Exrealista

Iker Hernández, sobre su experiencia en los Países Bajos: «Es una oportunidad diferente»

Iker Hernández, en su debut con el primer equipo de la Real Sociedad. /Lusa
Iker Hernández, en su debut con el primer equipo de la Real Sociedad. / Lusa

El exdelantero de la Real Sociedad B firmó hace dos semanas FC Den Bosch, que milita en la Segunda holandesa

JAVIER BELTRÁN

Iker Hernández Ezquerro se destapó en la cantera de Zubieta, llegando a ser una de sus más firmes promesas en el filial de la Real Sociedad e incluso señalado como el delantero sucesor de Agirretxe.

Debutó en Primera de la mano de Moyes, en diciembre de 2014, ante el Levante (2-2) supliendo a Finnbogason. Tres días antes lo hizo en Copa, frente al Real Oviedo. Ahora, cuatro años después, tras una cesión en el Barakaldo, militar en el Bilbao Athletic, y el último curso en las filas del Burgos CF, se ha alistado al fútbol holandés. En concreto por el Den Boch: «Estoy muy bien, llevo apenas una semanita y media por aquí. Es una oportunidad diferente, tenía ganas de salir fuera», confiesa. «Por ahora, haciéndome a todo», remata desde su casa en la localidad de S'hertongenbosch, denominada también Bolduque, al sur del país de los tulipanes.

Iker, un delantero de pelea, con correa, con gusto por escorarse a las bandas, fue un habitual como internacional de las inferiores españolas con la generación del 94 desde la Sub-17 a la Sub-20. En Zubieta concluyó contrato con la Real en junio de 2016, una vez que regresaba de Lasesarre con playoff de ascenso en el zurrón y una campaña de ensueño para los fabriles. Ibaigane lo captó de inmediato para el Bilbao Athletic, aunque sin terminar de descollar en una temporada accidentada y a la sombra de Villalibre. Iker Hernández rescindió apenas un año después, en agosto del 2017, su contrato con el Athletic. Había actuado en 15 partidos (704 minutos) con el filial patroneado por el 'Cuco' Ziganda, debido al escollo que le supuso una fractura de clavícula sufrida en plena pretemporada, que retrasó su puesta a punto tres meses largos.

El 9 de Urnieta siempre ha sido un punta precoz, aunque su carrera se haya ralentizado en los últimos años. El hijo de Patxi Hernández, exportero de la Real Sociedad, eterno suplente de Arconada de melena rubia, que dilató su carrera por Eibar y Girona, eligió meter goles antes que seguir su estela bajo palos. En 2011, realizó la pretemporada con el primer equipo de la Real. Con 17 años ya había debutado en Segunda B, con 11 (su pichichi) y 9 goles en su casillero en sus siguientes cursos. Los tantos se encarecieron, sin embargo, en Segunda B.

A finales del pasado mes de agosto, el Burgos CF y el delantero de Urnieta alcanzaban un entente para la rescisión del contrato que ligaba a ambos hasta junio de 2019. Iker abandonaba El Plantío con 37 partidos a su espalda y 5 goles. Ya libre de grilletes, con 24 años, Hernández rompía moldes y fichaba hace unos días por el FC Den Bosch, que milita en la Segunda holandesa: «El viernes estuve ya convocado en el partido de Liga, aunque no jugué. Ganamos 0-2», desliza el atacante, que manejó otras ofertas foráneas para abandonar el fútbol de bronce en España.

Alejado de los focos, se toma la vida con otra perspectiva. No tiene prisa, prefiere pasos firmes en su nueva aventura en los Países Bajos. «La vida aquí es tranquila», señala, sin objetivos demasiado ambiciosos. El balompié es caprichoso y nunca se sabe qué depara tras tantas curvas: «De momento, aprender de este fútbol, adaptarme a Holanda y a mis compañeros y a mejorar», sentencia anhelando catapultarse de nuevo en la patria de Van Basten.

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