Real Sociedad

Héctor Moreno (Jugador de la Real): «Nos falta confianza y esta eliminatoria europea debe ser un punto de inflexión»

Héctor Moreno posa ayer para esta entrevista en las instalaciones de Zubieta./ARIZMENDI
Héctor Moreno posa ayer para esta entrevista en las instalaciones de Zubieta. / ARIZMENDI

Héctor Moreno, nuevo fichaje de la Real Sociedad se presenta al aficionado en esta entrevista concedida a DV, en la que repasa su carrera y se muestra dispuesto a ser el líder que el equipo necesita

MIGUEL GONZÁLEZSAN SEBASTIÁN.

Héctor Moreno (Culiacán, 1988) acaba de aterrizar en la Real y después de dos partidos en la grada confía en debutar el jueves ante el Salzburgo. A sus 30 años recién cumplidos llega de la Roma para aportar su experiencia a una línea defensiva que no termina de afianzarse y ayudar al equipo a remontar el vuelo.

- ¿Cómo van sus primeros días por San Sebastián?

- Muy contento. Vela y Reyes me habían hablado maravillas de la ciudad y lo estoy comprobando de primera mano. Todo el mundo se está preocupando de que no me falte de nada y se agradece mucho cuando uno acaba de llegar, porque las cosas son mucho más fáciles. Carlos se ha encargado de llamar a la gente para decirle que me cuiden lo mejor posible y se está cumpliendo.

- Antes de hablar de la Real, permítanos que le conozcamos más de cerca. Usted es de Culiacán...

- Es una ciudad de unos 900.000 habitantes al noroeste de México, junto al Pacífico, en el estado de Sinaloa. El deporte rey es el béisbol, del que yo soy un gran aficionado.

- ¿Y qué hace jugando al fútbol?

- Fue culpa de mi hermano mayor. Mis padres le dijeron que optara por fútbol o el béisbol, y cogió el primero. A mí me apuntaron al mismo club que él, la Universidad Autónoma de Sinaloa, donde había equipos formados desde los cuatro años. Si te digo la verdad, no me gustaba nada el fútbol. Me llevaban obligado con mi hermano y mientras los demás niños jugaban, yo me quedaba fuera de la cancha entretenido con unas piedritas. Como aquello no iba a cambiar, empecé a jugar. Pero cuando salíamos de la escuela a lo que jugábamos en la calle era al béisbol.

- ¿Y de dónde le viene a la familia ese amor por el fútbol?

- Mi hermano se decantó por este deporte porque lo practicaba mi padre. De hecho sigue jugando en la liga de veteranos con los amigos del barrio. Tiene 58 años y juega de central. Es feliz. Él hizo que nos fijáramos en el fútbol.

- Juanma Lillo entrenó al equipo local de allí, el Dorados de Sinaloa...

- Sí, lo sé. Es el equipo de referencia en la zona. También estuvo entrenando Pep Guardiola, pero coincidió que fue cuando yo me marché a Ciudad de México para jugar en Pumas. Pero como digo, a mí me iba el béisbol y yo era aficionado de los Tomateros de Culiacán más que del equipo de fútbol.

- Salió de la cantera de Pumas, ¿no?

- Sí, pero antes estuve seis meses en el Atlas de Guadalajara con 14 años. Al término de ese tiempo me dijeron que no valía para el fútbol y me volví a casa.

- ¿Y cómo así acabó en Pumas?

- Yo tenía 15 años pero como me habían dicho que no servía para el fútbol, me lo creí. Mi madre vio que hacían una prueba de una semana en los Pumas y como es muy aficionada, me obligó a presentarme. Yo no quería volver a salir de casa. Fui por complacerla y con el billete de vuelta. Como no quería quedarme debí hacer las pruebas tan relajado que las cosas me salieron increíble. Me ficharon y pasé cinco años allí, dos en el primer equipo. Salí futbolista gracias a ella.

- En 2005 se proclama campeón del Mundo sub-17 con México en Perú, campeonato del que Vela fue el máximo goleador. ¿Qué significó aquello?

- Me cambió la vida porque tres meses después ya estaba jugando en Primera con los Pumas. Aquel Mundial me aceleró mucho el proceso. A la semana de volver de Perú, Hugo Sánchez, que era el técnico del primer equipo, me subió con los mayores. Imagínate, una persona con su palmarés que te da toda su confianza. Vivía en un sueño.

«Con 14 años me dijeron que no valía pero mi madre insistió y gracias a ella salí futbolista»

«No pensaba salir de la Roma pero la Real me da la oportunidad de llegar bien al Mundial»

«Este grupo tiene mucho talento. Si recupera la seguridad perdida puede competir con cualquiera»

- De Pumas también surgió un delantero mexicano que jugó en la Real, Luis García. ¿Le conoce?

- Personalmente no, pero es un referente de Pumas y del fútbol mexicano. Sé lo que hizo en el Atlético y en la Real, y ahora es comentarista deportivo en mi país. Cuando Vela fichó por la Real, Luis le hablaba maravillas en sus artículos de lo que se iba a encontrar en San Sebastián y decía que le iba a ir muy bien. Acertó de pleno.

- Es el cuarto mexicano en pasar por la Real...

- Carlos ha marcado una época aquí, Diego hizo un año muy bueno y ahora me toca cumplir para que sigan confiando en el talento mexicano.

- Con 19 años se marcha a Holanda al AZ Alkmaar. ¿Por qué?

- Los jugadores de mi generación se venían a Europa y yo también quería hacerlo. Mi representante me habló de una oferta de ese club y no lo dudé, aunque tuve que entrar en internet para saber dónde estaba aquello. Vi que estaba a 30 kilómetros de Amsterdam, que la ciudad era bonita y que el entrenador era Van Gaal. Para mí fue un gran atractivo estar con alguien que lo había hecho tan bien en el Barcelona y en la selección holandesa. Además, como hablaba español, me ayudó a integrarme en Holanda. Las cosas me fueron muy bien, porque ganamos la Liga y jugamos después la Champions. Teníamos un gran equipo y crecí mucho como futbolista.

- ¿Qué le dio Van Gaal?

- Muchas cosas. Lo primero, me obligó a aprender holandés. Y le estoy agradecido porque me permitió integrarme en la vida del país. Como técnico era muy exigente, no te dejaba pasar una. No podías fallar un pase, un control. Siempre lo tenías encima de ti. No valía entrenarse a medio gas. Al principio cuesta pero después, cuando lo asimilas, creces sin darte cuenta. Además tenía un estilo de juego que obligaba a los centrales a sacar el balón controlado y eso me hizo crecer mucho.

- En 2011 aterriza en el Espanyol...

- Mi etapa en el AZ Alkmaar había terminado, porque el club no tenía tanto dinero y perdió potencial. Mi día a día no era tan fuerte como cuando empecé. Pochettino me convenció. Era un club con un estadio nuevo y pasé cuatro buenos años.

- En 2014 sufre una importante lesión en el Mundial de Brasil que le privó de dar el salto de un club de los grandes.

- Fue un momento duro. Antes del Mundial tuve en mis manos varios contratos de clubes de renombre que querían firmarme. Era mi sueño cuando vine a Europa. Pospuse la decisión hasta terminar el Mundial pero en el partido de octavos contra Holanda me rompí la tibia en un choque fortuito con Robben. Todo se esfumó de repente pero lo que más me dolió fue caer eliminados. Fuimos ganando todo el partido 1-0. Estaba entrando a la resonancia magnética y mi mujer me mandaba mensajes. Mi gran preocupación era que me quería quedar con el equipo el resto del campeonato y no quería volver a México. Entonces nos metieron dos goles en cinco minutos y se acabó todo. Fuera de México nunca habíamos pasado de octavos en un Mundial y lo tuvimos en la mano. Cuando rompamos esa barrera seremos capaces de cualquier cosa. A ver si es en Rusia.

- Así que siguió en el Espanyol, ¿no?

- Tenía contrato y me enfoqué en recuperarme lo antes posible, por si aún tenía chance de salir en el mercado de invierno. Me dieron seis meses para volver y a los cuatro y medio ya estaba jugando.

- Al final fichó por el PSV en verano de 2015. De nuevo en Holanda.

- Quería volver a jugar la Champions. El director deportivo del PSV, Marcel Brands, era el que me había llevado al AZ Alkmaar. En el Espanyol peleé los dos últimos años por no bajar y quería mirar hacia arriba. Nada más llegar hicimos un gran papel en la Champions. Ganamos al Manchester United, al Wolfsburgo, al CSKA Moscú... Fue una pena caer a penaltis en octavos ante el Atlético de Griezmann, que luego disputó la final contra el Real Madrid.

- Y aparece la Roma el verano pasado, ¿por qué no ha triunfado allí?

- A mí me fichó Monchi pero el entrenador contaba con otros jugadores. No le culpo, porque él creía que era lo mejor para lo que buscaba y lo que necesitaba el equipo. Cuando me requirió creo que rendí a buen nivel. A pesar de no jugar, me he sentido muy bien porque me entrené fuerte, ya que dentro de seis meses hay Mundial y la calidad del plantel hacía que cada entrenamiento fuera muy exigente.

- ¿Por qué ficha por la Real?

- Antes del mercado mi agente me comentó que tenía varias propuestas para salir, algunas de ellas de México. Pero yo no quería volver todavía a mi país. Entendía que me quedaba recorrido en Europa y en la Roma estaba a gusto. Así que le dije que me quedaba, que no me buscara nada. Pero dos días antes del cierre del mercado me llamó mi agente de nuevo para decirme que le había llamado Jokin Aperribay. Que Iñigo se había marchado al Athletic y que yo era el central idóneo que estaban buscando. Yo lo veía complicado porque no había tiempo para hacer la operación y pensaba que la Roma no me iba a dejar salir. Pero Monchi se portó muy bien y todo pudo hacerse en unas horas.

- Ahí es cuando llama a Vela para asegurarse de que venir a la Real es lo mejor, ¿no?

- Me cogió a la primera y me dijo que no me lo pensara. Que había un grupo humano espectacular, que el club es de diez, con una instalaciones magníficas para entrenar, que los aficionados son muy fieles, que la ciudad es magnífica... Después de oír eso, ¡cómo para no venir! Y no me fue fácil dejar una ciudad y un club como la Roma.

- Pero la Real no tiene el nivel de la Roma, ¿no es un paso atrás?

- Sé que es pausar el sueño que tengo de triunfar en un equipo del nivel de Champions, pero llego para cumplir el reto de llegar al Mundial de la mejor manera, compitiendo y estando el mayor número de minutos en la cancha. Y eso en la Real puedo tenerlo.

- Firmó hasta 2021 pero con una cláusula de seis millones parece que se puede ir antes, ¿no?

- Mi intención de hacer algo grande en un club de nivel de Champions sigue ahí, pero soy una persona que valora mucho lo que tiene y que es feliz donde estoy. No pienso en hacerlo bien en la Real para salir a un grande. Lo voy a hacer bien para estar a gusto conmigo mismo y para ayudar a la Real. ¿Que luego se da esa situación? Ya se verá qué pasa. Muchos jugadores quieren estar en este club y a lo mejor no es tan fácil dejarlo. Pasados los 30 años tampoco es sencillo que paguen mucho dinero por un jugador y menos por un central. Por eso entiendo que mi cláusula es normal. No obstante, si se diera esa situación significaría que lo he hecho bien y que he ayudado a la Real a estar en su sitio, que es peleando por ir a Europa. Tenemos una gran plantilla y solo nos falta demostrarlo. Empezando por el jueves ante el Salzburgo.

- ¿Qué impresión se ha llevado del equipo en estos dos partidos?

- No podemos medir nuestro nivel por lo que hagamos en el Bernabéu o en el Camp Nou. No es una buena referencia. Por muy mal que jugásemos, que es verdad. Para mí nuestro nivel se asemeja más con el partido que vi ante el Deportivo. Un equipo que tiene un estilo, que le gusta jugar en campo contrario, recuperar alto y sacar el balón jugado desde atrás. Lo que pasa es que el Real Madrid te destroza al contragolpe. Pero hay que valorar también que fuimos capaces de hacer dos goles sin perder nuestro estilo, aunque a veces si tenemos que patear arriba, quizás debamos hacerlo.

- La Real tiene un equipo joven y sin mucho carácter. En su carrera ha jugado dos Mundiales, tres Champions, la Europa League... ¿se ve ejerciendo el papel de líder como hizo en el Espanyol de Pochettino?

- Tengo experiencia y eso me puede ayudar a interpretar situaciones. Liderar no depende de mí, sino de los compañeros. Si me quieren escuchar y darme ese rol, por mí perfecto. Yo estoy al servicio del equipo. El grupo es muy joven, necesita cariño y atención. Con el talento que tiene, si recupera la seguridad que le han quitado los resultados puede competir ante cualquiera.

- Su debut no puede demorarse mucho más, ¿ante el Salzburgo?

- Esperemos que me toque estar ahí. Veo una eliminatoria muy abierta. Ellos están acostumbrados a pelear en Europa, porque es uno de los dos equipos más fuertes de Austria. Está más acostumbrado que nosotros, pero tenemos más ilusión.

- Pasar sería importante, incluso para remontar el vuelo en la Liga.

- La Real tiene un grupo de mucha calidad, pero tiene mermada la seguridad por los malos resultados. Nos falta confianza. El año pasado todos volaban y ahora no lo hacen. Ahora no hay que perder la confianza en el trabajo realizado. Ya vendrán los buenos resultados. Tengo mucha confianza en que hagamos un gran partido, porque esta eliminatoria debe ser un punto de inflexión en la temporada.

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