Derbi vasco

El VAR ajusticia a una Real menor

Llorente y Alguacil charlan durante un entrenamiento./Félix Morquecho
Llorente y Alguacil charlan durante un entrenamiento. / Félix Morquecho

Le quita un penalti y le anula un gol que pareció serlo ante un Athletic más intenso. El conjunto de Imanol no ha sabido combatir la presión adelantada rojiblanca y apenas ha generado fútbol en campo contrario

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZBilbao

González Fuertes, probablemente el peor árbitro de Primera ahora que ya no está Iglesias Villanueva, ha sido el protagonista del derbi con dos decisiones polémicas en las que ha sacado fuera un penalti cometido sobre Zaldua y ha anulado un gol marcado por Isak. Había temor en el club tras la designación del asturiano al frente del VAR y la previsión se quedó corta. Tampoco es que el cuadro blanquiazul mereciera mucho más, porque ha sido inferior al Athletic en un partido que este ha sabido llevar a su terreno, pero esas dos jugadas son lo suficientemente determinantes en el resultado como para dejarlas pasar de largo.

Dicho esto, la Real Sociedad ha ofrecido una malísima imagen que no se corresponde con la apuntada en Mestalla y Mallorca. Deben ser pecados de juventud, porque la intensidad, la concentración y la fortaleza no se correspondieron a las exigibles a un partido de máxima intensidad. Y más cuando en San Mamés te esperan con los cuchillos afilados después de que los últimos siete años les hubieras pintado la cara en seis. La consecuencia ha sido un duelo desequilibrado de hombres contra niños que tuvo como desenlace la derrota y que tiene que servir para poner los pies en la tierra.

2 Athletic

0 Real Sociedad

Athletic:
Beñat (Unai López, min. 67), Ibai Gómez, (min. 74) y Aduriz (Williams, min. 86). No jugaron Herrerín, Unai Núñez, Balenziaga ni Gaizka Larrazabal.
Real Sociedad:
llarra (Portu, min. 37), Isak (Willian José min. 55), Sangalli (Januzaj, min 78). No jugaron Remiro, Gorosabel, Le Normand ni Zurutuza.
Goles:
1-0: Williams (min. 11), tras jugada de Capa y Muniain por la izquierda. 2-0: Raúl García (min. 38) desde fuera del área en un centro chut que sorprende a Moyá.
El árbitro:
Estrada Fernández. Del comité catalán. Asistido en las bandas por Alonso Fernández y García González. Amonestó a Raúl García y Córdoba, del Athletic y a Zaldua y Portu, por la Real.
Incidencias:
San Mamés Barria. 46.697 espectadores. Gran entrada.

Ganar en Mallorca había disparado la euforia y parecía que la Real Sociedad llegaba como favorita. Pero nada de eso. Aquí aún hay mucho camino por recorrer y defectos que pulir. Lo bueno de esta bofetada es que llega en la tercera jornada y que debe servir para aprender a ser más humildes. Lo malo ha saido la lesión de Illarramendi, que se retiró del campo lesionado con un importante problema en su tobillo izquierdo. Una de esas noches negras en las que todo lo que puede salir mal, sale peor.

Un mal Llorente regresa al once

Imanol solo introdujo una novedad respecto a las dos primeras jornadas de Liga, al dar entrada en el once a Llorente por Le Normand. Y el de Leganés ha estado horroroso. El resto del equipo no lo tocó, manteniendo a diez jugadores que han repetido titularidad desde el arranque de campeonato. El buen rendimiento que dio el cuadro blanquiazul en Valencia y Mallorca le animó a ello.

De esta manera, y con Moyá por tercera semana consecutiva bajo los palos, la Real Sociedad jugó en defensa con Zaldua, Llorente, Zubeldia, Aihen; Illarramendi, Merino y Odegaard en el centro del campo; con Januzaj en la derecha, Oyarzabal por la izquierda y un inédito Willian José como referente más adelantado.

Sometidos por la presión rival

El guion del partido no sorprendió a nadie. Que el Athletic iba a salir a apretar fuerte arriba era lo esperado. No así que la Real Sociedad cayera en la trampa y se quedara sin respuesta para combatir esa variante rojiblanca. Garitano mandó a cuatro hombres arriba sobre el saque de meta txuri-urdin. Los dos extremos, Muniain y Córdoba, y Raúl García y Williams. Y ahí se acabó el juego blanquiazul. Más impotencia, imposible. Ya podemos espabilar porque planteamientos de estos nos vamos a encontrar unos cuantos.

En corto ni Moyá ni Illarramendi pudieron hacer superioridad para jugar en amplitud con Zaldua y Aihen. Y en largo, nadie consiguió rascar algo por arriba. Conclusión: una Real a merced de un rival más agresivo y entregado en la presión.

Despiste en un saque de banda.

El cuadro se completó con un gol del Athletic en la primera aproximación. Un saque de banda fue suficiente para desarmar a toda la zaga guipuzcoana. Capa jugó rápido para la pared con Muniain y para cuando Aihen se enteró el portugalujo ya le había ganado la espalda. Y en el corazón del área Llorente y Zubeldia quedaron anestesiados mirando el balón para perder la referencia en la marca y para que Williams, más solo que la una, empujara a placer.

Había un mundo entre la tensión de unos y otros. Una Real blandita y superada ante un Athletic enrabietado. La acción del 2-0 fue un buen ejemplo de ello. Un disparo llovidito de Raúl García desde fuera del área con la zurda y un palmeo flojo de Moyá que más que desviar el balón lo introduce dentro de su marco.

Penalti y lesión de Illarramendi

En noches así la Ley de Murphy se muestra implacable. Porque en el único ataque realista de la primera mitad Córdoba cometió penalti a Zaldua sobre la línea del área. Tan claro lo vio el árbitro que pitó la pena máxima. Pero luego se arrugó y desde el VAR González Fuertes le corrigió. El catalán no se atrevió ni a ir a consultar el monitor.

Así que transformó un penalti en una falta lateral fuera del área. San Mamés se lo agradeció. Por si faltara algo más, Illarramendi sufrió una importante lesión en el tobillo izquierdo en un choque con Unai López que le obligó a abandonar el campo pasada la media hora. Sin el timonel del barco, Imanol colocó ahí a Merino, metió a Oyarzabal por dentro junto a Odegaard y dio entrada en el extremo a Portu. Pero como si nada. Nadie daba señales de vida.

Gol anulado a Isak

A un equipo sin fútbol lo único que podía rescatarle era algún golpe de suerte, algo difícil en una noche así. Pareció hacerlo en una falta botada por Odegaard en la que Iñigo se comió a Simón en su salida e Isak empujó a placer el duelo ganado por Merino a Yeray. Pero ni por esas. Un fuera de juego de esos inapreciables terminó por noquear a los de Imanol. O no les dejó regresar al partido. Quizás no lo habían merecido.

Partido para reflexionar cuando el Atlético tiene que visitar Anoeta en la próxima jornada y antes de despedir septiembre hay que visitar a dos rivales europeos como Espanyol y Sevilla. Si un Athletic te supera así solo con correr...

Las claves

Sin balón:
El Athletic apretó fuerte arriba de salida y una Real sin balón no supo qué hacer hasta el descanso
Errores atrás:
Un gol concedido en saque de banda y otro en el que Moyá pudo hacer más lanzaron a los locales
Inoperantes
La Real no encontró referentes en el centro del campo y así es imposible generar peligro arriba

Más