Real Sociedad

Real Sociedad-Atlético: ¿A que este cuento aún no ha acabado?

mikel oyarzabal atletico de madrid
Los jugadores de la Real Sociedad celebran uno de los goles del partido. / LOBO ALTUNA

La Real Sociedad de Imanol sigue imparable y desarbola con un fútbol vertical y lleno de velocidad a la mejor defensa del campeonato. Januzaj, Willian José y Juanmi demuestran la enorme pegada que tiene la Real arriba y que no se había visto hasta ahora

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

Yo ya tengo entrenador para la próxima temporada. La Real Sociedad, no sé. Quiero uno que esté por formar y que tenga un poco de vanidad para darse cuenta de que vale para esto. Que ser humilde está bien pero tanto... Lo de Imanol es increíble. ¿Qué les has dado a los chicos? Porque sabemos que es el mismo equipo por las camisetas blanquiazules que visten. Que si no, cualquiera les reconoce. Diez puntos en cuatro partidos, nueve goles a favor, ninguno en contra cuando antes nos hacía tres el Lleida en media hora, un fútbol lleno de velocidad y verticalidad, una defensa de granito... Que me pellizquen, porque si no lo veo no lo creo.

Anoche le metimos tres al mejor portero del mundo. A un Atlético que había dejado la portería a cero en veinte jornadas y que no pudo contener la avalancha txuri-urdin. Su defensa parecía un queso Gruyère por el que se colaba Januzaj -menudo espectáculo lo del belga-, Canales, Willian José y qué decir ya cuando salió Juanmi. Dos jugadas y las dos a la cazuela. En la primera definiendo de cuchara al estilo Raúl y la segunda, clavándola de cabeza a la escuadra. De repente vemos que esa pegada que se nos presuponía desde agosto es real porque cada uno hace lo que debe. El central, defender. Los laterales, frenar a los extremos y, si eso, subir de vez en cuando al ataque. Illarramendi, ordenar y organizar. Canales, dar pausa en campo contrario. Willian José, fijar a los centrales y facilitar la llegada de segunda línea. Y ahí Januzaj y Oyarzabal se están poniendo las botas. Ayer el eibarrés ofreció más trabajo que brillo, pero el exjugador del Manchester United dio un recital de fútbol moderno.

Es incomprensible que hasta ahora hubiera desempeñado un rol secundario con la clase y el talento que atesora. Ha bastado que el oriotarra le haya dado confianza -y unas buenas broncas en la primera semana de entrenamientos- para que parezca un futbolista venido de otro planeta. Ayer se rió a la cara de Vrsaljko, de Saúl y hasta de Koke, que salió trasquilado cada vez que fue en la ayuda de sus compañeros. Lo mismo sirve para desbordar en ataque estático, para liderar el contragolpe que para filtrar el último pase al espacio.

La guinda la pusieron los delanteros. Willian José abrió el marcador con un cañonazo que le acerca al Mundial. A Sylvinho se le acabarían las hojas de su libreta tomando notas del '12' blanquiazul. Y de Juanmi qué más se puede decir. Presenta el mejor promedio goleador de la Liga en relación a los minutos jugados y ahora que vuelve el domingo a Málaga es de esperar que siga la fiesta. Ya ven qué rápido cambian las cosas en el fútbol. Ahora resulta que la temporada se nos va a hacer corta.

3 Real Sociedad

Rulli, Elustondo, Raúl Navas, Héctor Moreno, De la Bella, Illarramendi, Rubén Pardo (Zurutuza, min. 64), Januzaj, Canales, Oyarzabal (Juanmi, min. 72) y Willian José (Bautista, min. 88).

0 Atlético de Madrid

Oblak, Juanfran (Vitolo, min. 54), Savic, Godín, Vrsaljko, Correa (Fernando Torres, min. 46), Saúl, Thomas (Gabi, min. 75), Koke, Griezmann y Gameiro.

goles:
1-0, min. 27, Willian José. 2-0: min. 79, Juanmi. 3-0: min. 92, Juanmi.
incidencias
Partido correspondiente a la 33ª jornada de Liga, disputado en Anoeta ante 21.404 espectadores. Koke alcanzó los 250 partidos en Liga con el Atlético.
árbitro:
Alberola Rojas (Comité Castellano-Manchego): Amonestó a Juanmi.

Respeto entre ambos equipos

Con tres partidos en nueve días, se esperaba que Imanol hiciese cambios en el once, de forma que entraron cuatro futbolistas que no jugaron en Las Palmas. A la portería regresó Rulli una vez recuperado del esguince de ligamento posterior de la rodilla que sufrió en Salzburgo y que le ha mantenido dos meses en el dique seco. En defensa Imanol tocó tres de las cuatro posiciones. No se notó nada. Con Aritz fijo en el lateral derecho, entraron Héctor Moreno y De la Bella por Llorente y Kevin, mientras que Navas cambió su ubicación en el eje de la zaga del flanco izquierdo al derecho para manejarse a pierna natural.

En el centro del campo la novedad fue la inclusión de Rubén Pardo en detrimento de Zurutuza junto a Illarramendi, con lo que el riojano firmó su segundo partido consecutivo en Anoeta tras el del Girona. En las cuatro posiciones de vanguardia no hubo cambios, con Januzaj y Oyarzabal en las esquinas, Canales de enganche y Willian José como referente arriba. Menos mal, porque fueron los artífices de destrozar al Atlético.

Ambos contendientes salieron con respeto -a Simeone ya le hemos pintado tres veces la cara en los últimos cuatro años en Anoeta y venía con la mosca detrás de la oreja-. Los dos replegados sin balón y tratando de conservarlo con posesiones largas y pases fáciles que no les expusieran al contragolpe rival. Por eso los espacios a la espalda de la defensa contraria no existieron. Al menos en la blanquiazul.

La Real Sociedad llevó la iniciativa desde el principio pero sin arriesgar. Siempre dejó a dos mediocentros bien posicionados, alternándose en esta función Pardo y Canales, y buscó pases por dentro que pudieran agrietar el sólido entramado defensivo colchonero. En este contexto emergió con fuerza la figura de Januzaj, que trajo loco a Vrsaljko y Saúl, yéndose de ellos una y otra vez. En uno de esos llegó el 1-0. Illarramendi leyó bien un pase de Thomas y lo interceptó evitando la contra del Atlético. Como siempre debe hacer todo recuperador, enseguida cedió a un compañero. Lo hizo a Januzaj y este llevó hasta línea de fondo a Vrsaljko. Ahí se buscó el espacio suficiente para rasear un centro hacia atrás al punto de penalti, donde Willian José se separó lo suficiente de los centrales para sacar su fusil y batir a Oblak.

Recital al contragolpe

La Real Sociedad se ponía en ventaja y debía evitar que los de Simeone explotaran sus principales armas: la estrategia y el contragolpe. La segunda la neutralizó a la perfección y en la primera sufrió tres cabezazos de Godín, Vrsaljko y Torres que confirmaron la fortaleza aérea colchonera.

Pero fue el cuadro blanquiazul el más listo, ya que mató al Atlético dándole a probar de su propia medicina: repliegue y contragolpe. Con las líneas juntas y en campo propio, se cansó de robar balones en el tramo final y lanzar el contragolpe con Canales, Januzaj y Zurutuza, y un Willian José que juega de espaldas a las mil maravillas. Fueron dos goles más los que cayeron pero supieron incluso a poco dado el recital que ofreció la Real a la contra. ¿A que este cuento aún no ha acabado?

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