Januzaj y Aritz Elustondo celebran el tanto del belga, el 0-2 que sentenciaba el duelo./Jose mari lópez

Januzaj y Aritz Elustondo celebran el tanto del belga, el 0-2 que sentenciaba el duelo. / Jose mari lópez

Osasuna 0 - 2 Real Sociedad La Real Sociedad sigue mandando en Liga

El equipo txuri-urdin se mantiene en el primer puesto del campeonato gracias a un triunfo costoso y meritorio en el campo de un batallador Osasuna

Mikel Madinabeitia
MIKEL MADINABEITIA

La Real Sociedad se ha llevado tres puntos de oro del campo de Osasuna gracias a dos tantos marcados por Mikel Merino y Januzaj, de penalti. La victoria permite a la Real recuperar el liderato -aunque ha disputado un partido más que el Real Madrid- y prolongar el buen momento que vive el club, inmerso en competición europea e ilusionando a todo el territorio guipuzcoano. Con la brillante gestión de Jokin Aperribay al frente y el liderazgo sereno de Imanol Alguacil sobre el terreno de juego, los jugadores de la Real Sociedad están jugando con pasión, convicción y entrega para deleitar a los suyos cuando el rival permite lucirse pero también cuando hay que bajar al barro, como en noches como ésta. En Pamplona hay que dejar el esmoquin en el vestuario y sacar el mono de trabajo. Pues la Real sabe jugar a una cosa y a la otra. Por algo es la Real. Por algo es el líder.

Los realistas han tenido la suerte a favor en el primer tanto, ya que el disparo de Merino ha entrado en la portería tras pegar en un jugador rojillo y despistar a Sergio Herrera, pero lo cierto es que ha sido una gran acción colectiva de los txuri-urdin sacando el balón desde atrás. Una jugada en la que han intervenido muchos futbolistas de la Real y que ha servido para amarrar un triunfo en un feudo donde nadie regala nada. Era el minuto 72.

Diez minutos más tarde de abrir la lata, Januzaj se ha internado con decisión en el área osasunista y ha provocado un penalti. El belga no ha fallado desde los once metros y la Real ha marcado tierra de por medio. El 0-2 ha sido demasiada losa para un Osasuna voluntarioso, sí, pero carente de ideas para sorprender a los Aritz, Le Normand, Remiro y compañía.

Mucha táctica

Lo cierto es que ha sido un partido trabado, táctico, de mucho oficio, en el que los entrenadores han dejado su sello y sabían cómo frenar a su oponente. Tanto Alguacil como Jagoba Arrasate han jugado sus bazas. Y ello ha provocado que el encuentro haya sido áspero. Más de estrategia que de acción. Valga como dato asombroso que el primer disparo a puerta del partido ha sido en el minuto 67, de Osasuna, en una contra que ha detenido Remiro. Antes, la Real ha dispuesto de una buena ocasión en las botas de Isak, pero su remate se ha ido arriba.

La primera parte ha sido aún más igualada. Era previsible que los de Jagoba Arrasate salieran apretando para poder robar y crear peligro. La Real, a pesar de que ha cometido algún en error en iniciación,  ha minimizado bastante los riesgos. Isak ha estado muy bien cubierto por la zaga rojilla y Silva, el mago capaz de sacar algún truco de la chistera, no conseguía hallar una salida al laberinto.

La emoción estaba guardada para el segundo tiempo, en el que la Real, más enchufada, ha impuesto su poderío. Su mayor pegada. Su mayor ambición. Porque en este equipo juega Merino. Porque juega Silva. Porque juega Januzaj. Zubimendi. Barrenetxea. Portu. Porque la Real tenía que ganar para mantenerse en el liderato. Y así ha sido. 0-2 en Pamplona y a seguir mandando en Liga.