Sorloth intenta controlar el balón en el partido ante el PSV. / Felix Morquecho

Real Sociedad Imanol Alguacil cambió de sistema tras los dos últimos viajes a Europa

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

La posibilidad de que Imanol introduzca una variante en el sistema de juego está sobre la mesa teniendo en cuenta varias circunstancias. Por un lado, en los últimos partidos la Real está teniendo problemas para superar el dispositivo defensivo del contrario, como sucedió ante Athletic, Valencia y Mónaco. Por otro, las ausencias de Merino y Silva, sus dos centrocampistas más importantes, reducen mucho su capacidad productiva en el centro del campo. En Mónaco, donde ambos jugaron mermados físicamente, ya se notó que la Real no era la misma y que le costó mucho generar el suficiente fútbol como para abastecer a la línea delantera.

Se da la casualidad de que tras las dos anteriores salidas a Europa para jugar ante el PSV en Eindhoven y el Sturm Graz en Austria, el técnico de Orio retocó su dibujo después en Liga. En la primera ocasión se enfrentó al Sevilla dispuesto en un 1-4-4-2 con un once formado por Remiro; Gorosabel, Aritz, Le Normand, Aihen; Oyarzabal, Zubimendi, Merino, Portu; Sorloth e Isak. En la segunda, en el Wanda Metropolitano, optó por un dibujo de 1-5-3-2, con Remiro en la portería; Aritz, Le Normand y Zubeldia como centrales; Zaldua y Gorosabel de carrileros; Guevara, Merino y Silva en el centro del campo; con Isak y Sorloth en la delantera.

Con la baja de Aritz se antoja complicado que hoy disponga de una defensa de tres centrales, pero no sería tan descabellado un 1-4-4-2 con Portu en una banda, Oyarzabal en otra y Sorloth e Isak arriba. En este caso, Guevara y Turrientes pelearían por acompañar a Zubimendi en la zona ancha y Januzaj se quedaría en el banco. La condición física que presenten algunos de los titulares en Mónaco será lo que le decante por mantener el esquema habitual o variarlo.