Real Sociedad

Real Sociedad - Getafe: la roja a Llorente fue una losa muy pesada

Mikel Oyarzabal se lamenta de una jugada fallada este domingo en Anoeta./Arizmendi
Mikel Oyarzabal se lamenta de una jugada fallada este domingo en Anoeta. / Arizmendi

El cuadro realista no sabe defender su renta con diez jugadores y sucumbe en dos centros laterales

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

Menudo bajón. Qué poco dura la alegría en casa del pobre. Visitamos el Pizjuán soñando con el liderato y ahora, después de caer en Sevilla, resulta que el Getafe asalta ese Reale Arena que creíamos inexpugnable. De repente, ese cielo azul y despejado que se abría sobre el horizonte realista amanece hoy lleno de nubarrones tras este inesperado tropiezo. Ya se sabía que el cuadro de Bordalás no iba a ser un rival sencillo, pero después del golazo de Merino nada más arrancar el partido nadie esperaba tan cruel desenlace. Pero así es el fútbol de alto nivel, ese al que quizás hemos faltado al respeto en las últimas semanas pensando que éramos los reyes del mambo y que muy pronto nos ha devuelto a la realidad.

No se puede explicar la derrota sin esa absurda expulsión de Llorente que dejó a sus compañeros en inferioridad numérica durante 41 minutos, contando el descuento, y que redujo sus opciones frente a un adversario que siempre se mostró peligroso. Un manotazo en una disputa con Damián ya le cargó pronto con amarilla y cuando juegas al límite acabas quemándote. Nada más iniciada la segunda mitad un balón en largo del Getafe cambió el partido. Y ahí cometió dos graves errores. Primero no tiró la línea para dejar en fuera de juego a Mata. Se quedó enganchado y en la disputa con éste se resbaló y cuando vio que se marchaba solo hacia Moyá cortó el balón con el brazo con la consiguiente expulsión. Una acción que no se corresponde a un central de su condición internacional y que mediatizó un encuentro en el que la Real mandaba en el marcador. A partir de ahí todo fue diferente.

Una Real muy vertical toma ventaja pronto, pero no acierta a marcar el segundo gol en la primera parte

Demasiado valientes

La historia del partido se concentró en esa segunda parte en inferioridad, donde los de Imanol no pudieron gestionar esa ventaja para sumar al menos un punto. Ahora, desde una perspectiva más fría, el punto hubiera sabido a gloria. Pero ahí abajo, a 200 pulsaciones por minuto, los realistas se jugaron su suerte en una ruleta rusa a todo o nada. Tocó irse de vacío, pero este equipo no estaba ayer preparado para firmar armisticios en plena batalla y murió con las botas puestas. Una actitud loable y heroica a la que poco se le puede achacar.

Con diez jugadores Imanol dio entrada a Zubeldia para jugar de central y retiró del campo a Willian José, con el objetivo de correr las contras con Portu y Oyarzabal y mantener en el centro del campo a Guevara, Merino y Odegaard. Resulta curioso que en dos jornadas consecutivas dos problemas con un central se hayan saldado metiendo a Zubeldia, más centrocampista. En Sevilla Le Normand estaba en el banquillo. Esta vez ni eso, así que el azkoitiarra era la alternativa más fiable para recomponer las líneas.

Para entonces el Getafe ya estaba lanzado en busca del empate. Ya lo había advertido Gica Craioveanu en una entrevista a este periódico el jueves, cuando dijo aquello de que no creía que el partido europeo en Krasnodar le fuera a pasar factura. También Imanol había avisado en el mismo sentido. Bordalás solo repitió tres jugadores en el once: Cabrera, Fayçal y Nyom. Y este se quedó en el descanso en los vestuarios. Mata, autor del empate, ni viajó a Rusia y Maksimovic, el que hizo el 1-2, solo jugó seis minutos el jueves. Damián, asistente en el 1-1, y Djené tampoco jugaron y Cucurella, clave en el segundo, apenas lo hizo durante 14 minutos. Así que eso de encontrarnos con un rival cansando no se correspondió con la realidad.

Con diez y 1-1, los realistas se lanzan a por el triunfo. Portu la tuvo, pero pagaron el esfuerzo al final

Más bien fue todo lo contrario

El Getafe, fiel a su estilo, cortó el juego de la Real a base de continuas interrupciones con faltas o simulaciones de ellas, llevando el partido a su terreno. González Fuertes, un árbitro que lo pita todo -hasta un fuera de juego de saque de banda- fue su cómplice ideal. Así que cuando se vio en superioridad numérica el cuadro madrileño se lanzó a tumba abierta hacia la remontada.

Problemas en los centros laterales

En el descanso Bordalás dio entrada a Kenedy, que con su velocidad hizo daño a Zaldua por su flanco. Pero donde se rompió el partido fue en la incapacidad txuri-urdin para neutralizar los centros laterales del Getafe. Con diez la Real tenía que dejar libres las bandas para juntarse por dentro, pero luego resolvió mal los duelos en el área. En el 1-1 Monreal estira la línea para presentar oposición al centro de Damián y Zubeldia sigue sus pasos sin que sea un rival el que le saque de zona. Guevara le hace la cobertura, pero Mata le gana con facilidad en el salto. No hay necesidad de sacar al primer central de sitio y ahí surge un desequilibrio que resultó letal.

En el segundo gol, Cucurella centra rápido ese balón al área que va pasado. Mata lo caza en el segundo poste para volver a ponerlo adentro. Hay nuevamente superioridad blanquiazul en el área pequeña, pero nadie acierta a despejar -Zubeldia no termina por decidirse- y Maksimovic remata a placer tras dejada de Ángel. Dos errores que costaron caro.

El cuadro realista no supo neutralizar dos centros de Cucurella y Damián que acabaron dentro

Ocasiones antes del descanso

En realidad la Real perdió su gran oportunidad en la primera parte. No tardó mucho en ponerse en ventaja con ese golazo de Merino tras una jugada espectacular iniciada por el navarro. Se apoyó en Guevara, este abrió a Zaldua, Odegaard se llevó a su par a banda y Portu rompió a la espalda de Cabrera. El centro del murciano fue cabeceado por Merino llegando desde atrás. Un gol de videojuego.

Después, el Getafe trató de frenar con artimañas la velocidad de una Real que en cuanto superaba la primera línea de presión rival llegaba a portería con facilidad gracias a su verticalidad. Soria salvó el 2-0 a disparo de Oyarzabal tras pase de Willian José. El eibarrés también conectó un remate en el segundo poste a centro de Zaldua, Willian José lo intentó con un disparo potente pero elevado y después la volvió a tener Oyarzabal tras un envío de Zaldua desde la derecha. Incluso le fue anulado un gol a Monreal por fuera de juego de Portu. Ahí, con el rival contra las cuerdas, no pudo hacer la Real el segundo, algo que luego pagaría tras la expulsión de Llorente. Ahora toca rehacerse en este parón, porque seguimos en puestos europeos y la cosa pinta bien.

1 Real Sociedad

Moyá; Zaldua, Aritz, Llorente, Monreal; Guevara (Isak, min. 71), Merino, Odegaard; Portu (Barrenetxea, min. 79), Willian José (Zubeldia, min. 57) Oyarzabal.

2 Getafe

David Soria; Damién, Djene Cabrera, Nyom (Kenedy, min, 46); Jason (Timor, min. 80), Maksimovic Fajr, Cururella; Molina (Ängel, min. 63) y Mata.

árbitro:
González Fuertes (Comité Asturiano). Expulsó a Llorente en el minuto 53 por doble amonestación. Tarjeta amarillas a Mata, Damián, Fajr y Cabrera.
goles:
1-0, min. 5: Merino. 1-1, min. 68: Mata. 1-2, min. 89: Maksimovic.
incidencias:
30.153 espectadores en el Reale Arena. Terreno rápido por las lluvias caídas durante el día y algún chubasco durante el encuentro.