Este contenido es exclusivo para suscriptores

Suscríbete por 4,95€ al mes y disfruta de todos los contenidos de El Diario Vasco

logo-correo-on2.svg
Acceso ilimitadoNuevas secciones y más contenidos exclusivosLectura más amable y sin interrupcionesNueva app solo para suscriptoresNewsletters personalizadasClub DV, ventajas comerciales, sorteos y actividades
Plantilla

Garantía doble en la portería de la Real Sociedad

Moyá detiene un balón mientras Rulli espera su turno durante un entrenamietno en Zubieta./P. MARTÍNEZ
Moyá detiene un balón mientras Rulli espera su turno durante un entrenamietno en Zubieta. / P. MARTÍNEZ

Rulli firmó en el Bernabéu una de sus mejores actuaciones como realista y Moyá se ha recuperado de sus molestias en la rodilla

Axel Guerra
AXEL GUERRA

¿Rulli o Moyá? ¿Dar continuidad al portero que tuvo un papel tan importante en el último partido o apostar por el guardameta titular durante los últimos meses hasta el parón navideño? Es la incógnita que debe resolver Imanol para enfrentarse mañana al Betis en el Benito Villamarín en la ida de los octavos de final (19.30 horas beIN). Se trata de una decisión de calado, más en un puesto con tanta jerarquía y tradición en un equipo como la Real Sociedad que busca una línea de regularidad y solidez.

Rulli completó el domingo contra el Real Madrid una de sus actuaciones más importantes desde que fichó por la Real Sociedad en el verano de 2014. Su comportamiento fue clave en la victoria blanquiazul en el Santiago Bernabéu y vuelve a dar crédito al argentino, después de unos meses que ha estado a la sombra de Moyá. El balear también ha regresado tras perderse el partido contra el equipo merengue por culpa de un golpe en la rodilla derecha. Ha participado en los dos últimos entrenamientos y está en condiciones de volver a la portería cuando Imanol lo estime oportuno.

Rulli, que tiene contrato hasta 2022, comenzó como titular la temporada, una decisión que parecía lo más natural por diversos motivos. Porque cumple su quinta temporada en la Real, porque es una apuesta de club, porque tiene una carrera por delante y porque hay que rentabilizar la inversión que se hizo en su día por conseguir su fichaje, una operación que fue aplaudida por los aficionados. Además, Moyá estaba lesionado desde que en pretemporada sufriera unos problemas en su rodilla derecha.

Así las cosas, el de La Plata fue el encargado de defender la portería realista en las seis primeras jornadas de LaLiga. En las tres primeras lo hizo con un nivel notable. En el debut en Villarreal (1-2) tuvo una actuación decisiva -sobre todo en dos intervenciones ante Moreno y Ekambi- para que los realistas lograran los tres primeros puntos del campeonato. Rulli mantuvo su buena dinámica una semana después ante el Leganés (2-2), con alguna intervención de mérito que evitó la victoria pepinera. En la tercera jornada ante el Eibar en Ipurua (2-1) inició la jugada que acabó en el penalti a Juanmi y no pudo hacer nada en los dos tantos armeros.

Con estas buenas sensaciones el internacional argentino se marchó con su selección. A la vuelta del parón liguero, Rulli fue titular contra el Barcelona (1-2) en el primer encuentro en el nuevo Anoeta, pero no pudo mantener el nivel que hasta entonces había exhibido. Realizó intervenciones de mérito ante Pique y Coutinho, aunque quedó señalado en los dos goles culés. Fue el principio de una situación que no supo revertir.

Siete días después, contra el Huesca en El Alcoraz (0-1), se mostró nervioso y dubitativo en todas las facetas del juego. En el último partido de septiembre frente al Rayo Vallecano (2-2) en Anoeta se le escapó el balón en el primer gol visitante. Lejos de dar un paso adelante dio otro atrás y el relevo era inevitable.

A partir de entonces y hasta final de año, el dueño y señor del puesto en LaLiga había sido Moyá. El balear jugó once partidos en los que demostró su experiencia y saber hacer. En su debe un error, contra el Valladolid en Anoeta (1-2). En esta situación, a Rulli le restaba la opción de la Copa para reconducir su situación, demostrar su nivel y que era merecedor de recuperar su puesto. Fue titular en el partido de ida contra el Celta (1-1) en Balaídos, donde dos intervenciones suyas evitaron que los gallegos cerraran el partido antes del gol del empate de Juanmi. Fue el último partido del argentino en 2018 porque para el choque de vuelta Garitano apostó por Moyá.

El precedente del año pasado

Sin embargo, el año nuevo ha traído vida nueva para Rulli. Sus paradas en uno de los campos con más repercusión internacional le avalan y pone a Imanol en la tesitura de tener que elegir por qué portero apostar. No se trata de una situación nueva para el entrenador oriotarra. Ya se enfrentó a ella la temporada pasada durante los nueve partidos que dirigió al equipo en sustitución de Eusebio Sacristán. Entonces, Imanol además de con Moyá y Rulli también contaba a sus órdenes con Toño Ramírez. Los tres guardametas disfrutaron de minutos de juego. El balear acaparó 404; el argentino, 270 y el riojano 135.

En los dos primeros encuentros ante Eibar (0-0) y Girona (5-0) Moyá fue el titular, aunque ante los gerundenses no pudo acabar el partido por unos problemas musculares y dejó su lugar a Toño. Mientras tanto, Rulli se recuperaba de una lesión que había sufrido en una rodilla contra el Salzburgo en el partido de vuelta de la eliminatoria de dieciseisavos de final de la Europa League.

El riojano fue titular ante el Las Palmas (0-1), en su último partido como blanquiazul. Desde entonces, Imanol optó por alternar en el puesto a un Rulli recuperado de sus dolencias y Moyá. El de La Plata fue titular en las victorias contra el Atlético (3-0) -en el partido más completo de la temporada- y Leganés (3-2) y en la derrota frente al Málaga (2-0), mientras que Moyá jugó en Anoeta contra Athletic (3-1) y a domicilio en Sevilla (1-0) y Barcelona (1-0).

Con toda una segunda vuelta por delante y el equipo inmerso en la Copa, es difícil imaginar que Imanol vuelva a apostar por las rotaciones. Ahora, Imanol debe elegir. Lejos de ser un problema, es una garantía porque sabe que cuenta con dos guardametas de nivel.

 

Fotos