Granada, tierra soñada por la Real Sociedad

Las jugadoras de la Real acceden en Loiu al avión que les trasladó a Granada, entre aplausos y ánimos de la afición que acompañó al equipo en el chárter fletado por el club. / LOBO

La expedición blanquiazul llegó a la capital nazarí a las seis de la tarde plena de confianza en ganar la Copa | Las jugadoras aprovecharon el trayecto para estar con sus familiares, escuchar música o jugar al Chinchón

Imanol Lizasoain
IMANOL LIZASOAIN Enviado especial en Granada

Con los nervios propios de una final salían ayer las jugadoras realistas desde Zubieta rumbo a Granada. Después de ejercitarse en la que fue la última sesión antes de disputar la final, las futbolistas comieron un pequeño almuerzo y se montaron en el autobús para dirigirse al aeropuerto de Loiu. Por las instalaciones realistas se acercaron diversas personalidades relacionadas con el deporte y la política, entre ellas Markel Olano, diputado general de Gipuzkoa, que entregó una makila a Sandra Ramajo, capitana del equipo, para desearles toda la suerte del mundo de cara a la final que tendrá lugar esta noche en Los Cármenes.

La expedición realista llegó al aeropuerto de Loiu en torno a las 15.15 horas. Unas retenciones retrasaron el corto trayecto que separa San Sebastián de Bilbao. En el apeadero esperaban familiares y algún que otro aficionado que las despidieron con cánticos como 'Goazen Reala, goazen txapeldun!'. Después de pasar el pertinente y siempre tedioso control de equipajes, la expedición ya se encontraba en el interior de la aeronave, de origen polaco, por cierto. Los auxiliares de vuelo no parecían entender muy bien quiénes eran esas chicas vestidas con ropa deportiva y con un escudo en la parte izquierda de sus polos.

El avión salió con casi una hora de retraso como consecuencia de las retenciones sufridas en la A-8, pero también porque, al parecer, en el aeropuerto de Loiu habían decidido congregarse por allí una bandada de aves que retrasaron unos cuantos vuelos. Pocas bromas con esta situación. Y es que hace poco menos de tres semanas, en la penúltima cita liguera, la Real se desplazó hasta Huelva para medirse al Sporting. El partido se saldó con empate a nada, pero lo inquietante llegó en el vuelo de vuelta. Cuando el avión había tomado ya algo de altura en el despegue, un pájaro impactó en uno de los motores de la aeronave y el capitán se vio en la obligación de dar media vuelta y aterrizar de nuevo en tierras andaluzas. En esta ocasión, el vuelo fue suave y tranquilo salvo por unas turbulencias finales en el aterrizaje que llevaron el susto a alguno de los familiares de las jugadoras que se encontraban en la parte trasera del avión.

Tras el despegue y después de que la lucecita de los cinturones se apagase, el estrecho pasillo del avión comenzó a llenarse de gente. Varias jugadoras como Maddi Torre, Nerea Eizagirre o Sara Olaizola, acudieron a la parte posterior de la nave para saludar a sus familiares. Vaya sorpresa se llevaron cuando vieron que el carrito de las bebidas había empezado su camino y ya no podían regresar a sus asientos.

Por suerte, las azafatas polacas estuvieron la mar de amables e hicieron un hueco para que pudiesen pasar. Mientras tanto, el resto de jugadoras de la plantilla se entretenían escuchando música, viendo alguna serie o jugando al Chinchón. También encontraban algún que otro hueco para firmar autógrafos y sacarse fotos con unos pocos niños y niñas que viajaron junto a la expedición txuri-urdin. Jokin Aperribay también se encontraba en el interior de la nave y estuvo charlando con muchos de los invitados que han decidido vivir una de las grandes citas del equipo blanquiazul.

Tarde libre con familiares

El avión llegó al aeropuerto de Granada en torno a las 18.00 horas y en el momento del aterrizaje, con los clásicos aplausos que pueden escucharse ya en cada vuelo, eran de nuevo familiares y amigos los que comenzaban a animar a las jugadoras con diferentes cánticos realistas. Todavía en el aeropuerto de Granada, jugadoras, presidente, entrenador y staff inmortalizaban el momento mientras esperaban a que las cintas transportadoras 'escupieran' sus equipajes. Gonzalo Arconada dio la tarde-noche libre a sus jugadoras para que estas pudiesen disfrutar de la siempre bella capital nazarí junto a sus familiares y amigos. Hoy es el día grande, el que todas jamás olvidarán.

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