Bernabé se dispone a sacar de banda bajo la mirada de su entrenadora, Natalia Arroyo. / josé mari lópez

Vestuarios Real Sociedad - Bayern «Nos han faltado minutos para hacer el 1-1»

Arroyo se muestra orgullosa de sus jugadores y de no haber perdido la identidad al expresar que «hemos creado ocasiones sin colgarnos del palo»

Beñat Arnaiz
BEÑAT ARNAIZ

Natalia Arroyo terminó con una sonrisa el encuentro y con ella también apareció en la sala de prensa del Reale Arena. «Se sobrentiende que no quería perder, pero estoy súper orgullosa de las jugadores», transmitió en una aclaración que no hacía falta realizar después de ver cómo terminó su equipo el partido, volcado en el área de todo un Bayern Múnich.

«Lo que tengo es un sabor parecido al triunfo», explicó. «El mensaje más repetido entre el final del partido hasta llegar hasta ahora era el de 'qué rabia, nos han faltado minutos', porque hemos rozado el 1-1. Yo tenía la convicción de que nos íbamos a ir a Múnich con todo por hacer. De verdad creía que podíamos ganar o empatar e iremos la próxima semana a la vuelta con el objetivo de llevar la eliminatoria hasta los últimos minutos». Además, añadió el detalle para nada menor que «contra todo un Bayern, un equipo tremendamente físico, ha terminado en su área y pidiendo la hora».

Lo más destacado por la entrenadora txuri-urdin fue que la Real jugó contra un coloso sin modificar su identidad de juego. «Hemos tenido las oportunidades suficientes y las hemos conseguido sin tener que colgarnos del palo».

El gol justo antes del descanso dolió, pero Arroyo destacó la capacidad que tuvo su equipo para seguir en la misma línea. «Justo al encajarlo he pensado que nos iba a afectar, pero hemos estado muy maduras y la reacción ha sido fantástica. No había que corregir muchas cosas para la segunda parte», en la que expresó que «el Bayern ha decidido no tomar tantos riesgos».

El partido de ida, en conclusión, ha servido en el vestuario blanquiazul para «sentirnos todavía más fuertes e ir con todo primero a por el Betis este fin de semana en casa y después a Múnich. Este es el listón que nos hemos puesto y el que nos gusta».

Quizás lo más llamativo del once de la entrenadora catalana fue la suplencia de Amaiur Sarriegi, quien revolucionó el encuentro en la segunda parte. «Es una decisión técnica dentro de las opciones con las que contamos y que Amaiur esté en el banquillo es un lujo que tenemos esta temporada. La hemos tenido como un puñal desde la banda derecha entrando al remate. Le ha puesto el corazón que le pone siempre y esta Amaiur está muy cerca de volver a salir de inicio».

«También la quería dentro»

Amaiur, que intervino después en la sala de prensa, no le quiso dar mayor importancia a su suplencia. «No estoy para opinar públicamente de eso. La entrenadora es quien decide la jugadora que entra al campo. Lo importante es que en el primer y segundo tiempo hemos tenido tramos muy buenos, les hemos apretado mucho». La atacante expresó sobre la ocasión fallada en el 89 que «a mí también me hubiese gustado verla dentro, pero he acomodado el cuerpo demasiado hacia arriba», explicó.