Previa Real Sociedad - Manchester United A veces es mejor dejar lo bueno para el final

La lluvia y el horario reducen el ambiente previo, pero la hinchada realista se guarda las fuerzas para animar a los suyos desde dentro del campo y festejar por lo alto un hito histórico

Iker Castaño
IKER CASTAÑO

Estalló la grada del Reale Arena como si de un gol en la final de la Champions se tratara tras señalar el colegiado búlgaro Georgi Kabakov el final del encuentro y el pase de la Real a octavos de final de la Europa League. Esta vez, y no como en anteriores citas especiales, su afición guardó fuerzas en las horas previas para darlo todo durante y al final del partido.

No fue el preludio soñada en los aledaños del estadio ante un partido de semejante calado. La incesante lluvia que se adueñó de Gipuzkoa a mitad del día, sumado al horario laboral, no dejó la mejor estampa posible como sí se ha visto en otras ocasiones. Los txuri-urdin esperaban ansiosos la hora del encuentro, mientras que los hinchas ingleses aprovecharon para dejarse notar desde bien temprano por la Parte Vieja, disfrutando tanto de la ciudad como de su gastronomía, degustando los mejores pintxos. «Esto es comida y no lo que comemos allí en Inglaterra», apuntaba Ian, aficionado del United que vino junto a sus dos amigos íntimos, Mark y David.

Muchas familias, principalmente padres e hijos, llegaron de Mánchester el mismo día de partido, confirmando la odisea para llegar hasta la capital guipuzcoana desde el noroeste de Inglaterra. Es el caso de Henry y Megan, que viajaron de Mánchester a Madrid en avión para posteriormente coger un autobús y arribar a San Sebastián por la tarde.

Otros como Phil y sus dos hijos, Harry y Luke, lucieron orgullosos su bandera del Manchester United junto al nombre de su ciudad de procedencia, Worksop, la más grande del distrito de Bassetlaw, en Nottinghamshire.

Según se acercaba la cita histórica, el foco se trasladó al barrio de Amara, que no lució en su máximo esplendor hasta una hora antes de que rodara el balón. El recibimiento a los dos autobuses transcurrió con normalidad, con un goteo de aficionados txuri-urdin y mucha seguridad, la misma que en la entrada de la puerta visitante, con mucho reflectante amarillo para evitar sustos.

Ya dentro del campo, los aficionados 'reds devils' empezaron a campar a sus anchas con las banderas, tan características del fútbol inglés. Los periodistas del United se sorprendían por la poca gente que ocupaba sus asientos media hora antes del choque, algo que allí no pueden decir por la falta de pubs en los aledaños de Old Trafford.

Los txuri-urdin fueron entrando poco a poco y lo hicieron cantando al unísono el 'Txoria Txori' de Mikel Laboa y 'Aldapan Gora', interpretada por Huntza. La grada Aitor Zabaleta desplegó un espectacular tifo para recibir al equipo en la zona de animación, donde no dejaron de alentar durante todo el choque y festejar finalmente la gesta por todo lo alto.