«Indios fuera» en Atotxa

El paso de los insultos a los jugadores extranjeros de equipos rivales de la Real Sociedad en el viejo campo de Atotxa a aclamar a los fichajes foráneos desde las gradas del estadio de Anoeta

Un partido de la Real Sociedad en el campo de Atotxa/
Un partido de la Real Sociedad en el campo de Atotxa
ANTTON IPARRAGUIRRE

Los gritos racistas y xenófobos han estado presentes con demasiada frecuencia en los campos de fútbol. La afición que esté libre de culpa que tire la primera piedra. La hinchada de la Real Sociedad tampoco se salva. Durante décadas, en su añorado vetusto campo de Atotxa se podían escuchar gritos despectivos como «indios fuera» dirigidos a los jugadores extranjeros del equipo rival. Afortunadamente se ha pasado de unos lamentables insultos que empañan historia del club txuri-urdin a las muestras de cariño desde las gradas del estadio de Anoeta a a los fichajes foráneos. Algunos han sido vitales para el equipo; otros, en cambio, han pasado con más pena que gloria. Pese a ello, bienvenidos todos.

A nadie se le escapa que el ambiente era muy caldeado en el viejo campo de la donostiarra calle Duque de Mandas. Además, los espectadores estaban tan cerca del césped del campo de Atotxa que incluso podían tocar a los jugadores cuando éstos iban a sacar de banda o de córner. No faltaba el maleducado aficionado que si no podía con la mano recurría al paraguas. Todo esto incrementaba en el equipo rival la sensación de que el pequeño y ruidoso estadio era una olla a presión a punto de estallar.

Tres vistas del campo de Atotxa

Más de un futbolista rival confesó haber llegado a temer por su integridad física cuando jugaba en un campo al que sorprendía que siempre olía a hierba exageradamente regada. Era una artimaña de los locales con vistas al triunfo. Tampoco olvidarían, al igual que los hinchas de casa y foráneos, el tufo fermentado y dulzón del cercano mercado de frutas . Se mezclaba con el asfixiante y contaminante humo de los 'farias' y 'ducados' y el intenso olor del vino tinto de bota. Menos mal que no faltaba el apetitoso aroma del bocadillo hecho en casa. Era todo bastante surrealista. Incluso, a veces el balón lanzado a portería terminaba en las anexas vías del tren. Tras un glorioso pasado, el campo de Atotxa se cerró el 13 de junio de 1993 . Pasó el relevo al estadio de Anoeta, inaugurado dos meses después y que ahora se reforma. Para bien o para mal, ya nada fue igual.

Exterior del campo de Atotxa
Exterior del campo de Atotxa

Según las crónicas de la década de los 80, uno de los jugadores que más tuvo que soportar los gritos de 'indios fuera', e incluso insultos más subidos de tono como «indio pata-rajada» fue el mexicano Hugo Sánchez . El histórico jugador militó en las filas del Atlético y luego en las del Real Madrid. «Cuando llegué a España, me gritaban «indio»; cuando me fui, me gritaban 'Hugol'», destacó una vez el futbolista azteca tras 'colgar' las botas. El verano de 2015 pasó unos días en Donostia y aprovechó la ocasión para visitar en Zubieta a sus compatriotas Carlos Vela y Diego Reyes. Presenció el entrenamiento junto al presidente txuri-urdin, Jokin Aperribay. Afortunadamente, ha perdonado los ataques racistas de una minoría de la afición realista.

«Cuando llegué a España, me gritaban «indio»; cuando me fui, me gritaban 'Hugol'» Hugo Sánchez

Es el caso, asimismo, del futbolista argentino del Real Madrid Alfredo di Estefano. Siempre elogió la trayectoria deportiva de la Real Sociedad y se mostró enamorado de San Sebastián. Fue reconocido en 1997 con el Tambor de Oro, máximo galardón de la ciudad.

Hugo Sánchez celebra un gol.
Hugo Sánchez celebra un gol.

Otros extranjeros también tuvieron que escuchar descalificativos racistas y xenófobos. Por ejemplo, Heredia y Zuviria, del Barça, o Lobo Diarte, del Valencia. Al igual que el portero de Las Palmas Daniel Carnevali, de origen mexicano, que saltó al campo de Atotxa con una gorra escocesa con pompón en lo alto y unos llamativos colores. «Indios fuera, los canarios para la jaula o alpiste para los 'pío pío'», se le llegó a gritar.

Es justo subrayar que Atotxa no era el único campo en el que se lanzaban execrables ataques. También se podían escuchar en el famoso Camp Nou y otros más modestos. «En Salamanca todo el estadio me gritaba: '¡Indios fuera!' No era xenofobia. Era desprecio deportivo, porque yo era del Atlético». Así se lamentaba en 1977 Rubén Cano, que tenía doble nacionalidad, argentina y española, y fue convocado por Kubala para la selección española.

Los autores de estos improperios a los futbolistas foráneos tal vez pretendían subrayar la particular filosofía de la que ha hecho gala la Real Sociedad con tenacidad, y en algunos casos cabezonería. Su lema ha sido siempre primar a los jugadores de la cantera en el primer equipo. Esta premisa se vio reforzada cuando el club txuri-urdin ganó dos veces la Liga y una la Copa del Rey con un 'once' irrepetible hasta ahora. Pero lo que nadie debe olvidar es que desde su origen la Real Sociedad ha contado también con extranjeros en sus filas.

El Club Ciclista de San Sebastián, en 1909.
El Club Ciclista de San Sebastián, en 1909. / Real Sociedad

Hay que remontarse al 11 de abril de 1909. Era domingo y se disputó en Madrid la final de la Copa del Rey el Español FC, de Madrid, y el Club Ciclista de San Sebastián, el germen de la Real Sociedad. En la alineación guipuzcoana figuraban jugadores con apellidos extranjeros. Eran Mariano Lacort, C. F. Simmons, G. MacGuiness y J. Bireben. Su presencia probaba que el fútbol era una exportación británica llegada también a Gipuzkoa pocos años atrás.

La Real Sociedad que entrenaba Harry Lowe.
La Real Sociedad que entrenaba Harry Lowe.

Pero la lista sigue. En el primer encuentro disputado en Atotxa, el domingo 5 de octubre de 1913, durante un amistoso ante el Athletic, en las filas blanquiazules se encontraba un futbolista suizo. Era Sydler, autor de dos de los goles del primer derbi vasco. El encuentro finalizó con un empate a tres goles.

En 1935 la Real tenía como entrenador al inglés Harry Lowe, que con 48 años se vio obligado a saltar al campo como jugador contra el Valencia. Desde entonces es el futbolista más veterano de Primera División

Años después completarían la lista de jugadores foráneos el inglés Harry Lowe, el italiano Aridex Calligaris y Agne Simonsson. El primero estuvo de entrenador entre 1930 y 1935, pero además disputó un partido de Primera División con 48 años de edad. Fue el 24 de marzo de 1935 contra el Valencia, y desde entonces es el jugador más veterano en esta categoría. Eso sería inimaginable con un técnico realista de los últimos años.

El equipo de la Real Sociedad entre 1910 y 1920.
El equipo de la Real Sociedad entre 1910 y 1920. / Real Sociedad

En la década de los 30 el reglamento impedía realizar cambios en los partidos. Los once jugadores que iniciaban el encuentro debían terminarlo. Viajar hasta Valencia salía caro, por lo que el Donostia CF, que era un club modesto, se llevó solo a 11 futbolistas. Lo malo es que uno de ellos se puso gravemente enfermo durante el viaje y no podía saltar al césped. Para no quedar en inferioridad numérica desde el minuto 1 en Mestalla, el propio Lowe se vistió de jugador. El Valencia venció por 7-1, y el atípico entrenador fue el que dio la asistencia del único gol donostiarra.​

Los equipos de la Real entre 1910 y 1930, / Real Sociedad

Más discreto fue el paso del italiano Aridex Calligaris por la Real Sociedad. Tenía 27 años cuando llegó en la temporada 49-50 . Solo disputó dos partidos con el equipo, sin meter ningún gol.

Entre los años 40, 50 y 60 / Real Sociedad

El sí ha pasado a formar parte de la historia de la Real Sociedad es Agnes Simonsson. El futbolista sueco saltó al césped de Atotxa la temporada del 61-62 procedente del Real Madrid. Se dice, por error visto lo anterior, que con él finalizó la tradición del equipo txuri-urdin de no fichar extranjeros. Disputó 22 encuentros y marcó 8 goles. ¿Sería un mal fario que se rompiera la tradición? ¡Quién sabe! A lo mejor más de un aficionado lo consideró un maleficio que llevó a que el equipo descendiera ese año a Segunda División.

Entre los años 60 y 70 / Real Sociedad

Tras el paso de Simonsson hubo que esperar hasta la temporada 1989-1990, cuando el entonces presidente del club y 'alma mater' de la transición de Atotxa a Anoeta, Iñaki Alkiza, decidiera la contratación de otro jugador foráneo. Para ello contó con la complicidad del entrenador, John Toshack

El histórico fichaje de Aldridge

Al principio la medida no fue muy bien recibida por parte de la afición txuri-urdin. La directiva tenía muy claro que había que fichar a un extranjero. Y así, previo pago de 210 millones de pesetas, llegó el irlandés Jon Aldridge, procedente del Liverpool. Con el tiempo se vería que su contratación fue todo un éxito. Así se pronunció el propio Alkiza a DV hace tres años:

«Yo ya conocí a algunos extranjeros que jugaron en la Real hace mucho. Loren se fue al Athletic y se lesionó Igoa, así que en agosto nos encontramos sin delantero, así que hubo que buscar una alternativa y recurrimos a Inglaterra. Trajimos a Aldridge y por lo que hizo y lo que vimos en su reciente homenaje se comprobó que fue una buena decisión. Se adaptó enseguida».

Entre los años 1970 y 1980. / Real Sociedad

Otra de las razones de la sorprendente llegada de Aldridge fue que se produjeron las salidas de canteranos fundamentales como Bakero, 'Txiki' Beguiristain y López Rekarte, además de las retiradas o marchas de históricos como Satrústegui, Zamora o López Ufarte. Con la salida de todos ellos finalizaba uno de los ciclos más gloriosos y recordados de la Real Sociedad.

Entre los años 1990 y 2000 / Real Sociedad

Aldridge marcó 40 goles en 75 encuentros, que fueron decisivos en la historia del club. Su entrega y calidad personal y profesional le valieron el cariño y el respeto de los hinchas. En las gradas el público coreaba su nombre con el cántico «Al-Do, Al-Do, Al-Do». Curiosamente, solo un compañero hablaba inglés, Iñaki Alaba, que tal vez por esto terminaría convirtiéndose en su mejor amigo y apoyo en un vestuario todavía un poco receloso con la llegada de foráneos. Se volvió a Inglaterra prematuramente, el verano de 1991, por cuestiones familiares.

Aún hoy Aldridge sigue siendo un referente. Cuando se anuncia el fichaje de un extranjero entre la afición el nostálgico y recurrente comentario suele ser: «¿Te acuerdas de Aldo? Ese sí que fue un buen fichaje».

Fichajes estrellas y fichajes estrellados

La siguiente temporada llegaron otros dos británicos, Dalian Atkinson y Kevin Richardson, pero no cumplieron con las expectativas. Sí lo hicieron, y todavía siguen en la memoria de la afición, jugadores como Darko Kovacevic, Valery Karpin, Océano Da Cruz, Gica Craioveanu, Juan Gómez, Nihat Kahveci, Carlos Xavier... También hay que destacar el caso de Meho Kodro. Se convirtió en uno de los mayores goleadores del club. Además, con su traspaso al Barça las arcas realistas ingresaron 700 millones de pesetas.

En 1996, con Kovacevic, la Real volvió a la senda de las extraordinarias compras y mejores ventas. La Juventus abonó por el jugador serbio 3.500 millones de pesetas

Pero no todo puede salir bien siempre. Luis García no respondió a las expectativas, y Yaw Acheampong fue la primera apuesta fallida, como la de Markus Pürk. También Miguel Ramírez ofreció un rendimiento medio en los cinco meses que vistió la camiseta txuri-urdin.

La llegada de Darko Kovacevic en 1996 supuso volver a la senda de las extraordinarias compras y mejores ventas. La Juventus abonó por el jugador serbio 3.500 millones de pesetas. Hakan Mild y Mutiu Adepoju cumplieron, Juan Gómez también dejó mucho dinero del Atlético de Madrid, mientras que Didi Kühbauer y Ricardo Sa Pinto no respondieron a lo mucho que se esperaba de ellos.

De 200 a 2010 / Real Sociedad

Otras decepciones se iniciaron con Igor Cvitanovic, debido más que nada por lo caro de sus fichajes. El club txuri-urdin abonó por él 3,3 millones de euros.

Equipo de 2010
Equipo de 2010
Equipo de 2011
Equipo de 2011
Equipo de 2012
Equipo de 2012

Le siguieron los fiascos de Víctor Bonilla, Arif Erdem, Frédéric Peiremans, Mattias Asper, Stephan Collet, Geroge Demetradze, Lee Chun Soo, Adriano Fabiano Rossato, Dalibor Stevanovic, John Viafara, Fabio Felicio, Germán Herrera, Necati Ates y Boukary Dramé. También decepcionaron Alfred Finnbogason, Diego Reyes, Bruma y Jonathas.

Equipo de 2013
Equipo de 2013

Afortunadamente, Dimitri Khokhlov, Edgaras Jankauskas, Tayfun Korkut, Nihat Kahveci, Sander Westerveld, Mark González, Claudio Bravo, Savio Bortolini, Sebastián Abreu, el canterano vascofrancés Antoine Griezmann, Carlos Vela o Gero Rulli han conseguido enamorar a la afición realista.

Equipo de 2014
Equipo de 2014

Lo mismo que la temporada 2016-2017. Willian José , que es el actual delantero centro del equipo y hoy en día uno de los mejores jugadores de la Real Sociedad. Héctor Moreno llegó con la difícil papeleta de sustituir a Iñigo Martínez cuando éste fichó con el Athletic y de momento ha cumplido con las expectativas. Y Adnan Januzaj ya ha demostrado su clase (también con la selección belga en el presente Mundial de Rusia), aunque de él se espera más regularidad.

Equipo de 2016.
Equipo de 2016.

Los fichajes de algunos de estos jugadores no salieron baratos a la Real Sociedad, y en algunos casos fueron un fiasco.

Equipo de 2017
Equipo de 2017
Equipo de 2018
Equipo de 2018

No hay que olvidar tampoco que tres extranjeros que han pasado por la Real Sociedad no llegaron ni siquiera a debutar. El belga Frédéric Peiremans vino lesionado del Twente holandés y no llegaría a estrenarse en partido oficial, después de pasarse una temporada entre quirófanos y recuperaciones. El argentino Sebastián Romero y el colombiano Avimileth Rivas fueron recibidos como dos grandes promesas de sus respectivos países, pero terminaron cedidos para que se adaptasen y alcanzasen el nivel necesario para jugar en Primera División. No lo lograron.

La conclusión de toda esta historia es que se ha pasado del «indios fuera» de Atotxa al «bienvenidos extranjeros» de Anoeta. Todo un acierto en lo social y en lo deportivo para la Real Sociedad.

 

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