Real Sociedad

Y mientras todos descansan, Sola ataca

Sola hizo su debut con el dorsal 35. / ARIZMENDI
Sola hizo su debut con el dorsal 35. / ARIZMENDI

El donostiarra de 19 años se convierte en el séptimo canterano en debutar esta temporada con el primer equipo

Borja Olazabal
BORJA OLAZABAL

Una de las películas que está llamada a llevarse algún premio en la próxima ceremonia de los Oscar es 'Vice' (o 'El Vicio del Poder', como la han traducido). Llegar a lo más alto en según qué ámbitos no es solo cuestión de ser el mejor, también hay que tener suerte, o estar en el lugar adecuado en el momento oportuno, o ser el más listo.

Esta historia cuenta la vida de Dick Cheney, vicepresidente de Estados Unidos durante el mandato de George W. Bush. Imagínense, una auténtica alimaña que mandaba más que el propio presidente. Una persona que, para llegar a lo más alto, no tuvo ningún tipo de escrúpulo. Eso sí, lo hizo sin llamar la atención. Pasando desapercibido. Siendo un hombre callado.

La película acaba con una frase que habla de esta última característica de su personalidad. «Cuidado con el hombre callado. Porque mientras otros hablan, él observa. Y mientras otros actúan, él planea, y cuando finalmente descansan, él ataca».

Un paradón de Cuéllar evita que el lateral se estrene con un golazo de volea

En Gipuzkoa no nos caracterizamos por tener una personalidad agresiva, nadie diría de nosotros que somos alimañas. Pero sí que somos tranquilos. Incluso callados. Pero esta forma de ser también nos sirve para poder llegar a lo más alto. Que se lo digan a Álex Sola (Donostia, 1999), que sin levantar la voz, solo trabajando sin descanso en el filial en Segunda B y destacando como lo hizo en el partido de hace una semana contra el Sporting B en Zubieta, en el que pareció jugar contra niños con la exhibición que dio, ayer cumplió el sueño de todos los que alguna vez le hemos dado patadas a un balón.

Imanol, que le conoce bien, no dudó y le colocó como titular en el duelo ante el Leganés. Le convirtió en el séptimo canterano en debutar con la Real. Antes lo habían hecho Sangalli, Le Normand, Merquelanz, Barrenetxea, Roberto López y Aihen Muñoz.

Y Sola, a sus 19 años, saltó al verde de Anoeta como si lo llevara haciendo toda la vida. Sin miedos, sin nervios -al menos aparentemente- y dispuesto a disfrutar como lo venía haciendo en Segunda B. En Primera y con un 3-0, seguro que gozó mucho más.

A punto de marcar

No se habían cumplido quince minutos del partido y al lateral ya se había asomado en un par de ocasiones por el ataque realista. Y por si eso fuera poco, no dudó en pegarle al balón desde fuera del área tras un rechace para acabar una jugada como marcan los cánones del fútbol tradicional.

No era su cometido, seguro que Imanol le dijo que estuviera más preocupado en defender que en atacar, pero se tiró hacia arriba cada vez que tuvo ocasión. Formó una gran dupla con Januzaj, con quien fabricó desde la derecha el primer gol de la tarde. Y antes a punto estuvo de estrenarse por todo lo alto marcando un golazo, pero su voleón lo sacó Cuéllar con una buena mano abajo.

Sola parecía no estar, pero estaba siempre. Parecía que no iba a atreverse a subir y doblar a su par, pero lo hizo cada vez que vio ocasión. Una galopada suya debería haberle costado la segunda amarilla a Siovas, que tuvo que derribarlo con falta, y hasta en el 88 siguió apareciendo por arriba.

Y es que Sola, como buen guipuzcoano, como buen realista, observó mientras otros hablaban, planeó mientras otros actuaban y, cuando todos descansaban, atacó.