Brais Méndez recoge el balón de la portería del Getafe tras su gol para intentar que el partido se reanude cuanto antes. / ALTERPHOTOS/MANU REINO

El seguimiento a Brais Méndez

El goleador llega por el carril del ocho

El gallego volvió a marcar y es el máximo realizador de la Real con tres tantos, pero esta vez su puntería no sirvió al equipo blanquiazul para sumar

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO

El gol de la Real llegó por el carril del ocho, que no es la nueva línea de autobuses municipales de Getafe sino el terreno de Brais Méndez. Así marcó en Elche y así marcó ayer, siguiendo la máxima de los teóricos del fútbol que dice que el goleador no está, aparece. El gallego, que entró en la segunda mitad en sustitución de Turrientes, titular ayer, acudió a un centro de Cho y batió de cabeza a David Soria. Cuando marcó en Elche se hizo presente para alcanzar un pase entre líneas de Zubimendi para resolver un mano a mano con sangre fría.

En una temporada en la que los delanteros han acaparado la atención con estruendo –traspaso de Isak por 70 millones, fichaje de Sadiq por 20, gol y apoteosis en su debut, y regreso de Sorloth marcando territorio– Brais Méndez es el mejor goleador del equipo. De hecho, es el único realista que ha visto puerta más de una vez: tres. Además del de ayer y el del Martínez Valero, fue quien finiquitó el partido de Old Trafford desde el punto de penalti. Uno dejó Isak antes de volar y uno llevan Kubo (Cádiz) y Sadiq (Atlético de Madrid).

  • Su mapa de calor El gallego entrópor Turrientes tras el descanso y se situó en la zona derecha del medio campo. Desde allí llegó al remate para anotar el 2-1 en el minuto 50.

El carril del ocho es una de esas cosas del viejo fútbol que al aficionado le gusta conservar. Como la camiseta con el 10, que se le sigue dando al mejor. Sobrevive de los tiempos en que el entrenador se colocaba en el centro del vestuario y entregaba las camisetas del 1 al 11 a los titulares y no había más que hablar. Dos, lateral derecho; nueve, delantero centro; ocho, volante por la derecha. Como Brais.

Para explicarlo, conviene acudir al mejor. Eduardo Sacheri lo hizo en su cuento 'Jugar de 85'. Lo cuenta Sacheri: «Un director técnico fuera de sí, con su equipo perdiendo un partido clave, llama a un suplente de los que están calentando a un costado. Le apoya la mano en el hombro y le señala al mediocampista por la derecha, y que por azar del fútbol moderno tiene el 37 en la espalda. ¿Qué le dice? ¿Qué instrucciones le da, con las palpitaciones a mil y el hilo de voz que le queda? 'Jugame de treinta y siete, pibe'. ¿Eso le dice? ¡No! Le dice 'Jugá de 8, tratá de pasar al ataque tocando con el 7, y si podés, tirá algún centro buscando al 9'. Y el suplente, si puede, le hará caso. Listo. Punto. Eso es todo. A otra cosa mariposa. Fin. The end».

Isak voló a Inglaterra tras marcar al Barcelona y los otros goleadores realistas son Kubo y Sadiq, con un tanto cada uno

Eso, a grandes rasgos, le diría Imanol a Brais en la caseta del Coliseum en el descanso. Juega de ocho y trata de pasar al ataque tocando con el diez, que en este caso era el 21, Silva. Y, su puedes, abre al 11 y que centre.

Y resulta que lo de los viejos números era por algo.

El 10, el 21, el 14... así no hay manera de saber quién está dónde y, muchos menos, por qué. Pero, ¡ah!, el 11. El 11 juega de once en la Real. Momo Cho. La coge el francés en la posición de extremo izquierdo y la pone al carril del ocho, de forma académica, para eso es francés, y por allí aparece el ocho que en realidad lleva el 23 pero da igual y la mete. Gol. La Real recorta, 2-1 y el partido que gira a favor de los blanquiazules, que ya solo necesitan aprovechar esa nueva inercia y remontar a un Getafe al que se le tendría que ver el miedo en los ojos ante un rival superior que se ha soltado después de un primer tiempo para olvidar y que, ahora sí, está preparado para volar.

Pero no.

No, porque Enes Ünal juega de delantero pero lleva el 10 porque es el mejor de su equipo y eso le exime de llevar el 9. Le dio la tarde a Pacheco. El baztandarra se comió a Cristiano Ronaldo el jueves, pero, una de dos, o el turco es mejor que el portugués ahora mismo –hipótesis no del todo descabellada– o la digestión después de zamparse a un coloso es pesada.

Brais y Silva salieron tras el descanso y mejoraron a la Real, como hizo Cho, también saliendo del banquillo. Pudieron conducir al equipo blanquiazul a la victoria, no faltaron ocasiones como el cabezazo de Merino al larguero, pero no era el día.

Tres goles de Brais, dos victorias y una derrota. El goleador que llega por el carril del ocho.