Imanol incide en ejercicios para salir de presiones altas jugando el balón

El mal resultado de San Mamés no hace dudar a la Real de su estilo de juego, ni de su propósito de combinar desde atrás

G. L.SAN SEBASTIÁN.

Los dos entrenamientos de lo que va de semana disipan cualquier duda sobre la convicción de la Real en su estilo de juego. Querer sacar el balón jugado desde atrás en San Mamés le jugó malas pasadas y las voces críticas no han tardado en aparecer. Pues bien, Imanol organizó ayer ejercicios que incidían precisamente en la superación de una presión alta en espacios reducidos. En una sesión de una hora y veinte minutos, con la presencia en la grada del director de fútbol Roberto Olabe, predominaron los ejercicios intensos donde un grupo debía sacar el balón jugado mientras otro debía apretar al máximo. «¡Pases rápidos para evitar la presión!», gritaba un Imanol que no soltaba el látigo de su voz hasta que sonaba el pitido de fin de ejercicio.

Fue una continuación a lo que practicó el lunes, a lo que lleva ensayando desde el inicio de la pretemporada y a lo que intentó hacer el equipo en Mestalla, Son Moix y San Mamés, con distintos grados de éxito. La Real seguirá fiel a su estilo, dentro de las variantes que le permite la polivalencia de su plantilla. Lo ha dejado claro en el día a día de Zubieta el míster.

En tratar de ser dominadores con el balón y en la exigencia no hay dudas. La intensidad y la precisión con el balón fueron, también ayer, los dos ejes del entrenamiento. Tras un circuito físico -incluía el rechace de un balón, más el sprint a interceptar otro, más un salto de valla, más una pared con un compañero, antes de finalizar rematando a gol-, tuvo lugar el ejercicio de ataque y defensa que desveló la nueva posición de Zubeldia, a lo que siguieron intensos partidillos de cinco contra cinco, sin dar tregua entre gol y gol.

Monreal, con dureza

Fue en esos últimos partidos donde más palpable quedó la competencia dentro del grupo, con presiones muy fuertes. El recién llegado Nacho Monreal llegó a entrar fuerte a por un balón provocando el salto por el aire de Joseba Zaldua como consecuencia del choque. Los dos se dieron la mano al levantarse y el juego prosiguió. Fue un buen ejemplo de la intensidad que quiere imprimir Imanol a los entrenamientos, incluso en una semana en la que no hay partido en el horizonte del fin de semana.

El amistoso de mañana contra el Alavés en Tafalla será el test más próximo para comprobar que la Real no renuncia a su estilo.