Exrealista

Griezmann decide consigo mismo su nuevo rumbo

Griezmann
Antoine Griezmann con Pogba en el entrenamiento de ayer con la selección francesa. : / AFP

Su cláusula de rescisión es de 200 millones hasta junio y luego baja a 120, por lo que vuelve a estar en el escaparate para salir del Atlético de Madrid

ÁLVARO VICENTE

Fue quedar apeado de la Liga de Campeones e iniciarse la operación salida. El tiempo de Antoine Griezmann en el Atlético de Madrid está agotado. Todavía no se habían apagado los ecos de la eliminación del Atlético ante la Juventus y el teléfono móvil de Griezmann ya empezaba a recibir mensajes de jugadores azulgranas que le abrían de nuevo las puertas del vestuario del F.C. Barcelona. El exrealista se deja querer. Griezmann stá en el mercado por más no se haya cumplido todavía un año desde que renovó por el Atlético hasta 2023.

L'Equipe ha destapado que la cláusula de rescisión, en contra de lo que se trasladó desde el Atlético, no es de 200 y sí de 120 millones (desde julio). Por lo que la posibilidad de que termine saliendo es más factible si cabe. En caso de que acabe recalando en otro club, la Real Sociedad se embolsaría el 20% de la operación según quedó estipulado en el momento que se hizo el traspaso del canterano. La Real se podría embolsar en torno a 24 millones de euros si se termina haciendo una operación que ya casi nadie duda. Es la hermana del jugador, hoy la representante, la que está activando la operación salida. «Solo hay contactos con el Atlético y no con otro club», trata de tranquilizar su hermana, pero la última palabra será para Antoine Griezmann, que el pasado verano declaró su amor al Atlético en un programa de televisión esperpéntico producido por Gerard Piqué y que ahora vuelve a no ver claro su futuro.

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Han pasado nueve meses y la película vuelve a su punto de partida porque el delantero francés, a sus 27 años, se asoma a la misma encrucijada. Decidiendo consigo mismo el nuevo rumbo de su carrera deportiva está Griezmann. Coincide, además, con el momento más negro del cholismo, equiparable incluso a las dos finales perdidas de Champions, y que varios de sus compañeros van a salir del Atlético. Su escudero, su consejero fuera del campo, Godín tiene pie y medio en el Inter de Milán. No será el único.

Es Griezmann una de las piezas más cotizadas del mercado. Su palmarés y su estatus coloca al 7 rojiblanco como una de las grandes figuras del fútbol actual. Otra historia es la cantidad de clubes que podrían sostener su nómina galáctica, cifrada en 25 millones de euros netos por curso, pero Real Madrid, Paris Saint Germain, Bayern Múnich, Manchester United y el propio Atlético están en proceso de reconstrucción. Y él quiere aprovecharlo.

Griezmann, que lleva casi cinco años en la religión cholista, se asoma al escaparate para ver que hay de lo suyo. Una temporada más. No imaginaba cuando explicó los argumentos de su decisión que tendría que reunirse tan pronto consigo mismo. No todos los jugadores aguantan la exigencia diaria de Simeone y Griezmann también parece cansado. Ya no corre como antes en el campo. Necesita un nuevo reto. Ha hecho 130 goles y ha dado 42 asistencias.

Si el Barça quiere asumir ese gasto tendría que vender a varios futbolistas de la actual plantilla. Sobre todo, porque hay otra inversión prioritaria que es la de De Ligt. Y el precio del holandés se va a ir a los 70 millones como poco. Pero no será el único club. El efecto dominó está al caer. Hazard (Chelsea), Coutinho (Barça), Mbappé y Neymar (Paris SG), Bale (Madrid) y Griezmann (Atlético) pueden provocar que los movimientos caigan uno detrás de otro este verano.