Entre desgracias y alegrías

AITOR LÓPEZ REKARTE

Otro aficionado con algún problema de salud que conmueve nada más pensarlo. Un abrazo para la familia. En lo que debería de ser una fiesta, hay veces que aparece lo peor.

Ambos equipos mermados por bajas sensibles se daban cita en un Reale Arena deseoso de seguir batiendo records. Y es que, solamente pensar en ocho partidos seguidos ganando es razón suficiente como para exaltar al aficionado y mantener enchufados a los jugadores. 26 tiene el Ajax, para el que quiera ahondar en efemérides.

Enfrente, un Mallorca que con (el vasco) Aguirre y esa manera de entender el fútbol tan particular está especializado en borrar de un plumazo las trayectorias de equipos que están en racha, como la Real. Pero este miércoles, nada más lejos de la realidad. Cuando estás ante algo grande da yu-yu, pero no se intuye que el equipo blanquiazul baje la velocidad de crucero.

Primer acercamiento de la Real Sociedad, con un pase a la espalda de la defensa por alto de David Silva para Kubo, que se ve obligado a meter la cabeza con cierto temor. Dominio de campo rival por parte de los donostiarras que se traducía en un corner donde el testarazo de Merino, inapelable, perforaba la red.

Solo pensar en ocho partidos seguidos ganados exalta al aficionado y mantiene enchufado al jugador

Más que en sistemas, por entrar en conceptos y en modelos observados, que para mí es más interesante: la Real, fiel a su presión tras pérdida y a un acoso a rival con saltos de marca que exige un gran estado de forma y los bermellones, por el contrario, realizando una tímida presión alta para luego defender en bloque bajo.

A nivel ofensivo los mallorquines rompiendo a la espalda con desmarques de ruptura y los realistas, con una clara vocación de combinar sin obviar la profundidad.

Primera señal de las intenciones de Rajkovic con un saque muy largo buscando la espalda de los centrales y confiando que la pinche Ángel. Susto para la parroquia local con el delantero de La Laguna, que parecía decir: no os vengáis muy arriba, que aquí estoy yo'. Las estadísticas nos dicen que cada uno tiene sus opciones. La cuestión sería: ¿quién es más capaz de aprovecharlas? De momento... la Real.

Comenzaba la segunda parte y seguía haciendo acto de presencia la lluvia, circunstancia que permitía conducciones agresivas de Mafeo, muy activo en todo momento, y alguna imprecisión que comprometía a las defensas como en el gol de Ndiaye que termina siendo anulado.

Buen equipo el Mallorca apretando hasta el final y con un jugador como Gallarreta que a mí, personalmente, me encanta.

Bendito uno cerismo para la Real, que despues de ver el resultado, debiera pensar en la buena gestión de minutos de sus jugadores para todo lo que se viene encima.