Real Sociedad

Odegaard da el triunfo a la Real Sociedad

Los jugadores de la Real Sociedad celebran el tanto de Odegaard. /Roque Martínez
Los jugadores de la Real Sociedad celebran el tanto de Odegaard. / Roque Martínez

Una rápida contra en el minuto 83 entre el noruego y Portu hace justicia a una Real que fue superior al Mallorca

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZEnviado especial a Palma

El guion era muy parecido al de la semana pasada, con una Real Sociedad con el monopolio del balón y un rival replegado a la espera de buscar la contra. La diferencia, claro, es que el Mallorca no cuenta con Rodrigo, Gameiro, Soler y Guedes para las transiciones ofensivas. Aun así creó peligro con la potencia de Lago Junior cuando cruzó a campo contrario.

La Real tenía dos problemas. El primero era que le costaba robar alto. El Mallorca resolvía bien la salida de balón haciendo un cuatro contra tres atrás con los dos centrales –Valjent y Raíllo– y los dos mediocentros, Bebe y Sevilla. Ese blanquiazul de menos que había en esa zona, o que llegaba tarde, obligaba al equipo a correr hacia atrás. El segundo, que no generaba lo suficiente desde lo posicional para combatir el sistema defensivo balear. La zona para atacar estaba clara: el flanco izquierdo balear, donde Lago y Lumor sufren atrás. Pero faltó precisión en el último pase de Zaldua y de Odegaard en las dos ocasiones en las que penetró por ese flanco.

Illarramendi saca la chistera. Conforme el partido avanzaba y las piernas pesaban hizo su aparición el de Mutriku para explotar su capacidad de pase al espacio ante un rival que no se podía pasar todo el partido corriendo sin balón. Dos exquisiteces suyas ya debieron haber adelantado a la Real antes del descanso. En la primera, en el minuto 40, lanzó por dentro a Januzaj cuyo centro no pudo ajustarlo Oyarzabal de cabeza entre los tres palos. Y en la última acción del primer tiempo, la conexión entre Illarramendi y Oyarzabal no necesitó de intermediarios. El de Eibar ganó la espalda a la defensa, Illarra le puso el balón y solo la salida de Reina, tocándolo ligeramente, evitó que entrase, yendo a morir a la cepa del poste.

Portu e Isak le dan otro ritmo. En la segunda parte no varió mucho el panorama. La Real seguía insistiendo en acumular jugadores por su flanco derecho del ataque, con Odegaard como líder y Januzaj de secundario de lujo contra un Mallorca que daba por bueno el punto después de haber ganado en la jornada inaugural.

Las claves

Dominadores:
La Real volvió a maniatar a un rival que no tenía los jugadores del Valencia para correr a la contra
Consistencia:
El gran equilibrio defensivo hizo que el Mallorca no marcara en casa por primera vez en 33 partidos
Diferentes:
El desborde de Odegaard en el mano a mano y la rapidez de Portu e Isak dieron otro aire al equipo

Pero los de Imanol no encontraban el camino hacia el gol. Oyarzabal, siempre atento a romper al espacio, no era suficiente argumento para batir a Reina, aunque lo intentara por tercera vez tras un pase de Merino. Así que a falta de media hora el técnico dio entrada a Portu e Isak por Januzaj y Willian José y la Real ganó en profundidad. No en cantidad pero sí en calidad. Pasó a manejarse en un sistema de 1-4-4-2, con un cuadrado en el centro del campo, con dos mediocentros, Odegaard y Oyarzabal por dentro para fijar a sus pivotes, y Portu e Isak buscando las espaldas del central más alejado. La culminación a esta intención ofensiva llegó con la obra de arte del contragolpe del gol. Un tanto que hizo justicia a todo lo bueno que había hecho la Real Sociedad.

Más