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Imanol, no me lo podía callar

Jon Trueba
JON TRUEBA

La flor hay que regarla», titulé el comentario de la semana pasada... La Real no la regó en la Copa y cayó eliminada. La regó a medias en Vallecas y se vino con un empate que todo el mundo ha celebrado porque con lo apretada que está la Liga, el Rayo, que marca la línea roja, sigue a seis puntos... También valoramos el punto porque los últimos minutos de la Real en Vallecas, aquella insistencia en hacer el tercer gol, deben marcar la línea a seguir.

Por cierto. Permítanme que antes de entrar a valorar el empate me refiera aquí y ahora al partido de Copa de Anoeta, en concreto a las palabras de Imanol después de la eliminación ante el Betis. El técnico realista dijo que Theo había estado «de diez» y no puedo ni debo pasarlo por alto porque para mí estuvo de suspenso. Cuando al día siguiente leí la frase me llevé las manos a la cabeza porque no daba crédito. «¿Theo de diez?». «El bueno de Imanol no ha podido decir eso». «Si Theo ha estado de diez yo puedo ser obispo de Jaca», me respondía. Y si traigo aquí la frase es porque puedo entender que Imanol quiera defender a sus jugadores (de hecho lo hace cada semana), pero no es cosa de decir lo que no es y lo hemos visto todos.

Theo volvió a no estar bien en Vallecas. Tiene muchas lagunas defensivas y en ataque últimamente hasta se atasca. Aritz Elustondo tampoco estuvo bien (lleva un par de partidos sufriendo)..., y el centro del campo no se encontró en todo el primer tiempo (nos siguen llamando la atención las pérdidas de Illarra). Item más. Januzaj debe ofrecer más continuidad; Juanmi pecó de egoísmo (como todos los goleadores) y debió pasar el balón a 'Janu' en aquella acción del final... y aunque no es santo de la devoción de la mayoría espero que Sandro marque... En cambio, Rulli salvó el empate con dos paradas decisivas, a cada cual mejor; Diego Llorente se fajó si bien pudo hacer más en uno de los goles; Willian marcó el empate y «verde que te quiero verde», como empieza uno de los poemas de García Lorca.

El panorama se presentaba negro para la Real con la 'mochila' del 2-0 a la media hora y un juego sonrojante en la primera mitad, que hacía aguas por todos los lados ante un Rayo que no es el Liverpool precisamente. Pero se agarró al verde esperanza con el gol de Héctor Moreno que metió a los realistas en el partido; después sacó un poco del orgullo del que adolece a veces y que tanto reclamamos a sus jugadores y...

El orgullo en fútbol es una cualidad que puede interpretarse como la resistencia de un jugador o de un equipo a aceptar la adversidad y la reacción de la Real en Vallecas al final, cuando se fue a por el rival y tuvo hasta tres claras oportunidades de hacer gol y ganar..., lo tomamos como una prueba de que los realistas se negaban a asumir su condición de perdedores y lograron un punto que sonó a música por lo que les decía al principio, por lo apretada que está la tabla.

Y es que reparen por un momento cómo estaría la clasificación de haber perdido: la Real estaría con solo un punto menos (25), pero el Rayo sumaría 22 y se hubiera situado a tres puntos, echándole el aliento al cogote. Y ahora está a seis.

Ya les digo que la reacción final fue lo más positivo de la tarde y lo que esperamos es que la Real presente ante el Huesca, sobre todo algunos jugadores, la misma implicación del final, aquellos minutos, porque de nada valdrá el punto de Vallecas si no se gana al colista el próximo domingo. Nada digamos del salto casi definitivo que darían los realistas de vencer en el derbi.

Porque es verdad que la Real de Imanol ha sumado siete de los nueve puntos disputados en Liga; que Europa, el sexto puesto que marca el Getafe, está a cinco puntos (el Betis de Quique Setién que es séptimo nos lleva tres), pero la Real no se puede despistar a estas alturas del calendario. Lo digo porque el descenso está a seis puntos y porque al equipo le hacen ocasiones con facilidad (ha recibido seis goles en tres partidos).

Y ahora una segunda reflexión. Cuánto ha bajado nuestro nivel de exigencia con la Real, cuánto. Y no lo digo solamente por mí, que también. Estamos viendo tan de cerca las orejas al lobo, la situación en la tabla es tan apretada, que festejamos el punto de Vallecas ante el segundo equipo más goleado de la Liga como yo qué sé...

Pero es lo que hay. Y que dure la flor. Aunque ya les avisé que conviene regarla. Y los realistas, aunque se acordaron tarde, la regaron en Vallecas.

 

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