La entrenadora de la Real femenina, Natalia Arroyo. / E. P.

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Natalia Arroyo, entre la decepción y el orgullo de «haber competido»

La entrenadora catalana cree que «si hubiéramos sido capaces de aguantar un poco más el 0-0 creo que hubiéramos tenido más opciones de ganar»

I. T. mérida.

Natalia Arroyo se debatía este domingo entre el orgullo de haberle plantado cara al Barcelona y la desazón por dejar pasar la oportunidad de levantar un título. «Sabíamos que para levantar la copa había que hacer un partido perfecto y eso pasa por ser capaces de que las individualidades del Barça y la capacidad de conseguir gol no se dieran y creo que hemos ido demasiado a remolque de ese primer gol suyo». Arroyo se lamentaba de encajar tan pronto. «Estamos acostumbradas a ver un Barça que construye mucho y que te da un susto antes del primer impacto y en esta ocasión han conseguido el gol de Aitana bastante pronto y eso te pone anímicamente en una cierta dificultad, porque para ganarles hay que estar cerca de ellas en el marcador«. La entrenadora catalana cree que «si hubiéramos sido capaces de aguantar un poco más el 0-0 creo que hubiéramos tenido más opciones de ganar», ha contestado una vez disputada la final.

El segundo gol

Por su parte Gemma Gili ha comentado que «perder una final siempre duele, hemos hecho nuestro partido y ellas estaban incómodas hasta el descanso». Para la centrocampista realista «el segundo gol nos ha hecho mucho daño porque teníamos el objetivo de estar cerca de ellas y apurar nuestras opciones hasta el final. No hemos renunciado a eso y en el descanso hemos visto que el plan de partido salía y que estábamos cerca de ellas».

Gemma no quiere compararse sempiternamente con el Barcelona. «Tenemos que mirarnos a nosotros mismas, dónde estamos y que este tipo de partidos nos ayude a crecer y a acercarnos más al Barcelona, aunque lo importante es lo que hagamos nosotras». La jugadora realista es consciente de que «veníamos de una gran temporada donde se logró algo histórico (segundo puesto y jugar la Champions) y viniendo de una derrota en Copa y en Liga queríamos que este partido fuera un golpe anímico a nuestro favor».