Real Sociedad

Las dudas de Eusebio ante la Real Sociedad

Eusebio devuelve el balón en el transcurso de un partido con el Girona esta temporada./ALEJANDRO GARCÍA
Eusebio devuelve el balón en el transcurso de un partido con el Girona esta temporada. / ALEJANDRO GARCÍA

Vuelve a Anoeta inmerso en un debate en Girona: apostar por el 4-3-3 o caer en brazos del 3-5-2 heredado de Machín. «Todavía nos falta un poquito para acabar de convencer a los jugadores del camino que queremos seguir», confiesa el entrenador

ÁLVARO VICENTESAN SEBASTIÁN.

Eusebio Sacristán (La Seca, 1964) vuelve el lunes a Anoeta al frente de un Girona que todavía no sabe qué quiere ser de mayor y si lo sabe todavía no ha conseguido plasmarlo en el terreno de juego. Porque al Girona le está costando desprenderse del sello táctico que le puso su anterior entrenador, Pablo Machín, el sistema 3-5-2 que le llevó de Segunda B a Primera, y Eusebio se debate si dejarse caer en brazos de ese dibujo al que sus jugadores están habituados, implantar el 4-4-3 que lleva grabado a fuego desde los tiempos del Dream Team de Cruyff o buscar un híbrido en el que sus jugadores se sientan cómodos.

Metido ahora en una racha negativa de resultados -dos puntos de los últimos doce- no es lo que más preocupa en Girona sino las vueltas que está dando el técnico para saber qué es lo mejor para su equipo. Fue en el penúltimo partido de la pretemporada cuando hizo el viraje al pasar de su sistema al de Machín. Desde entonces está entre dos aguas.

Escaldado quizás por lo ocurrido en la Real Sociedad, donde se mantuvo firme e invariable en el planteamiento que metió en Europa al equipo hasta morir deportivamente con las botas puestas, Eusebio no tiene ahora ningún problema en reconocer que está abierto a los cambios y que en estas dos semanas sin Liga pretendía encontrar respuestas. Es lo que confesó al acabar el partido ante el Eibar, el último antes del parón, después de encajar la tercera derrota de la temporada. Reconoció que su equipo tiene que definir mejor su propuesta, «para que los jugadores lo tengan todo más claro sobre el terreno de juego, se sientan más cómodos y con más solidez». «Todavía nos falta un poquito para acabar de convencer a los jugadores del camino que queremos seguir», añadió el técnico del Girona. «Con cuatro atrás hemos conseguido un mayor control de los partidos a través del balón. Con la línea de cinco nos replegamos mejor, pero ha habido partidos en los que no hemos sabido aprovechar las situaciones de contragolpe y tuvimos dificultades para generar juego ofensivo».

«Tenemos muchas ganas de crecer desde la humildad sabiendo quiénes somos» Onésimo Sánchez, Segundo entrenador

Los ocho goles del Pichichi de la Liga, Stuani, son los que están permitiendo al Girona transitar por la tabla con algo de aire en esta búsqueda de identidad. Él ha marcado ocho de los diez goles que suma el Girona y es obvio que la Real Sociedad deberá atarle en corto el lunes. A Stuani se suman en ataque Portu y Borja García. Los tres son insustituibles así que la reflexión de Eusebio se limita más al centro del campo y a la defensa. Lo que no cambia es su idea de juego asociada al balón.

Eusebio se reencontrará con el público de Anoeta en un momento de reflexión interna con sus ayudantes. Su núcleo duro de trabajo es el mismo que tuvo en la etapa de la Real Sociedad: su ayudante Juan Carlos Andrés y su preparador físico Gerardo Izaguirre. A ellos se ha unido Onésimo Sánchez, íntimo de Eusebio desde los tiempos del Valladolid.

En Girona están encantados con Eusebio y sus ayudantes. El trato con quienes siguen la actualidad del equipo es respetuoso y agradecen el esfuerzo que hace el técnico por ofrecer respuestas didácticas en cada una de sus comparecencias. Dicen que el cambio ha sido a mejor en el aspecto humano porque con Machín hubo momentos en los que se las tuvieron tiesas.

«El Girona funciona como una gran familia con unos medios sorprendentes» Juan Carlos Andrés, Asistente técnico

Eusebio también ha mostrado carácter cuando dejó en casa a Portu en el momento que estaba con pie y medio en el Sevilla. Consideró que era lo mejor para el grupo y la jugada le salió bien porque el Girona acabó ganando esa jornada en el campo del Villarreal.

El entrenador se ha adaptado bien a una tierra que conoce al dedillo de su estancia durante años en Barcelona. Sigue teniendo su casa en Sitges a la que se escapa cada vez que tiene un día libre, pero hoy ha encontrado acomodo en el centro de Girona después de haber pasado las primeras semanas en un hotel de los alrededores. Es fácil verle pasear por sus calles cualquier tarde, como hacía en San Sebastián. Dice haber encontrado estabilidad, condiciones de trabajo muy buenas y jugadores ideales para asentar al equipo en Primera. «Me gusta cómo se trabaja, hay una base sólida -confiesa Eusebio-. En el Girona, el área deportiva tiene una independencia absoluta. Aquí se le dio la responsabilidad a Quique Cárcel -director deportivo- y yo empatizo en cómo trabaja y en cómo hace las cosas. Además, hay un respaldo atrás de gente muy importante como es la del City. Eso, como entrenador, te genera tranquilidad y confianza. Hay muchas posibilidades de crecimiento y eso ilusión».

Propiedad del City

Es esa relación del Girona con el Manchester City -los dos son propiedad del mismo grupo- la que ha llevado a Eusebio a su banquillo. El manager deportivo del equipo inglés, Txiki Begiristain, vio en Eusebio el técnico futbolísticamente más afín a la que promulga el City Group, con Guardiola al frente. Pocos mejores que extécnico de la Real Sociedad, compañero de Guardiola en el Dream Team de Cruyff, para reinventar al Girona después de que Machín rescatara al equipo del descenso a Segunda B en 2015, para dos años más tarde colarlo por primera vez en su historia en la élite del fútbol español.

Esta relación City-Girona hace que en esta temporada también haya jugadores cedidos por los ingleses en el equipo catalán, como los había en la pasada cuando el Girona acabó en la décima plaza. Aleix García, Douglas Luiz y Patrick Roberts forman parte de la plantilla de Eusebio con idea de que tengan minutos para en un futuro ser susceptibles de jugar en la plantilla del equipo de la Premier League.

Este modelo que hace del Girona un equipo nodriza es uno más de los que empiezan a proliferar en Europa: Chelsea-Vitesse, Leipzig-Salzburgo, Real Madrid-Valladolid...

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Hasta la fecha el Girona ha ganado dos partidos (0-1 en Villarreal y 3-2 al Celta), ha empatado (Valladolid, Barcelona y Huesca) y ha cosechado tres derrotas (ante el Real Madrid por 1-4, ante el Betis por la mínima en Montivili y ante el Eibar por 2-3). Lo positivo para Eusebio y lo negativo para la Real Sociedad es que sigue sin perder en campo contrario. La de Anoeta va a ser su cuarta salida.

«Trabajamos la parte física con bastante balón en los entrenamientos» Gerardo Izaguirre, Preparador físico

Por el momento, Eusebio no sabe lo que es ganar a la Real. Empató y perdió dos partidos cuando dirigía al Celta en Segunda. El primero fue al acabar la Liga 2008/09, donde sacó un empate a dos goles con tantos de Ghilas y Dinei por su equipo y de Abreu y Necati por la Real. La siguiente campaña fue menos prolífica. En el primer partido, en Balaídos, se lo llevó la Real de Martín Lasarte con un gol de Nsue en la segunda parte. Y en Anoeta, dos goles de Prieto y Bueno le dieron la victoria a una Real que llegaba líder a ese partido.

El lunes volverá a medirse a una Real Sociedad con la que siempre se sintió identificado, a la que hizo jugar a gran nivel, a la que llevó a Europa, pero en la que no tuvo cintura para cambiar el paso.

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