo que nos va a tocar afrontar la próxima temporada.

- ¿Cómo se hace eso?

- Pues primeramente firmando buenos jugadores, pero también garantizando que no se pierda la esencia que te ha llevado a tener tan buenos resultados. No basta con tener buenos futbolistas. También es clave hacer un equipo. Hay que lograr un grupo que sea sólido, con una buena comunión con la afición, que sea fuerte en casa... lo mismo que hasta ahora.

- Seguro que ya está confeccionando la plantilla del año que viene. ¿Puede adelantar algo?

- Más que yo, la dirección deportiva del club. Yo estoy centrado en sacar el mayor número de puntos posible esta temporada, que aún no ha terminado.

- Asier y Gaizka Garitano, Imanol Alguacil, Jagoba Arrasate, José Luis Mendilibar... Todos han pasado por el fútbol guipuzcoano y todos en Primera.

- Es un momento muy particular. La próxima temporada vamos a coincidir cinco equipos vascos en Primera División y con cinco entrenadores vascos. Yo le doy mucho valor a esta circunstancia. Es un indicador de que el fútbol de aquí es muy prolífico también en cuanto a técnicos. Es algo de lo que tenemos que estar orgullosos.