Niños y mayores disfrutan del Real Sociedad Fundazioaren Eguna en Zubieta/Jose Mari López

Niños y mayores disfrutan del Real Sociedad Fundazioaren Eguna en Zubieta / Jose Mari López

Real Sociedad Fundazioaren Eguna

La fiesta txuri-urdin invade Zubieta

Tres años después se volvió a celebrar el Real Sociedad Fundazionaren Eguna con el deporte, la diversión y la solidaridad como protagonistas

paula soroeta
PAULA SOROETA

Zubieta ha celebrado este domingo el Real Sociedad Fundazioaren Eguna, un evento que no se festejaba desde 2019 por culpa de la pandemia y que por fin regresó, con enorme éxito, para que mayores y pequeños se lo pasaran en grande. Allí, el deporte, la diversión y la solidaridad se aunaron por un mismo objetivo: ayudar a la asociación Chernobil Elkartea que trabaja para que niños y niñas de la central nuclear de Chernobil (Ucrania) puedan salir de allí en verano para recobrar su salud. Además, ahora también se lucha para que las familias puedan huir de la guerra y permanecer en un entorno seguro.

Desde la mañana fueron llegando muchos realzales dispuestos a pasárselo en grande y a disfrutar de un día inolvidable. La mascota blanquiazul, 'Txurdin', ejerció de anfitriona de todos los que se acercaron a las instalaciones donde entrena la Real Sociedad. Zubieta, que abrió sus puertas para este evento a las 9.30 horas, estuvo dividida en seis zonas en las que hubo actividades variadas dirigidas a todos los públicos como por ejemplo partidos de fútbol, exposiciones, juegos y payasos.

El fútbol fue un pilar importante durante el día como no podía ser de otra manera. En total participaron 91 escuelas de clubes guipuzcoanos de primer año de alevín masculino que disputaron alrededor de doscientos partidos. El fútbol femenino también tuvo su espacio y 17 escuelas de la misma categoría disputaron sus respectivos encuentros. El equipo de LaLiga Genuine, también estuvo presente. Eso sí, el fútbol no fue el único deporte que se pudo disfrutar. El hockey y el atletismo también tuvieron su lugar en la zona contigua del edificio de Gorabide.

Asimismo, hubo una parte con deporte adaptado para que adultos y niños se pusieran en la piel de deportistas con discapacidad.

Magia, risas y espectáculos

No todo fue deporte porque los txuri-urdin disfrutaron a su vez de colchonetas, camas elásticas, hinchables, un futbolín humano, un toro mecánico y zonas de bar para poder hidratarse. Los payasos Txirri, Mirri eta Txiribiton hicieron reír a todos y un mago dejó con la boca abierta a los presentes con sus increíbles trucos. Go!azen despidió la jornada con una actuación a lo grande. Además, los que acudieron se pudieron montar en el autobús oficial de la Real Sociedad y descubrir cómo es por dentro el vehículo en el que viajan sus ídolos.