Imanol da indicaciones durante el partido del Cádiz en Anoeta. / ARIZMENDI

Real Sociedad Imanol Alguacil, cuarto año agarrado al timón

Solo Alberto Ormaetxea y John Toshack, en su primera etapa, tienen más temporadas que el oriotarra al frente del primer equipo desde el año 1955

Raúl Melero
RAÚL MELERO

La tan ansiada tranquilidad se ha incrustado en la Real. Acompañada, además, de buenos resultados con tres clasificaciones europeas consecutivas, un nutrido grupo de jóvenes de la cantera con peso específico, fichajes de jugadores de primer nivel, un campo que es un templo del realismo y al que da gusto acudir, una economía más que saneada y un cuartel general en Zubieta que funciona a las mil maravillas. Existe un dato inapelable para explicar todo este vergel de éxito: la Real lleva sin cambiar de entrenador desde diciembre de 2018. Si no hay variaciones en el banquillo, es que la cosa va bien. Y en eso la Real es igual a cualquier otro club del mundo.

Imanol es el segundo técnico más longevo de Primera División, solo por detrás de Diego Pablo Simeone, quien va a comenzar su duodécima campaña consecutiva en el Atlético de Madrid. El oriotarra, otro guipuzcoano y un entrenador con pasado exrealista son los únicos que a principio de julio arrancarán su cuarta pretemporada seguida. Julen Lopetegui y Jagoba Arrasate comparten ese segundo puesto en cuanto a antigüedad con Imanol Alguacil en el Sevilla y Osasuna, respectivamente. Al de Berriatua habría que añadirle un año más puesto que fue el responsable del ascenso de los rojillos desde Segunda y cumplirá cinco cursos en el banquillo de El Sadar.

Dos interinidades

Imanol tuvo dos interinidades antes de coger definitivamente las riendas del primer equipo. La primera le llegó por la destitución de Eusebio Sacristán en la temporada 2017/18. Su debut con el primer equipo fue un empate a cero en Ipurua ante el Eibar de José Luis Mendilibar. Imanol estuvo nueve encuentros al frente de la nave blanquiazul y dejó al equipo en duodécima posición a nueve de Europa, y la siguiente campaña volvió al Sanse. Pero Jokin Aperribay y Roberto Olabe volvieron a echar mano de él para sustituir en la 18ª jornada a Asier Garitano una temporada después. Desde aquella victoria en el Santiago Bernabéu (0-2) hasta el partido que cerró esta temporada ante el Atlético de Madrid, Imanol ha sido el único inquilino de la caseta blanquiazul. «Representa el mensaje del club de ser el mejor de lunes a viernes. Es el líder. Su labor está siendo extraordinaria. Intentamos no meterle demasiados ruidos cuando está en competición, pero sí tiene una participación activa», fueron algunas de las palabras que dijo sobre él Roberto Olabe cuando fue cuestionado en su comparecencia ante los medios por la labor del guipuzcoano.

  • Debut. 1 de abril de 2018 en Ipurua, 0-0. Estuvo nueve partidos y volvió al Sanse.

  • Total partidos. 178 en las cuatro competiciones: 145 en Liga, 17 en Copa, 16 en Europa League y uno en Supercopa.

  • Logros. Tres clasificaciones europeas consecutivas y un título de Copa del Rey logrado 33 años después.

Imanol Alguacil se ha ganado por derecho propio estar en el puesto que está y haber renovado su contrato hace un par de años con la entidad de Anoeta. Su vinculación llega hasta el final de la próxima temporada. «Yo me voy a agarrar al timón como buen marinero, soy de Orio. A mí me echarán los resultados, como a todos los entrenadores. Si el barco se hunde, se hundirá con Imanol», relató en una de sus últimas ruedas de prensa. «Tengo contrato y mi intención es seguir haciendo historia con la Real este año y el que viene. Y eso me va a permitir forzar ser renovado. Ojalá que estemos aquí durante muchos años», prometió el oriotarra sabedor de que va a tener buenos mimbres, como mínimo, para repetir las buenas clasificaciones de estos años.

A Imanol le avala además el título copero. No hay duda de ello. En tiempos donde las Ligas son cosa de tres, las Copas están cada vez más caras y jugar contra equipos de otras ligas supone un esfuerzo extra. Que la Real, con Imanol a la cabeza, lograra el 3 de abril de 2021 la tercera Copa del Rey de la historia sitúa al oriotarra en el Olimpo de los entrenadores blanquiazules.

Está, asimismo, a un paso de igualar a Alberto Ormaetxea que logró meter en Europa a la Real campeona durante cuatro temporadas seguidas.

178 partidos en total

En total Imanol ha dirigido al equipo en 178 partidos repartidos en las cuatro competiciones: 145 en Liga, 17 en Copa del Rey, 16 en Europa League y uno en la Supercopa. Fueron nueve tras sustituir a Eusebio, diecisiete cuando cogió las riendas del equipo tras la era Garitano y tres temporadas consecutivas.

Imanol, que siempre ha tenido como ayudante al excentral txuri-urdin Mikel Labaka, ha demostrado permeabilidad a la hora de dibujar los esquemas. El más empleado ha sido el 4-3-3 pero como se ha visto en este tramo final de competición, ha variado al 4-4-2. En ocasiones, como en la eliminatoria europea ante el Leipzig, el entrenador blanquiazul colocó una defensa de tres centrales con dos carrileros. No se puede decir que Imanol tenga una única idea de juego. La adecua a necesidades y jugadores.

El recorrido de Imanol es tan bueno, y sus tres años interrumpidos al frente de la nave así lo atestiguan, que le sitúan entre los entrenadores de la Real que más tiempo han ocupado el banquillo de forma consecutiva. Alberto Ormaetxea es quien encabeza esta lista con siete campañas consecutivas –de la 78/79 a la 84/85– y le sigue John Toshack. En la primera etapa del galés estuvo desde la 85/86 hasta la 88/89 antes de tomar camino del Real Madrid. En su segundo periodo como técnico blanquiazul cogió el equipo en la 91/92 y fue cesado en la jornada 11 de la 94/95. Después de estos dos tótems se situaría Imanol en lo que consideramos la historia moderna de la Real, porque para hallar un entrenador que hubiera empezado cuatro temporadas hay que remontarse hasta la temporada 1955, hace 67 años. Entonces, Salvador Artigas estuvo más tiempo que Imanol al frente del equipo.

Imanol sigue por cuarto año consecutivo agarrado al timón de la nave blanquiazul. Como buen oriotarra, no le tiembla el pulso a la hora de manejar la embarcación y tomar decisiones. Le faltan un par o tres piezas más para apuntalar la tripulación que echará andar el 7 de julio con varios frentes: seguir haciendo una gran Liga, y pelear por entrar por cuarta vez en Europa; hacer un buen papel en Copa y, por qué no, llamar a la puerta de la final; y hacer un buen torneo europeo con la intención de, al menos, pasar una ronda de eliminatorias. Algo que no se ha conseguido en los dos últimos años.