Real Sociedad

La Real sigue perdiendo fuelle

Gerard Moreno cabecea a gol el centro de Cazorla./José Mari López
Gerard Moreno cabecea a gol el centro de Cazorla. / José Mari López

Otro gol encajado por arriba en el minuto 85 vuelve a sembrar la decepción en Anoeta | La derrota fue demasiado castigo para un partido de empate, pero cuando no eres un equipo fiable cualquier situación acaba por superarte

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

Decían que las pistas de Anoeta nos quitaban diez o doce puntos por temporada. Pues menos mal que las eliminamos a tiempo, porque si no a estas alturas estamos como el Huesca. Porque los números como local son insostenibles, por muchas bajas que tengamos. Seis victorias en 17 partidos acaban por dejar en casa al aficionado más optimista y no es de extrañar que Anoeta se parezca cada día más a Cornellá, y no por los asientos azules. Ya me entienden.

Es inconcebible que de los siete equipos que están peleando por la permanencia, la Real Sociedad solo haya ganado en casa al Celta. Villarreal y Valladolid se han llevado los tres puntos, y el resto –Rayo, Huesca, Girona y Levante– ha puntuado. Conseguir siete puntos de 21 posibles ante los peores de la categoría esta temporada no es de recibo. Digan lo que digan. Y el problema es que cuando vienes haciéndolo tan mal, el catálogo de las excusas hace tiempo que se consumió. Y cuidado, porque Getafe y Real Madrid todavía tienen que pasar por aquí y no veo manera de meterles mano.

0 Real Sociedad

Rulli; Zaldua, Navas (Le Normand, min. 76), Aritz, Muñoz (Theo Hernández, min. 73); Rubén Pardo (Barrenetxea, min. 71), Sangalli, Merino; Juanmi, Willian José, Oyarzabal.

1 Villarreal

Andrés Fernández; Mario Gaspar, Álvaro, Funes Mori, Quintilla (Cáseres, min. 82); Samu, Iborra, Santi Cazorla, Fornals; Ekambi (Pedraza, min.71), Bacca (Gerard, min. 46).

gol:
0-1, min. 84: Gerard Moreno.
árbitro:
Munuera Montero (Comité Andaluz). Amonestó a Navas, Oyarzabal, Funes Mori, Toko Ekambi.
incidencias:
Partido de la trigésimo cuarta jornada de la laLiga Santander. 20.060 aficionados acudieron al estadio de Anoeta. Fuerte pitada al final del encuentro para los realistas.

En lo que respecta al partido en sí, poco se puede decir. La Real Sociedad no mereció perder, tampoco ganar, pero cuando tienes a un equipo cogido con alfileres cualquier circunstancia termina por tumbarte. Que sí, que tenemos futuro, ya lo sé, pero el presente está cabreando al personal y la marea sigue subiendo. Les decía en la previa del partido que sin Llorente, Illarramendi, Zubeldia, Zurutuza y Januzaj, el objetivo no era ganar sino competir. Un empate no nos hubiera sacado de pobres, es verdad, pero la derrota demuestra que volvió a fallar algo. El enésimo tanto encajado tras una acción a balón parado sacó a la luz todas las miserias en el peor momento. Cuando no había tiempo para nada más.

Lo que no puede ser es que la Real Sociedad tenga que sostenerse en Zaldua, Aritz, Aihen, Oyarzabal y Sangalli, que fue el más destacado. Rulli colaboró con dos buenas manos, Merino hizo lo que pudo en un puesto en el que hacía tiempo que no jugaba y Willian José y Juanmi, las grandes esperanzas en una noche así, estuvieron desaparecidos. Para colmo, Navas tuvo que pedir el cambio por el enésimo problema muscular en la plantilla, una constatación de que cuando algo puede salir mal, sale peor. Que termine esto cuanto antes, por favor.

Sin sorpresas en el once

Imanol no tenía mucho margen de maniobra para confeccionar la alineación, de forma que el once respondió a lo esperado. Con Rulli en la portería, apostó por tocar lo menos posible la retaguardia y la vanguardia. Atrás el único cambio fue obligado, al entrar Raúl Navas por el lesionado Llorente. Zaldua, Aritz y Aihen, que se ha asentado en el lateral izquierdo, completaron la línea. En la delantera se mantuvieron los tres mosqueteros, Oyarzabal, Willian José y Juanmi, aunque no se les vio. Fue en la medular donde tiró de los tres centrocampistas sanos de la plantilla para formar con Merino, Pardo y Sangalli, de forma que con respecto al equipo del Camp Nou había solo dos novedades pero significativas, al faltar Llorente y Zubeldia, dos de los que venían siendo destacados en las últimas jornadas.

Primera parte de tanteo

En los primeros 45 minutos sucedieron muy pocas cosas en ambas porterías. Entre que el Villarreal tampoco está para muchos trotes y la Real Sociedad tenía un serio problema en la zona de creación sin sus habituales, Rulli y Andrés fueron dos espectadores más hasta el descanso. De hecho, apenas tuvieron que mancharse los guantes. Porque solo Willian José desde lejos, y sin encontrar portería, lo intentó con cierta intención. Sí acertó entre los tres palos Sangalli en un remate de zurda al cuarto de hora tras una buena combinación por dentro con Merino y Oyarzabal, pero Andrés no tuvo problemas para blocarlo. Era el reflejo de dos equipos que han firmado una temporada muy por debajo de sus expectativas.

La Real Sociedad trató de tener más el balón pero sin encontrar profundidad. Daba la impresión de que era una forma de defenderse de un Villarreal que aprovecha cualquier recuperación para montar la contra con la velocidad de Samu, Ekambi y Bacca. Así que había que estar atentos también a no regalar balones en la zona ancha, por lo que si juntamos esa precaución a la ausencia de un organizador claro, se puede entender el poco juego que se vio.

Las claves

Respeto:
Ambos equipos se cuidaron de que el rival pudiera contragolpear y apenas hubo situaciones de gol.
Desaparecidos:
Oyarzabal, Willian José y Juanmi estuvieron poco afortunados y la Real no metió el miedo a Andrés.
Estrategia:
Otra acción a balón parado acabó suponiendo la pérdida de un punto y llueve sobre mojado

De hecho, el que más se dejó notar fue Sangalli, que hacía daño a la espalda de Cazorla y tenía libertad para bajar a recibir y romper la presión adelantada amarilla. El donostiarra era el único jugador eléctrico entre el universo diésel blanquiazul. Porque el resto era incapaz de cambiar de ritmo y los únicos que podían hacerlo, los tres de arriba, carecían de movilidad para recibir en condiciones. Oyarzabal apenas pudo encontrar huecos para generar algo por dentro.

De nuevo gol encajado de córner

Tras el descanso la Real Sociedad estuvo mejor –tampoco era difícil– y jugó más en campo contrario frente a un Villarreal que se fue conformando con el empate. Merino retrasó su posición para repartir juego, Sangalli percutió bien por zonas interiores y Aihen se estiró en alguna ocasión para centrar algún balón con peligro. Oyarzabal, en un remate con la puntera que salvó Andrés, y Juammi, en disparo que desvió Álvaro, pudieron marcar, así como Samu en una contra que acabó con lucimiento de Rulli en la estirada.

Cuando el empate a nada reflejaba lo visto sobre el campo, el Villarreal forzó un córner en un contragolpe que Cazorla, al segundo intento, metió al área para que Gerard Moreno le ganara la partida a Aritz. Triste epílogo a un triste partido.