Real Sociedad

«Mi familia me advirtió de que no viajase a Madrid y les hice caso; pudo pasarle a cualquiera»

Recuerdo a Aitor Zabaleta por parte de la peña del Alavés 'Iraultza 1921'. ayer en el Calderón /EFE
Recuerdo a Aitor Zabaleta por parte de la peña del Alavés 'Iraultza 1921'. ayer en el Calderón / EFE

Tres peñistas recuerdan cómo vivieron el fatídico día del asesinato de Aitor Zabaleta, del que se cumplieron ayer veinte años. Hoy la afición de la Real le homenajeará

Imanol Lizasoain
IMANOL LIZASOAIN SAN SEBASTIÁN.

Se cumplieron ayer veinte años de uno de los días más tristes de la historia txuri-urdin, el asesinato del aficionado de la Real Aitor Zabaleta. La peña babazorra 'Iraultza 1921', con sede en Vitoria, quiso aprovechar el partido de ayer entre el Atlético y el Alavés en el Wanda Metropolitano para acordarse del joven de 28 años asesinado aquel fatídico 8 de diciembre de 1998 a manos de un ultra del Atlético en los aledaños del Vicente Calderón. 'Aitor, 20 urte' era el mensaje que podía leerse en el nuevo feudo colchonero. Hoy la afición de la Real le recordará con diferentes actos. Una manifestación partirá del Boulevard a las 16.30 horas hasta el estadio, donde se le rendirá homenaje en la grada que lleva su nombre.

A lo largo de esta última semana multitud de peñas, aficionados y seguidores realistas han querido rendirle homenaje. Nadie se olvida ni quiere olvidarse de un seguidor que simplemente se vistió aquel día con la elástica blanquiazul. Ben Parhan (Amsterdam, 1979), miembro de la Peña Maite Taldea, recuerda que «por aquel entonces vivía en Amsterdam. La noticia del asesinato tuvo mucha repercusión en los medios holandeses, puesto que unos meses antes un hincha del Ajax también había fallecido, aunque en este caso a causa de una reyerta entre dos aficiones rivales, no por un motivo ideológico como ocurrió en el Vicente Calderón. Creo recordar que incluso hubo otro seguidor del Twente que también murió como consecuencia de otra pelea. Sentí una tristeza terrible. No podía creérmelo. La violencia en el deporte se ha alejado de los campos de fútbol, pero sigue habiendo peleas y trifulcas. Se ayudan de las redes sociales para quedar y pelearse en un bosque o en un parking. No puede ser».

Aitor Bizirik
Manifestación en recuerdo desde el Boulevard (16.30 horas) y llegada a Anoeta. Se realizará un homenaje y una ofrenda floral en las puertas 14-17 al término de la manifestación.

Hoy en día, más control

«En Holanda tuvo mucho eco porque meses antes habían asesinado a uno del Ajax»Ó Ben Parhan

«Amigos que fueron a Madrid confesaron que pasaron las peores horas de sus vidas» Óscar Cardoso

«Siempre hay un cafre que puede destrozarte el día y también la vida» Luismi Gómez

Óscar Cardoso (Donostia, 1978), integrante de Beti Erreala, optó por quedarse en casa y no viajar a Madrid ante la preocupación de su familia. «Ahora ya tengo una edad, pero cuando ocurrió el asesinato de Aitor tenía 20 años y no había día que no viajase con el equipo. Recuerdo que la entrada costaba alrededor de 3.000 pesetas. En casa, nuestras familias nos advertían que no fuésemos a Madrid, que había una 'caza del vasco' y era muy peligroso. No les hacía nada de gracia que fuésemos al Calderón. Así que ese día decidí quedarme en casa. Le pasó a Aitor, pero pudo pasarle a cualquiera. Hubo amigos que sí fueron al partido y días después nos aseguraron que fueron las peores horas de sus vidas. Lo pasaron realmente mal. Ahora está todo mucho más controlado. Te piden la matrícula del coche e incluso el itinerario. En ocasiones se llega a vulnerar la libertad de los aficionados por los requisitos que piden».

Luismi Gómez (San Sebastián, 1977), de Txirritako Txuri-Urdinak, coincide con Óscar. «Me enteré de lo sucedido al día siguiente y no podía creerme que un aficionado hubiese asesinado a otro por motivos ideológicos. Podía habernos pasado a cualquiera de los seguidores que acostumbrábamos a viajar con el equipo. Ahora, creo que los seguidores al fútbol estamos más civilizados, pero siempre hay un cafre en cualquier ciudad que puede destrozarte el día y también la vida».