Real Sociedad

La grada recibe en pie a su hijo adoptivo

Asier Garitano, en el banquillo de Butarque junto a Rubén De la Barrera, Miguel Pérez y Luis Llopis./FOTOS: ALTERPHOTOS
Asier Garitano, en el banquillo de Butarque junto a Rubén De la Barrera, Miguel Pérez y Luis Llopis. / FOTOS: ALTERPHOTOS

La afición del Leganés dedicó a Garitano una calurosa ovación al inicio del partido

Imanol Lizasoain
IMANOL LIZASOAIN

Estaba anunciado. La afición del Leganés ya había anticipado que recibiría con una ovación a su entrenador milagro, el que llevó de Segunda B a Primera a un humilde equipo del sur de Madrid. Y así fue. Asier Garitano volvía a su segunda casa. A la localidad de la que es hijo adoptivo, y fue recibido con la grada puesta en pie, entre aplausos y vítores.

El amor y respeto que Leganés siente por el técnico de Bergara había quedado demostrado en los días previos al choque. Con los carteles que promocionan los partidos y que han hecho famoso al departamento de marketing del conjunto pepinero. 'Asieritos somos y en el camino nos encontraremos', rezaba la 'promo' del primer partido de la Liga en Butarque. Para la versión online, se recurrió al cine. Como no podía ser de otra manera, a la película 'Volver' de Pedro Almodóvar. Pero en lugar de Penélope Cruz, aparecía el ahora técnico de la Real Sociedad con la flor ajustada al pelo. Y una frase: «Tendrás tu ovación, pero con los tres puntos no sueñes». Y la promesa se cumplió. Garitano fue recibido con una ovación, salva de aplausos y el respetable puesto en pie.

Y es que Garitano, gracias a su forma de ser y a sus éxitos deportivos, ha dejado huella allá por donde ha pasado. Antes de comenzar su etapa en los banquillos, Garitano también hizo carrera como futbolista. Comenzó en las filas del Bilbao Athletic como un delantero talentoso con el objetivo de dar el salto al primer equipo, circunstancia que nunca se dio y tuvo que marcharse a otros clubes como el Eibar, Cadiz, Cartagena, Burgos, Alicante o Benidorm, donde a los 34 años dio por finiquitada su carrera.

El técnico de la Real Sociedad volvía al campo del equipo que llevó de Segunda B a Primera

Del once que dispuso en su debut con el Leganés en 2013, solo queda Eraso

Debió de gustarle la Comunidad Valenciana al nuevo técnico txuri-urdin, puesto que optó por regresar al Alicante al poco tiempo de colgar las botas para pasar a formar parte del staff técnico que por aquel entonces dirigía su némesis en esto del fútbol hasta el año pasado, José Bordalás, técnico del Getafe. Allí permaneció desde la temporada 2003/04 hasta la 2008/09, fecha en la que se consuma el descenso del Alicante a Segunda B. Precisamente en esa última temporada, Garitano se convierte en primer entrenador tras la destitución de José Carlos Granero. Dirigió al club en tres partidos, pero finalmente fue relevado por Nino Lema. No todo fueron malos resultados en el club valenciano, en la temporada 2004/05 Bordalás y Garitano se proclamaron campeones del grupo III de Segunda División B, aunque finalmente no pudieron conseguir el ascenso a Segunda al ser eliminados en el playoff.

Castellón, AFE (Asociación de Futbolistas Españoles), Orihuela y Alcoyano fueron los cuatro clubes por los que pasó el técnico guipuzcoano antes de recalar en Leganés en 2013. Por delante tenía ante sí una de esas misiones casi imposibles; abandonar el tercer escalón del fútbol y llegar a la división de plata. De aquel once que dispuso sobre el verde de Butarque, precisamente contra el Real Unión, solo queda un jugador en la actual plantilla pepinera, Javier Eraso. Logró vencer al conjunto txuri-beltz 2-1 y, como Ethan Hunt en esas entretenidas películas de espías, Garitano completó la misión y ascendió con el Leganés a Segunda División. Fue su primera medalla al merito pepinero, pero no la última, ni mucho menos. Tras consumar holgadamente la salvación matemática en su retorno a la categoría de plata, Garitano renovó automáticamente y extendió su contrato por otras dos temporadas. El equipo acabó la temporada 10º con 56 puntos.

En la segunda entrega de la saga, el bergararra logra el hito más importante que jamás ha vivido el estadio de Butarque y la ciudad de Leganés. Algo impensable para los más de 180.000 pepineros que habitan en el municipio situado a once kilómetros al sudoeste de la capital. En mayo de 2016, tras vencer al que fue su primer equipo como jugador en San Mamés, Asier Garitano se convierte en el segundo entrenador de la historia del club con más encuentros dirigidos y, pocos días después, logra el ascenso a Primera División tras derrotar al Mirandés 0-1.

Permanencia sorpresa

En la primera campaña de la historia del Leganés en Primera, los madrileños logran la permanencia, para sorpresa de muchos, sin haber ocupado plazas de descenso en toda la temporada. Termina en 17º posición y meses después vuelve a ganar el Trofeo Miguel Muñoz (galardón que otorga un diario deportivo al mejor entrenador de Primera y Segunda) empatado con José Luis Mendilibar.

En su última temporada en el Leganés, el actual técnico de la Real Sociedad vuelve a lograr la permanencia sin pisar los puestos de descenso durante las 38 jornadas. Además alcanza las semifinales de la Copa tras dejar por el camino al Valladolid, Villarreal y Real Madrid, este último tras una memorable victoria, el 24 de enero de 2018, en el Estadio Santiago Bernabéu por 1-2. Garitano se colgaba así su tercera medalla al mérito pepinero. Su último partido como técnico del Leganés fue el 19 de mayo, en una victoria por 3-2 ante el Real Betis. No aceptó la oferta de renovación del club y finalmente ficha por la Real Sociedad. «No siento esto como una despedida. Igual el Garitano entrenador sí porque he decidido no volver a renovar o entrenar al Leganés pero esta ciudad me hizo 'Hijo adoptivo' y los hijos no se van nunca. Igual se van de casa pero siempre están ahí y vuelven. Me siento así. Yo soy uno de vosotros, soy un hijo de esta ciudad y absolutamente siempre voy a estar aquí», fueron las palabras de despedida de Garitano.

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