Real Sociedad

Gero Rulli y Guido Carrillo, dos amigos íntimos frente a frente

Gero Rulli
Rulli, en el centro, Carrillo a su izquierda y Silva, debajo, posan antes de un partido con Estudiantes contra Newell's en 2013. / EDP

El portero de la Real Sociedad y el delantero del Leganés mantienen una estrecha relación desde que jugaron juntos en Estudiantes de La Plata entre 2012 y 2014

Axel Guerra
AXEL GUERRA

Antes de que comience el partido en Butarque, Gero y Guido compartirán un mate y alguna broma como dos buenos amigos que se conocen desde la infancia, cuando entraron en las categorías inferiores de Estudiantes de La Plata y fraguaron su amistad al compartir habitación a partir de 2012, después de dar el salto al primer equipo. En el momento en que el balón eché a rodar serán Rulli y Carrillo, el portero de la Real Sociedad y el delantero del Leganés. La amistad se quedará en el vestuario durante noventa minutos. Uno querrá saborear la gloria de marcar goles y el otro la de evitarlos.

No será a los únicos amigos del equipo pincha a los que se medirá Rulli esta noche. En el lateral izquierdo estará Jonathan Silva, que como el portero, debutó en Estudiantes de la mano de Pellegrino. Cuando al guardameta se le pregunta por el técnico, solo tiene palabras de agradecimiento porque «fue el primero que apostó por mí en Estudiantes, el que me dio mi primera oportunidad, la confianza para jugar cuando era un joven de 19 años. Siento que siempre voy a estar en deuda con él y con su cuerpo técnico», contaba hace dos temporadas a este periódico.

Pero el flaco, como se conoce a Pellegrino en Argentina, tomó otra decisión que fue definitiva para Rulli. Hizo que compartiera habitación con Carrillo, que había debutado una temporada antes. Fue a partir de entonces cuando Gero y Guido fraguaron una amistad que mantienen hoy, a pesar de que lo que el fútbol unió, poco después lo separó geográficamente.

Rulli ha desarrollado toda su carrera en la Real Sociedad y Carrillo ha pasado por Mónaco y Southampton antes de recalar en el Leganés. «A pesar de la distancia, siempre hemos mantenido el contacto», cuenta el delantero, que explica que la única «grieta» en la relación se daba cuando en las concentraciones había que seleccionar un canal de televisión. «Al final, el mando siempre me lo quedaba yo, que soy un año mayor», relata jocoso.

La amistad entre Gero y Guido es tal que el delantero y su pareja se conocieron San Sebastián hace tres semanas cuando realizaron la mudanza desde Inglaterra y dejaron a su perro Moro a cargo de Rulli y su mujer. «¿Quién mejor que ellos? Tienen dos canes, Raúl y Matilda, y además pudimos aprovechar para visitar una ciudad tan preciosa», apunta.

El reto del gol

Carrillo debutó la semana pasada en San Mamés y se ha propuesto marcar esta noche su primer gol en la LaLiga, por mucho que tenga enfrente a un amigo «al que espero hacerle sufrir un poco». El nueve reconoce que será una tarea «complicada, porque Gero es un portero bárbaro, tiene nivel de selección. En la última temporada que estuvimos juntos en Estudiantes quedamos segundos por detrás de River y a pesar de su juventud rayó a gran altura. Tiene presente y futuro».

Hablan «a menudo» y estos días han cruzado una apuesta. «El que pierda paga una cena». Esta vez Rulli no querrá que Carrillo se quede con el mando en el partido de Butarque entre el Leganés y la Real Sociedad.

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