Captura del vídeo en el que la Policía golpea a los aficionados de la Real de Bultzada. / RR SS

El Gobierno defiende que la carga policial contra Bultzada en Villarreal fue «ajustada a la ley»

El ejecutivo central señala que la Unidad de Intervención Policial se vio «obligada» a intervenir contra los aficionados de la Real Sociedad para restablecer la seguirdad ciudadana

Iker Marín
IKER MARÍN

El Gobierno central ha defendido la actuación que la Policía Nacional llevó a cabo el pasado 15 de mayo en el Carrer Molí Bisbal de Villarreal en el partido liguero que disputaron el equipo local frente a la Real Sociedad. La carga policial, que se hizo pública tras la grabación difundida por un vecino en las redes sociales, acabó con «más de diez heridos», según fuentes allí presentes, además de diez propuestas para sanción por incumplimientos contra la Ley 19/2007, de 11 de julio, contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte y la detención de cinco personas como presuntos autores de los delitos de desórdenes públicos, atentado a agente de la autoridad, resistencia y desobedencia.

En una respuesta a preguntas al Gobierno por parte de Jon Iñarritu, diputado por Gipuzkoa del Grupo Parlamentario de EH Bildu, el Ejecutivo central respalda la actuación policial y destaca que la Unidad de Intervención Policial se vio «obligada a intervenir para restablecer la seguridad ciudadana, realizando una intervención ajustada a la normativa legal y reglamentaria, realizando un empleo progresivo de la fuerza y de los medios a su alcance».

A la pregunta de Iñarritu sobre el motivo de la carga policial ante los aficionados de la Real Sociedad que se aprecia en el vídeo, el Gobierno responde que dentro de la zona de influencia del evento deportivo, «se pudo observar como la afición visitante comenzó a realizar cánticos ofensivos en los que se incitaba al odio y a la violencia, así como iniciaban el lanzamiento de bengalas, botes de humo y objetos hacia los agentes que vigilaban en la distancia». Añaden que «en la zona donde se produjeron los hechos, había un gran número de familias de la localidad de Villareal junto con un gran número de niños, los cuales se encontraban jugando en un parque infantil, debido a que era festivo en la localidad. Ante el riesgo grave para la ciudadanía y la evitación de daños personales y materiales, la Unidad deIntervención Policial se vio obligada a intervenir».

Una versión de los hechos que negaron los miembros de Bultzada en la rueda de prensa que ofrecieron el domingo 22 de mayo en la previa del último partido de la Real en Anoeta. Denunciaron «represión» y «violencia policial» y explicaron que «lo que debía haber sido una jornada de ambiente tranquilo y festivo se convirtió en un día que tristemente no olvidarán muchos seguidores realzales». Condenaron los hechos y afirmaron que «fue una agresión como demuestran las imágenes y damos las gracias a la persona que la grabó. Si no, no sabríamos qué sería de nosotros. Ni esperamos ni confiamos en que se haga justicia alguna. Somos hinchas, seguidores que aman un escudo y unos colores y merecemos ser tratados con respeto. Seguiremos viajando y animando a nuestro equipo». La Real Sociedad, en un comunicado oficial y tras reunirse con la peña, también condenó los «hechos acaecidos en Villarreal», en alusión a las cargas policiales sufridas por Bultzada. Como consecuencia de la actuación policial de una veintena de policías contra una treintena de aficionados, tal como se aprecia en el vídeo, varios aficionados txuri-urdin tuvieron que ser atendidos en el hospital con diferentes lesiones como «politraumatismos, dos personas con brazos rotos y algún otro con graves heridas en la cabeza que requirieron veinte puntos».

El Gobierno añade en su respuesta a Jon Iñarritu, y en relación a estos hechos, que «un grupo de radicales violentos, lejos de colaborar con las fuerzas policiales o mostrar una actitud pacífica, evidenciaron con sus acciones la voluntad de causar daños y lesiones, alterando la seguridad pública».