Cho, con su hermano, ayer en Anoeta./josé mari lópez

Cho, con su hermano, ayer en Anoeta. / josé mari lópez

Real Sociedad

Mohamed-Ali Cho disfrutó de la presencia de su hermano pequeño

El atacante francés estuvo casi una hora atendiendo al público en el primer entrenamiento de la pretemporada

Imanol Troyano
IMANOL TROYANO

Fue el entrenamiento de la Real más multitudinario que se recuerda por la presencia de centenares de seguidores en la grada del Reale Arena. La nueva normalidad a raíz de la pandemia ha desterrado a los aficionados de Zubieta que ayer respondieron a la altura ayudados de numerosos equipos que participan en la Donosti Cup.

Los realistas agradecieron el aliento de los seguidores y alguno se pasó casi el mismo tiempo firmando autógrafos y sacándose fotos con los aficionados que entrenando. Remiro, Illarramendi, Guevara, Sola, Merino, Aritz, Aihen, Le Normand, Rico... Muchos jugadores aún seguían atendiendo al joven público pasadas las doce. El entrenamiento había terminado para las once y media.

Imanol tampoco se cansó de cumplir los deseos de los seguidores. Incluso el presidente, Jokin Aperribay, se asomó al palco y charló con varios espectadores que le preguntaban por uno y otro fichaje.

Mohamed-Ali Cho y Brais Méndez fueron los más buscados. Al francés se le vio relacionarse con Djouahra, compañero con el que comparte idioma, y más tarde también pudo disfrutar de la especial compañía de su hermano pequeño Shakur. El futbolista parisino ha llegado a Donostia acompañado de su familia. Méndez, por su parte, no tenía que soportar la barrera del idioma, y departió con Merino al inicio de la sesión.