Zubeldia, ¿central o medio?

A Imanol no le tembló el pulso para forzar las salidas de Héctor y Navas al entender que no mejoraban las prestaciones de Zubeldia

Igor Zubeldia frena a Rodrigo durante el Valencia - Real Sociedad. /Acero
Igor Zubeldia frena a Rodrigo durante el Valencia - Real Sociedad. / Acero
Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

(Texto publicado originalmente en la newsletter Txuri-Urdinak para suscriptores. Si ya lo eres y quieres recibirla cada miércoles solamente tienes que )

Admito que los periodistas tenemos a veces unos debates absurdos, como el de cuál es la posición ideal de los jugadores. Olvidándonos que hay otras dos condiciones más importantes que las propias características del futbolista que condicionan la decisión final del entrenador. La primera es la cantidad de efectivos que hay en el mismo puesto y la segunda, en dónde le viene mejor al equipo que uno juegue. Estos dos aspectos tienen más peso al confeccionar la alineación que las simples condiciones de un jugador.

Con Zubeldia se ha abierto un debate que es muy fácil de zanjar: es tan bueno que da igual dónde actúe. Porque su capacidad para leer el juego, tranquilidad y naturalidad con el balón, fortaleza física en los duelos y acierto en la toma de decisión es igualmente aprovechable en la retaguardia como en la parcela ancha. Imanol lo sabía, de hecho alguna vez lo utilizó atrás en el Sanse, por eso no le tembló el pulso para forzar las salidas de Héctor Moreno y de Raúl Navas, dos centrales de 31 años que entendía no mejoraban las prestaciones del azkoitiarra si alguna vez lo necesitaba de central. ¿O habría sido mejor tenerlo de suplente en Mestalla cuando había sido de los mejores en verano y que jugara Navas? ¿O que se quedara en el banquillo Illarramendi con Zubeldia de titular como cuatro?

Hace ya años, en el primer nivel del curso de entrenador, recuerdo un consejo que me dio uno de los compañeros de pupitre que había sido jugador en Primera División: «Cuando hagas la alineación de tu equipo escoge primero a los once mejores y luego monta el sistema. No te vaya a ocurrir que los dos mejores sean delanteros y uno se quede en el banco por jugar con un punta». Tenía más razón que un santo...

Imanol juntó a los mejores que tenía en Mestalla –con la duda de Isak, que se quedó fuera del once cuando en verano había hecho méritos para estar dentro– y la cosa le salió bien. Ausente Portu, quizás quiso tener una buena bala en la recámara como posteriormente se demostró. Pero la presencia de Zubeldia atrás dio empaque y consistencia a un equipo que había fallado atrás durante la pretemporada.

Así que ya saben mi opinión sobre el debate de Zubeldia. Creo que tanto él como Illarramendi y Merino están entre los once mejores de la Real. Con diferencia, además. Habrá partidos para darles refresco y no ahogarlos, pero dejar por norma a uno de ellos fuera creo que es un error. A ver cómo lo resuelve Imanol...