Algo se me escapa

ÁLVARO VICENTE

Me cuesta entender la maniobra de la Real para tratar de incorporar a Odegaard. No sé a qué obedece. No encuentro la razón por mucho talento que tenga el joven noruego. Dicen que la Real ganaría tiempo hasta que el maño Roberto López «se haga más jugador». Me cuesta compartirlo. Me gustaría que alguien de la Real explicara este movimiento, porque seguro que se me escapa algo y todo obedece a un motivo.

No se puede echar mano del carné de identidad para justificar que Odegaard puede ser el jugador que haga de puente hasta que Roberto López esté capacitado para rendir en el primer equipo porque ambos tienen veinte años. Y si las razones son otras, como doy por hecho, me pregunto si de verdad hay tanta diferencia entre Odegaard y Roberto López, y si no es preferible apostar por el de casa a firmar un jugador con fecha de caducidad porque en dos años estaría fuera. ¿Roberto López no está para jugar en el primer equipo?

Parece que Odegaard llegaría para cubrir el hueco en el campo dejado por Xabi Prieto y Canales porque no debe haber nadie en la plantilla que pueda jugar entre líneas. No me lo creo. Se me ocurre que Zurutuza podría ser el jugador que ocupe esa posición ahora que en el centro del campo jugar está muy caro.

Me sorprende también que el número de jugadores no formados en Zubieta siga aumentando en la primera plantilla. A la espera de que se concreten las salidas que sí o sí se van a producir, la Real tiene hoy 14 jugadores no formados en casa, entre los que incluyo a LeNormand y Kevin, y 16 con 'ADN Zubieta', con Sola y Roberto López, entre ellos.

Los fichajes de Remiro, Sagnan, Portu e Isak, más el ascenso de LeNormand, Barrenetxea, Guevara y Aihen, deberían ser más que suficientes para afrontar la nueva temporada, salvo que en lo que queda de mercado la Real tenga la certeza de que alguna de sus vacas sagradas va a salir del equipo y se esté preparando para cuando llegue el día. De entrada todos los jugadores tendrán rivalidad dentro de la plantilla e Imanol tendrá dónde elegir. Para qué más. Y siempre estará el Sanse, que responde todas las temporadas. La duda no ayuda desde luego.