Merino, Isak, Silva y Monreal, cuatro de los fichajes más representativos de la Real Sociedad con el sello de Roberto Olabe.

Real Sociedad Más aciertos que errores en el camino

La Real Sociedad ha firmado 15 fichajes en los cuatro cursos con Olabe, cuyo mayor caladero ha sido Inglaterra y la operación más repetida el traspaso

IMANOL TROYANO san sebastián.

«Hay una ilusión, eso es bueno y hay que alimentarla, pero eso no significa venir aquí y decir que vamos a firmar a Mbappé», fueron algunas de las palabras que salieron de la boca de Roberto Olabe en la comparecencia del martes. El director de fútbol de la Real es consciente de que su trabajo se sigue con mucha atención. El club vive en un clima de ambición permanente en todos los apartados. También en materia de fichajes, aunque el gasteiztarra quiso rebajar la euforia: «No podemos entrar en ese modelo de club que trabaja más la especulación, que es muy bueno firmando y vendiendo». También advirtió que la Real está capacitada para pagar 25 millones por un jugador, pero «otra cosa es que lo hagamos», sostuvo.

El mercado siempre se presenta como una época de oportunidades. Olabe y la unidad de reclutamiento tienen un reto importante por delante, mejorar una plantilla campeona. El técnico adelantó que la previsión que maneja el club es presentar a tres o cuatro nuevos futbolistas, y lo más normal es que se vuelva a mover en una horquilla entre los 8 y 12 millones como tope por traspaso, y tire de nuevo de cesiones.

La Real cuenta con un proyecto muy atractivo a nivel europeo y haberse convertido en un habitual en la Europa League le está sirviendo para hacerse un nombre en el continente. Haber conquistado recientemente un título de Copa y abanderar un estilo de juego vistoso son también herramientas valiosas para convencer a futbolistas interesantes.

Odegaard, Portu y Diego Rico.

Este cóctel ha permitido traer en las últimas cuatro campañas con Olabe hasta a quince jugadores. Desde 2018, una vez que Loren es destituido y el gasteiztarra es nombrado como nuevo director de fútbol, se puede construir una alineación más cuatro suplentes con todos los nombres que ha ido incorporando. Hay posiciones que cojean y no todos siguen, pero se puede decir que los aciertos en estos últimos cuatro años a la hora de contratar nuevos futbolistas prevalecen sobre los errores.

Durante este periodo Inglaterra ha sido el caladero donde más ha pescado el club guipuzcoano con seis fichajes, seguido de la Liga, con cinco, mientras que Alemania y Francia se sitúan en un escalón por debajo con dos incorporaciones de cada campeonato. Además, la operación más utilizada por la Real ha sido el traspaso. Hasta ocho ha realizado. Cinco futbolistas han llegado a través de la fórmula de la cesión y otros dos lo han hecho como agentes libres.

Dos cesiones y un gran acierto

El verano del 2018 fue el primero en el que se pudo apreciar la labor de Olabe en materia de fichajes. Se trató de una apuesta más bien modesta al cerrar el mercado con tres operaciones, dos de ellas cesiones. Por aquel entonces Asier Garitano se sentaba el banquillo blanquiazul. Theo Hernández y Sandro Ramírez llegaron a modo de préstamo procedentes del Real Madrid y el Everton, respectivamente. Además, la Real pagó 12 millones al Newcastle para hacerse con los servicios de Mikel Merino.

Las dos cesiones salieron regular. Theo sí que se apoderó del lateral izquierdo, una demarcación que no ha dejado de reforzarse con el paso del tiempo gracias a unas condiciones físicas portentosas. Su despliegue ofensivo estaba fuera de toda duda, pero sus despistes defensivos acabaron por condenarlo. Era un futbolista joven –21 años– y tras finalizar el curso volvió al Madrid. En la actualidad brilla en el Milan, donde acaba de conquistar el Scudetto. Sandro, por su parte, vino a Gipuzkoa a pelear el puesto con Willian José, avalado por sus actuaciones en el Málaga y el Sevilla. Su paso por la Real no pudo ser más decepcionante y regresó a Liverpool después de no marcar ningún gol.

Sorloth, Rafinha y Remiro.

La apuesta por Merino, en cambio, no defraudó. La Real desembolsó una cantidad considerable por el navarro, pero a los pocos meses se demostró que fue todo un acierto. Junto a Oyarzabal, uno de los hombres más importantes en la consecución de un nuevo título más de treinta años después. Imanol lo tiene claro: «Es el mejor jugador de la Liga».

Apuesta a lo grande

Garitano había sido cesado antes de llegar a final de año e Imanol iba a comenzar su primera campaña de cero. El verano de 2019 es uno de los más movidos que se recuerdan, sobre todo en el apartado de entradas. Hasta seis futbolistas fueron presentados, cuando la media suele estar en los tres o cuatro jugadores. Olabe apostaba a lo grande para encarar una campaña extraña.

Sagnan, con el que se había llegado a un acuerdo meses atrás, llegó procedente del Lens de Segunda División francesa mediante un traspaso que tuvo un coste de 4 millones de euros. Por otro lado, la Real aprovechó el descenso del Girona para pescar en el conjunto catalán y firmar a Portu por 10 millones. También reforzó la delantera con la incorporación de Isak. La Real pagó 6,5 millones al Borussia Dortmund para hacerse con el sueco. Además, el club blanquiazul trajo libre a Remiro después de que terminara su contrato en el Athletic sin renovar y cerró la cesión de Odegaard por dos temporadas con el Real Madrid. En los últimos días de mercado también fichó a Monreal, que llegó del Arsenal tras pagar una simbólica cifra de 250.000 euros.

Los movimientos apenas superaron los 20 millones y permitieron dar un gran paso adelante al equipo en todos los aspectos del juego. La Real se clasificó para la final de Copa y terminó la temporada en sexto lugar, lo que le valió el billete para Europa. Sagnan ha sido única nota discordante. Tras dos cesiones al Mirandés y al Tondela portugués, Olabe reconoció el martes que el club le busca una salida.

Una operación extraordinaria

Era muy complicado, ya no igualar, sino acercarse siquiera a las contrataciones llevadas un año antes por cantidad y calidad, pero la secretaría técnica realista tenía guardada una sorpresa en el mercado estival de 2020 que impresionó al planeta fútbol. En una operación gestionada de manera extraordinaria, la Real fichó a David Silva como agente libre tras finalizar su etapa de diez años en Manchester City. Odegaard había sido reclamado por el Madrid lo que le privó de un segundo año como txuri-urdin. La llegada del canario se recordará para siempre como un golpe maestro.

Sagnan, Carlos Fernández y Ryan.

Además, en esa campaña tan especial en la que se iba a disputar la final aplazada contra el Athletic, la Real acudió por primera vez al mercado de invierno con Olabe. Carlos Fernández firmó del Sevilla a cambio de 9 millones de euros más variables. Una inversión a tener en cuenta por un jugador que aún no ha demostrado todo su potencial por culpa de las lesiones.

Crear competencia

El último verano volvió a repetirse una cifra discreta de tres incorporaciones con el reto de volver a afrontar tres competiciones. Ryan y Rico llegaron de Inglaterra tras abonar unas cifras cercanas al millón de euros por cada uno a sus clubes de origen –Brighton y Bournemouth–. El segundo portero y el tercer lateral izquierdo fichado en la era Olabe. Además, la Real tuvo que acudir una vez más al mercado para fichar a Sorloth después de la lesión de gravedad que sufrió Carlos Fernández durante un amistoso de pretemporada. El noruego recaló en Gipuzkoa cedido del RB Leipzig alemán.

El australiano ha dado competencia en la portería, pero no se ha hecho con el puesto y está descontento con su situación. A Rico y Sorloth les costó arrancar, pero el tiempo ha dado la razón a Olabe con estos dos fichajes. A estos tres futbolistas se les unió en invierno Rafinha procedente del PSG. Las cesiones de medio año no suelen ser muy fiables, pero el caso del brasileño ha sido una excepción. Se ha acoplado a la perfección al centro del campo realista y ha gozado de un rol protagonista, sobre todo tras el cambio de esquema. Olabe regresa al mercado con la experiencia adquirida de los aciertos y algún que otro leve desatino.

Mirada a largo plazo con Jonathan Gómez, Navarro y Pokorny

Olabe y su equipo están obligados a ir siempre un paso por delante. El diseño de la Real del futuro con vistas más allá de una temporada también ocupa el tiempo de la secretaría técnica del club. A ello responde, por ejemplo, el fichaje de Robert Navarro en 2019 procedente del Mónaco todavía en edad juvenil. Se trató de una incorporación estratégica para reforzar en un primer momento al Sanse pero mirando al primer equipo. El ascenso del Sanse posibilitó firmar prometedores jugadores como Jonathan Gómez y Peter Pokorny en mercados poco comunes como el norteamericano y el austríaco.Ahí entra en acción la unidad de reclutamiento, que está dividida en dos áreas. La de jugadores élite y la de futbolistas potenciales. Esta estructura está dirigida por Erik Bretos, mano derecha de Olabe, y la forman un equipo de profesionales que rastrean a futbolistas de todo el mundo. La parcela al completo tiene contrato hasta 2024, después de que fuera renovada el pasado año.