Andreia Jacinto, zancadilleada por Stanway. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Champions femenina - Real Sociedad Reivindicaciones con destino a Múnich

El gran rendimiento de Amaiur, Jacinto, Tejada o Arnaiz multiplica la competencia a una semana del partido de vuelta ante el Bayern

Gaizka Lasa
GAIZKA LASA

Bendito problema el que a partir de esta mañana debe gestionar Natalia Arroyo en Zubieta. Para ella, la de este miércoles fue más una jornada de reflexión que de descanso. El próximo jueves su equipo disputa el partido más importante de la historia reciente del club, dejando a un lado la final de Copa de Granada –puede dar acceso a una fase de grupos de la Champions–, y la competencia en la plantilla está en niveles sin precedentes tras los dos partidos oficiales disputados: 2-0 al Villarreal el sábado en liga y 0-1 el martes contra el Bayern de Múnich.

Ya lo dejó entrever la entrenadora catalana en la sala de prensa del Reale Arena al asumir que dejar a Amaiur en el banquillo es «un lujo que tenemos esta temporada». La donostiarra saltó al césped en el minuto 61 en el estreno liguero ante el submarino amarillo y participó el mismo tiempo el jueves en la previa de la Champions. Ejerció de revulsivo en ambos duelos, sobre todo en el europeo, donde más le necesitaba el equipo con un marcador adverso. Su entrada mejoró el ataque y trasladó un dilema a la entrenadora, quien debe optar por dos nombres entre Jensen, Franssi y Amaiur.

El debate se hace extensivo a las demás líneas. Iris Arnaiz entró en el once inicial en el Reale Arena tras no jugar un solo minuto tres días antes. Fue la encargada de dar equilibrio al equipo, salió vencedora de la mayoría de duelos y distribuyó el juego con fluidez. Una amarilla en el minuto 7 le penalizó y fue sustituida en el descanso. Ocurre que la alternativa, Andreia Jacinto, causó sensación por su desparpajo y clase sobre todo con balón. Fue una fuente constante de pases precisos a diestro y siniestro, un apoyo continuo para sus compañeras y un recurso ofensivo más para pisar área contraria. ¿Dejarla en el banquillo tras semejante irrupción? Otro quebradero de cabeza para Arroyo.

En defensa, Ana Tejada fue la novedad respecto al partido del sábado, dejando a Vanegas en el banquillo, y su actuación fue para enmarcar, guardar y enseñar a las jóvenes que aspiran a ser centrales. Ató en corto a algunas de las mejores futbolistas del continente e inició el juego realista con una visión y una calidad técnica susceptibles de convertirla en mediapunta. De hecho, algunas de las mejores asistencias de la noche fueron suyas. Teniendo en cuenta el poderío de Specht en el eje de la zaga, ¿a quién dejar fuera? ¿A una campeona del mundo Sub-20 (Tejada) o a una subcampeona de la Copa América (Vanegas)?

Le Guilly fue otra en reivindicar su protagonismo en la noche del Bayern. Demostró sus aptitudes de lateral de largo recorrido en la media hora final para discutir el destacado papel de Bernabé hasta el minuto 62.

Test el sábado

La técnica txuri-urdin tiene dos sesiones, este jueves y viernes, para tomar decisiones. Sus deliberaciones acerca del partido del próximo jueves en Múnich condicionarán a buen seguro la alineación de pasado mañana en el segundo compromiso liguero, en Zubieta contra el Betis. Será otro test abierto a más reivindicaciones. Nadie se quiere perder la vuelta de la previa de Champions y el duelo contra el conjunto verdiblanco se presenta como una oportunidad para aquellas que salten al césped.

En juego, algo más que tres puntos: un empujón moral, una inyección de autoestima y un refuerzo de la autoconvicción de que el jueves se puede obrar el milagro. ¿Con qué jugadoras? No lo tiene fácil la entrenadora.