Real Sociedad

Remontada de prestigio para mantener el sueño

JOSÉ MARI LÓPEZ

La Real se regala el mejor partido para conservar las opciones de ser séptimo hasta la última jornada

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

La Real redondeó su mejor fin de semana en años poniendo la guinda al título copero del equipo femenino con una goleada ante el aún vigente campeón de Europa después de remontar el gol de Brahim. Puede que haya hecho muchas cosas mal esta temporada, pero el ejercicio de orgullo, compromiso y entrega que ha demostrado después del golpe ante el Villarreal es digno de resaltar. Solo el blanquiazul ha sumado los nueve puntos desde entonces, lo que le permitirá jugarse el último billete europeo en Cornellá. No lo tiene fácil porque el Espanyol está en la misma pelea y necesita ganar y que el Athletic pierda en el Pizjuán, pero ha conseguido llegar con vida hasta aquí y va a morir en el intento.

Después de un año de tantos sinsabores, Anoeta disfrutó de una tarde mágica en la que los suyos le regalaron el partido más especial. Porque es verdad que el Real Madrid no está para muchos trotes, pero no es menos cierto que un equipo de su calidad te la puede liar en cualquier momento. No hay más que ver la puesta en escena que tuvo. Pero los realistas sabían lo que se jugaban y a cada contrariedad respondieron con determinación. Les dio igual el 0-1, el gol anulado por el VAR a Oyarzabal o el penalti fallado por Willian José, porque fueron una máquina de atacar y hacer ocasiones. A los tres goles marcados, hay que añadir otro que lo pareció, un penalti fallado y dos remates más a los palos. Y eso con un once de 24 años en el que es una gozada ver brillar a Oyarzabal, Zubeldia, Aihen, Barrenetxea y Merino, futbolistas con toda la carrera por delante. Los dos últimos marcaron y el goleador restante fue un Zaldua que convirtió su carril en una autopista hacia el cielo para ganar un balón llovido de arriba a Marcelo y completar la remontada.

Después de sumar nueve puntos en tres jornadas y recuperar a Illarramendi y Januzaj, la Real llega en el mejor momento a jugar su final particular. No depende de sí misma, pero mientras hay vida hay esperanza. Cosas más difíciles se han visto.

Brahim adelantada al Madrid

El cuadro blanco arrancó mejor con una presión muy adelantada sobre la salida de balón realista que neutralizaba las intenciones locales. Imanol había dado continuidad al equipo de las últimas semanas, con las únicas novedades de Zubeldia y Llorente por los lesionados Sangalli y Aritz. Zubeldia regresó a la posición de 'cuatro', adelantando Merino la suya a la de interior derecho. Al azkoitiarra le costó soltarse y deshacerse de ese 'pressing' blanco que le impedía girarse para liderar el ataque.

3 Real Sociedad

Rulli, Zaldúa (Januzaj, min. 68), Moreno, Llorente, Aihen, Pardo (Illarramendi, min. 77), Merino, Zubeldia, Oyarzabal, William José y Barrenetxea (Juanmi, min. 86).

1 Real Madrid

Courtois, Carvajal, Vallejo, Nacho, Marcelo, Casemiro, Kroos, Isco (Modric, min. 56), Asensio (Vinicius, min. 76), Benzema y Brahim (Lucas Vázquez, min. 65)

árbitro
Martínez Munuera (Comité valenciano). Expulsó a Vallejo y amonestó a Carvajal, Zubeldia y Casemiro.
Incidencias
Partido de la jornada 37 de Liga disputado en Anoeta ante 27.322 espectadores.

Ello hizo que mientras que la Real tenía problemas para atravesar el centro del campo, el Madrid jugara cerca de Rulli. Tanto que para el minuto seis ya se había adelantado en el marcador en una arrancada de Brahim desde atrás que no pudo frenar inicialmente Merino ni luego Llorente, al que dejó sentado antes de superar en el remate final a Rulli. El argentino dejó libre el primer poste por el que le coló el balón el escurridizo atacante blanco.

La Real se libera de sus ataduras

Nunca es bueno encajar un gol, pero el tanto en contra espoleó a una Real que desde entonces borró a su adversario del campo con un fútbol eléctrico y vertical. Zubeldia se liberó hacia arriba con la complicidad de Pardo; Zaldua y Aihen se adueñaron de los carriles, Barrenetxea fue un incordio para la zaga rival con su movilidad, Merino creó mucho peligro en tres cuartos y Willian José y Oyarzabal estuvieron inspirados.

Enseguida pudo empatar Merino después de una arrancada de Zaldua y un buen pase interior de Barrenetxea. El navarro quiso asegurar y Courtois agarró su disparo. El belga tuvo que volver a actuar para neutralizar un disparo a la media vuelta de Oyarzabal tras centro de Aihen.

La Real era un vendaval y ya para el minuto 21 debió haber empatado. Zaldua volvió a escaparse en ataque, se la dio a Merino que colgó un centro a pie cambiado para el desmarque de Oyarzabal. La jugada terminó con un disparo de Zaldua que el eibarrés desvió a la red pero Martínez Munuera anuló la jugada a instancias del VAR por un muy dudoso fuera de juego.

Merino enciende la mecha

En cualquier otra situación esa circunstancia hubiera hecho mella en la Real, pero hoy no. Encorajinada por la injusticia, marcó en la siguiente jugada después de un pase hacia adelante de Zubeldia, una dejada de espalda de clase de Willian José y una definición de artista de Merino, el fichajazo del pasado verano.

El Real Madrid quiso responder con un remate desviado de Benzema y una gran oportunidad de Isco a pase del francés. Pero ahí achicó bien Rulli para evitar el 1-2. Una jugada clave que lanzó a los suyos. Porque la respuesta fue un centro de Zaldua desde la derecha para el cabezazo del otro lateral, Aihen, apareciendo por el flanco contrario. Carvajal salvó de cabeza bajo palos. Antes del descanso Vallejo vio la roja tras impedir con la mano el gol de Willian José y la jugada le salió bien, porque el brasileño falló el penalti. Pero la Real no arrojó la toalla.

Una apisonadora tras el descanso

Imanol corrigió los desajustes defensivos en el flanco derecho fijando a Zubeldia en las vigilancias sobre Brahim para que el Real Madrid no contragolpeara y, a partir de ahí, todo vino rodado. Zubeldia, Aihen y Merino avisaron con otros tantos disparos peligrosos desde fuera del área hasta que Zaldua sacó petróleo de un cambio de orientación de Pardo a la espalda de Marcelo. El brasileño se durmió y el donostiarra le robó la cartera.

Con la fiesta desatada Barrenetxea vivió su bautismo goleador en Primera tras resolver de primeras un remate de Oyarzabal que había escupido la madera. El triunfo estaba asegurado y no fue más amplio porque el poste volvió a repeler otro disparo de Januzaj. Daba igual. La victoria era txuri-urdin.

Más sobre el Real Sociedad 3 - Real Madrid 1