Garbiñe Etxeberria, directora del fútbol femenino de la Real Sociedad, durante su comparecencia de este jueves. / Lusa

Champions femenina

«No lloraré al escuchar el himno de la Champions sino al pasar la eliminatoria»

La directora deportiva de la Real valora el recorrido del equipo hasta llegar a la máxima competición continental pero asegura que «queremos más»

Gaizka Lasa
GAIZKA LASA San Sebastián

Tal es la naturalidad y espontaneidad que transmite la directora deportiva de la Real, Garbiñe Etxeberria, que algunas de sus respuestas delatan el sentir del equipo en las horas previas a afrontar la previa de la Champions contra el Bayern de Múnich, el próximo martes a las 19.00 horas en el Reale Arena. La metáfora que regaló este jueves a los periodistas, café en mano, lo explica todo. «Lo voy a vivir con intensidad pero no creo que llore cuando escuche el himno de la competición. Puede que llore cuando pasemos la eliminatoria en Alemania». Lo mismo que decir que esta Real no se conforma con participar en el máximo torneo continental.

También fue transparente al confesar que «la Champions es una palabra tan grande que, sin querer, nos lleva a pensar en ella aunque tengamos Liga por delante». Más allá del dircurso del partido a partido, reconoció que «la Champions es una cosa preciosa, histórica, como lo es poner el nombre de la Real Sociedad en Europa. Ponerlo en femenino es precioso. Le vamos a dar mucha importancia a la eliminatoria y lo queremos hacer bien».

Lo dice alguien que ha vivido en primera persona la evolución de la sección femenina de la Real. «Valoro mucho el recorrido que estamos haciendo. Tengo la suerte de haberlo vivido todo desde el inicio, desde 2004, y se lo suelo repetir a las jugadoras para que sepan de dónde venimos y cómo hemos sufrido». Pero no es el discurso de quien se siente triunfador tras llegar a la meta. No. «Estoy encantada de lo conseguido pero queremos más: no parar y seguir mejorando para que todo esto siga creciendo».

¿Qué sería para esta Real en crecimiento hacerlo bien ante un equipo habituado a las rondas finales de la Champions? Brota aquí la convicción del proyecto: «Jugar de tú a tú al Bayern, llevar el partido igualado y poder viajar a Múnich con algo en juego. Lo más importante es estar convencidas, aunque va a ser complicadísimo. El estilo de juego de ellas nos ayuda porque nos podemos parecer en algo: en querer jugar. Creo que va a ser un partido bonito en este sentido y, como siempre, los primeros minutos serán los más complicados. Es clave entrar bieny arrancar bien».

En ese meter respeto al rival cobra su importancia el jugador número doce. Las 19.00 horas de un martes no es el horario más atractivo para la afición, pero la directora deportiva hace un llamamiento. «Aprovecho para llamar al aficonado a que se anime, que va a ser diferente y bonito. Ojalá tengamos ese calor del público aunque es complicado por la hora y el perfil de nuestros aficionados no es el mismo que el del equipo masculino». Jugar en el Reale Arena tiene «otro glamour» según la responsable deportiva de la Real, que asegura que las jugadoras ya han aprendido a competir en escenarios de estas dimensiones. Confía en una buena respuesta de la grada. «El año pasado mucha gente me dijo que era bonito vernos. Sí he notado un cambio. Sí noto que el equipo engancha».

Gestión de las emociones

Si lo hizo en la pasada temporada, Etxeberria avanza una versión mejorada. «Estoy convencida de que tenemos mejor eqipo que el año pasado. Hemos ampliado la plantilla y las incorporaciones son de nombre y trayectoria muy buenas. Cuesta un poco la adaptación, al juego, al idioma, a la ciudad... pero vamos bien. Estoy contenta». Aunque por encima de todo, serenidad. «Si pasamos será la bomba, pero si no, habrán sido dos partidos que habremos jugado en Europa».

Entre las fuentes de incertidumbre, destaca dos. Una tiene que ver con la gestión emocional del compromiso. La otra con la preparación, condicionada por un verano atípico. Sobre lo primero, Etxeberria matiza que «tenemos internacionales que ya han vivido experiencias similares. Manuela Vanegas, por ejemplo, ha jugado la final de Copa América con Colombia. Hay otras jugadoras que han competido en europeos. Son jóvenes pero con experiencias. Lo que pasa es que sí va a haber gente que se va a quedar impresionada». En cuanto a la puesta a punto, surgen las dudas de si la eliminatoria llega demasiado pronto. «Teníamos en la cabeza hacer una pretemporada para arrancar bien la temporada, pero ya lo veremos mañana en Liga. Ha sido un verano de lo más atípico con tanta gente fuera. El partido contra el Villarreal de Liga va a ayudar a ver dónde estamos. En el día a día nos vemos bien, pero no es lo mismo competir contra un rival».

El reto está lanzado. «Seguir soñando». Hasta el viaje al sorteo «fue increíble». Pero nada de emocionarse por jugar. Si eso, por ganar.

Respeto a las árbitras y valor histórico a la nueva liga profesional

Antes de la Champions, mañana arranca para la Real la competición doméstica, a lo que Garbiñe Etxeberria quiere dar su importancia. «Se da inicio a una liga profesional y es una liga histórica. Muy importante en todos los sentidos ser profesionales. Todo lo que ha pasado es perjudicial pero seamos optimistas y vamos a disfrutar de un buen espectáculo». Arranca la liga tras una huelga de las colegiadas. Etxeberria reconoce que «es un tema delicado. Estamos de acuerdo con ellas y en que todas tengamos mejores condiciones. ¿Se podía haber hecho de otra forma? También. Pero a respetarlas. Han conseguido mejoras y adelante. Ahora que cumplan con su trabajo, que lo hagan bien porque son parte de este deporte».